Una investigación reveló que el Gobierno nacional recaudó más de $1,5 billones para infraestructura vial desde la llegada de Javier Milei, pero ejecutó apenas una cuarta parte y mantenía más de $1 billón colocado en inversiones financieras. Los números vuelven a poner bajo discusión el acuerdo mediante el cual Santa Fe asumió obras sobre la Ruta A012 sin el correspondiente financiamiento nacional. A esto se suman los datos difundidos por el exministro Walter Agosto sobre la escasa participación santafesina en el reparto de ATN y las críticas opositoras a la estrategia de negociación de Maximiliano Pullaro con la Casa Rosada.
Los números comienzan a transformar una discusión política en una discusión económica mucho más difícil de explicar.
Durante los últimos meses, el Gobierno de Maximiliano Pullaro presentó como un avance el acuerdo alcanzado con la administración de Javier Milei para que Santa Fe asumiera responsabilidades sobre la Ruta Nacional A012. El argumento provincial fue que, ante la paralización de la obra pública nacional y el deterioro de corredores estratégicos, la Provincia no podía quedarse esperando una respuesta de Buenos Aires.
Sin embargo, nuevos datos sobre el manejo de los recursos nacionales destinados específicamente a infraestructura vial vuelven a poner aquel entendimiento bajo la lupa.
Una investigación periodística del Diario La Nación basada en balances, informes de cuentas y documentación oficial determinó que durante los primeros dos años y medio de la gestión Milei se recaudaron $1.503.252 millones dentro del Sistema Vial Integrado (SisVial), pero solamente se ejecutaron $394.406 millones. Es decir, la subejecución alcanzó el 73,8%.
Al cierre de mayo, más de $1 billón permanecía sin aplicarse a obras viales, pese al deterioro que presentan numerosos corredores nacionales en todo el país.
El dato adquiere otra dimensión cuando se observa lo ocurrido en Santa Fe: mientras Nación conserva una enorme cantidad de recursos que fueron recaudados precisamente para financiar infraestructura vial, la gestión Pullaro aceptó que la Provincia avance sobre obras correspondientes a una ruta nacional sin recibir esos fondos.
En definitiva, aparece la pregunta que diferentes sectores de la oposición vienen planteando desde que se conoció el acuerdo: ¿qué negocio hizo Santa Fe?
Más de $1 billón que no llegó a las rutas
El SisVial no constituye una caja cualquiera dentro del Estado nacional.
El sistema recibe una porción del impuesto a los combustibles líquidos y fue creado específicamente para financiar la construcción, mantenimiento y rehabilitación de la red vial. Es decir, los automovilistas pagan ese impuesto y parte de esos recursos tienen un destino determinado: las rutas.
Sin embargo, los niveles de ejecución registrados durante la administración libertaria fueron extraordinariamente bajos.
En 2024 se ejecutó solamente el 11,3% de lo recaudado: $40.668 millones sobre $360.238 millones. Durante 2025, la ejecución ascendió al 39%, con $270.592 millones utilizados sobre $692.514 millones recaudados.
Pero entre enero y mayo de 2026 volvió a caer: de los $450.500 millones recaudados se utilizaron $83.144 millones, apenas el 18,5%.
La contracara aparece en las inversiones financieras. Al 31 de mayo, la cartera del SisVial alcanzaba los $1.001.018 millones: $854.234 millones estaban colocados en títulos públicos y otros $146.784 millones en plazos fijos.
Sumados otros recursos inmovilizados en una cuenta corriente, eran $1.038.779 millones que no habían llegado al asfalto.
La contradicción es evidente: mientras las provincias reclaman por rutas nacionales deterioradas y Nación argumenta restricciones presupuestarias para sostener la obra pública, existen recursos recaudados específicamente para infraestructura vial que permanecen fuera de las obras.
La A012 y un acuerdo que vuelve a quedar bajo discusión
Ese escenario repercute directamente sobre la discusión santafesina.
El deterioro de las rutas nacionales en Santa Fe fue denunciado incluso por el propio gobernador Pullaro, quien llegó a señalar públicamente que algunos corredores ya no tenían “pozos”, sino “cráteres”.
