Tras el suicidio de un efectivo, las protestas se multiplican en Rosario, Santa Fe y el norte. Autoconvocados, penitenciarios y familias reclaman recomposición salarial, descanso real y contención. Salarios bajos, desarraigo y salud mental en el centro de un conflicto que crece. El gobierno sigue sin dar respuestas concretas.