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HOY:  miercoles 17 de julio del 2024
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Primer debate presidencial: El detalle de lo que dejo tema por tema

Los candidatos a presidente de todos los partidos políticos se vieron las caras en el primer debate presidencial que tuvo lugar en Santiago del Estero. Dividido en tres ejes temáticos (Economía, Educación, Derechos Humanos y Convivencia Democrática), Sergio Massa, de Unión por la Patria; Javier Milei, de La Libertad Avanza; Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio; Myriam Bregman, del FIT, y Juan Schiaretti, de Hacemos por nuestro País, discutieron durante 90 minutos y lo volverán a hacer el domingo que viene en la facultad de Derecho de la UBA. El tono del debate fue controlado y previsible. No hubo grandes sorpresas ni golpes de efecto y el ministro de Economía fue el más apuntado, seguido por Javier Milei«A la urna no vayas con bronca ni con miedo, andá con esperanza», finalizó Massa.

No hubo grandes sorpresas. Cada candidato fue fiel a su guión. Massa fue sólido, esquivó las chicanas y logró que no se usen dos temas que la prensa dominante trató de instalar en la previa del debate: el escándalo del exjefe de gabinete de Provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, y el «Caso Chocolate» de la Legislatura bonaerense. Más allá de eso, cuando se retiraba del centro de convenciones provincial, Massa expresó que Insaurralde «cometió un grave error y debe renunciar también a su candidatura en Lomas de Zamora». El tema fue mencionado por Bregman y una vez por Bullrich. Milei y Bullrich fueron los únicos dos candidatos que leyeron. Milei, además, usó unos lentes que le tapaban todas las expresiones de la cara.

La economía

En el primer eje del debate fue el plato fuerte: el económico. Allí comenzó Milei diciendo que «si seguimos así en 50 años vamos a ser la villa miseria más grande del mundo», cuestionó a «la casta», y dijo que «de las 22 crisis que hubo en el país 20 tuvieron origen fiscal». «Financian el déficit con deuda y después lo defaultean con emisión monetaria», explicó y dijo que si es presidente va a «bajar el gasto, reducir impuestos, hacer privatizaciones de las nefastas empresas del estado, desregular la economía y cerrar el Banco central». Además, agregó que si le dan 20 años el país será como Alemania y 35 Estados Unidos. Bregman cuestionó a Milei por ser también «de la casta» y «un empleado de los grandes poderes económicos». «Usted no es un león es un gatito mimoso del poder económico le disparó».

No hubo grandes sorpresas. Cada candidato fue fiel a su guión. Massa fue sólido, esquivó las chicanas y logró que no se usen dos temas que la prensa dominante trató de instalar en la previa del debate: el escándalo del exjefe de gabinete de Provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, y el «Caso Chocolate» de la Legislatura bonaerense. Más allá de eso, cuando se retiraba del centro de convenciones provincial, Massa expresó que Insaurralde «cometió un grave error y debe renunciar también a su candidatura en Lomas de Zamora». El tema fue mencionado por Bregman y una vez por Bullrich. Milei y Bullrich fueron los únicos dos candidatos que leyeron. Milei, además, usó unos lentes que le tapaban todas las expresiones de la cara.

La economía

En el primer eje del debate fue el plato fuerte: el económico. Allí comenzó Milei diciendo que «si seguimos así en 50 años vamos a ser la villa miseria más grande del mundo», cuestionó a «la casta», y dijo que «de las 22 crisis que hubo en el país 20 tuvieron origen fiscal». «Financian el déficit con deuda y después lo defaultean con emisión monetaria», explicó y dijo que si es presidente va a «bajar el gasto, reducir impuestos, hacer privatizaciones de las nefastas empresas del estado, desregular la economía y cerrar el Banco central». Además, agregó que si le dan 20 años el país será como Alemania y 35 Estados Unidos. Bregman cuestionó a Milei por ser también «de la casta» y «un empleado de los grandes poderes económicos». «Usted no es un león es un gatito mimoso del poder económico le disparó».

En ese momento, Massa usó una de sus cinco réplicas y dijo que «Milei plantea la vuelta de las AFJP; la privatización de YPF; que cada hijo de trabajador pague la universidad y la escuela secundaria y un modelo de dolarización que se aplicó en Zimbabwe, el Salvador y Ecuador. Hay que incorporarse al mundo de los 100 países que están yendo a la modernidad económica, pero no rifando nuestra moneda y poniendo otra bandera en el Banco Central». «Las pymes están condenadas si este señor gobierna la Argentina«, concluyó. Bullrich apuntó al libertario: «Quiero decirle a los jóvenes: ‘te prometieron la dolarización, pero sin dólares no se puede dolarizar’.

Massa, en el momento de explicar su propuesta económica aceptó que «hubo errores de este gobierno que lastimaron a la gente y que la Argentina saca más dólares del país de lo que trae porque tiene parte de su economía en negro y problemas en su sistema tributario». En esa línea, propuso: una «Moneda digital argentina que permita comerciar de manera global junto con una ley de blanqueo que permita que los que tengan dinero en el exterior lo puedan traer; dijo que va a subir las penas para evasores que fugan para no pagar impuestos; fomentar un programa de desarrollo exportador y prometió que las pymes y las economías regionales van a tener reducción de impuestos». «Hay que dejar de ser mendigos para ser soberanos», remarcó. El ministro candidato también recordó que la deuda con el FMI la trajo el macrismo. «Sean patriotas, defiendan nuestra moneda», disparó.

Luego de réplicas de Bullrich y Milei, el ministro de Economía dijo «parece que estoy debatiendo con paracaidistas suecos. Nosotros vamos a un sistema más progresivo; vamos a seguir bajando el iva y vamos a poner sobre la mesa cuáles son los beneficios de las empresas que te roban casi 4 puntos del PBI con la protección de algunos sectores de la política».

Bullrich propuso: «Poner orden desde el primer día con un programa claro y concreto que solucione los problemas de fondo; un equipo económico coherente y honesto con Melconian a la cabeza; la decisión política para hacer los cambios que la Argentina necesita y terminar con la inflación». Massa le retrucó: «¿Lo van a echar a Melconian, como lo hicieron a los dos años de ser gobierno del Banco Nación?«, y después agregó: «¿El desdoblamiento cambiario está copiado del modelo de Venezuela o el de Cuba, que son los dos países que tienen ese modelo?». Por último subrayó: «Le agradezco a Bullrich porque ella me dio una de las grandes satisfacciones de mi vida. Habla de los jubilados, pero me tocó a mi devolver el 13 por ciento que ella les sacó». Schiaretti, a su turno, sumó: «En Córdoba no tenemos déficit fiscal». Bregman remarcó que cuando se discutió el acuerdo del FMI en el Congreso los legisladores del FIT advirtieron «que era inflacionario». «No hay salida si no se desconoce esa deuda ilegítima y fraudulenta», subrayó.

 

La Educación

El segundo eje fue el de educación: Massa aseguró que «es un derecho», y que tiene que ser pública y gratuita. También destacó que mandó al Congreso una Ley para que el Presupuesto educativo pase del 6 a 8 puntos del PBI», y agregó que va a poner un fondo especial para que dentro de esos 8 puntos haya uno que sea para presentismo. «Queremos a los chicos y maestros en el aula». Por último, agregó algo que venía repitiendo en sus discursos: «quiero que los chicos vayan con una notebook en la mochila y no con un revólver». En otro fragmento, Massa le pidió a Milei que pida disculpas por ofender al Papa y el libertario dijo que «fue en un contexto en el que no estaba en política» y que ya había pedido perdón porque se había equivocado.

Bullrich remarcó que «estamos destruyendo el futuro de los chicos»; que «vivimos una tragedia educativa», y que el kirchnerismo «es aliado de los gremios». Bregman defendió a los docentes: «si la educación sigue en pie es por el esfuerzo cotidiano de la docencia. La educación no puede ser un negocio. Vamos a defender la ESI obligatoria». Milei utilizó una metáfora gastada: «no le vamos a dar el pescado a los alumnos, les vamos a enseñar a pescar y que aprendan a tener una empresa de pesca». En este punto Bullrich cuestionó a Milei: «El voucher lo único que va a lograr es más desigualdad. Nosotros defendemos la escuela de Sarmiento, la escuela pública».

 

Derechos Humanos

El último eje fue el de Derechos Humanos que, por pedido de la ciudadanía, fue incorporado al debate. Allí Milei dio la nota: «Fuimos calificados como fachos, cosa que nada tiene que ver. Nosotros valoramos la visión de memoria verdad y justicia, y la primer verdad es que no fueron 30 mil desaparecidos. Durante los 70 hubo una guerra y en esa guerra las fuerzas del estado cometieron excesos, pero los terroristas de Montoneros y el ERP torturaron gente, mataron y cometieron delitos de lesa humanidad. No estamos de acuerdo con los curros de los Derechos Humanos». En una sola frase rescató los principales argumentos del propio Jorge Rafael Videla para explicar los crímenes de lesa humanidad: que la represión dictatorial se trató de una «guerra» y que las torturas, asesinatos y desapariciones fueron simples «excesos» de algunos militares y no un plan de exterminio como determinó la justicia.

«El desafío a 40 años es cuidar el legado memoria verdad y justicia, camino que iniciamos con el juicio a las juntas y terminamos con la condena a los represores», dijo Massa, que resaltó que las políticas de derechos humanos, desde el juicio a las juntas (un guiño a la UCR) al proceso de juzgamiento reabierto por Néstor Kirchner, colocaron a la Argentina en un lugar de referencia para todo el mundo. Por último, volvió a insistir con convocar a un gobierno de unidad nacional. «Nadie va a sorprenderse si sumo en mi gobierno radicales, liberales y del pro».

Los candidatos tuvieron un momento para cerrar la noche y pedir el voto. Milei postulo que «un futuro mejor es posible, lejos de los mismos de siempre», fiel a la idea anti-casta. Bullrich aprovechó para sostener que «Juntos por el Cambio es la única fuerza que puede cambiar lo que hizo el kirchnerismo en la argentina». Y Massa pidió: «A la urna no vayas con bronca ni con miedo, andá con esperanza».