La discusión nunca estuvo en determinar si la A012 necesita obras. Su importancia logística y productiva está fuera de discusión. La controversia pasa por quién debe pagarlas.
Porque los santafesinos ya contribuyen mediante impuestos nacionales, incluido el impuesto a los combustibles que alimenta fondos destinados a infraestructura vial. Si posteriormente la Provincia utiliza sus propios recursos para ejecutar trabajos que corresponden al Estado nacional, aparece el riesgo de que el contribuyente santafesino termine financiando nuevamente aquello por lo que ya aportó.
Los datos conocidos ahora agravan esa discusión: no se trata solamente de que Nación haya dejado de realizar determinadas obras. Al mismo tiempo, acumuló recursos del sistema creado justamente para financiarlas.
Celia Arena: “Lo que se festejó como un tremendo gol a favor fue en realidad un pelotazo en contra”
La diputada provincial Celia Arena retomó sus cuestionamientos al acuerdo después de conocerse los nuevos números. “Tal como advertimos hace varias semanas: lo que se festejó como un tremendo gol a favor fue en realidad un pelotazo en contra”, expresó.
Arena ya había advertido sobre lo que denominó un esquema de “federalismo al revés”: Nación transfiere responsabilidades, pero no necesariamente los recursos necesarios para afrontarlas. Su planteo incorpora, además, otro elemento político.
Parte de la obra pública que actualmente ejecuta Santa Fe se financia con los títulos obtenidos a partir del acuerdo por la histórica deuda que Nación mantenía con la Provincia, negociación iniciada durante la administración de Omar Perotti.
Arena recordó que sectores que actualmente gobiernan Santa Fe cuestionaron duramente aquellos títulos cuando eran oposición y los calificaron como “papelitos mojados”.
Por eso planteó una paradoja: si Santa Fe utiliza esos recursos para afrontar responsabilidades que corresponden a Nación, podría terminar destinando el dinero recuperado de una deuda nacional a financiar obras que nuevamente debería pagar el propio Estado nacional.
El otro dato que encendió las críticas: los ATN
En paralelo apareció otro elemento para evaluar la relación financiera entre Santa Fe y la administración Milei.
El diputado provincial y exministro de Economía Walter Agosto difundió datos sobre la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Según la información compartida por el legislador, durante la gestión Milei se distribuyeron $408.300 millones entre 17 provincias. Misiones, Tucumán y Entre Ríos concentraron aproximadamente un tercio de los recursos asignados.
Pero el dato más desfavorable para Santa Fe aparece cuando la distribución se analiza por habitante. Mientras Catamarca recibió alrededor de $26.107 per cápita y Neuquén $16.971, Santa Fe aparece con apenas $2.169 por habitante, ubicándose entre las jurisdicciones menos beneficiadas.
Agosto también mostró los números correspondientes a los primeros siete meses de 2026: Nación distribuyó aproximadamente $151.000 millones en ATN entre 14 provincias, mientras el resto no recibió aportes.
Son cifras que agregan otro interrogante a la relación política entre la Casa Gris y la Casa Rosada.
“Algo está fallando en la capacidad de negociación”
El dirigente peronista Nacho Martínez Kerz tomó los datos difundidos por Agosto y puso el foco precisamente sobre ese aspecto. “Muy importantes estos datos que aporta Walter Agosto porque evidencian que hay algo que está fallando en la capacidad de negociación del gobierno provincial”, sostuvo. Y agregó una definición directamente política: “En términos absolutamente prácticos, los resultados del seguidismo a LLA en el Congreso son pobrísimos para Santa Fe”.
La crítica apunta a uno de los debates que empieza a instalarse dentro de la política provincial: qué obtiene Santa Fe a cambio del acompañamiento que sectores vinculados políticamente a Pullaro brindan a determinadas iniciativas del Gobierno nacional.
La discusión excede entonces a una ruta. Se trata de analizar el resultado económico concreto de la estrategia política adoptada frente a Milei.
“¿Cuál es el negocio de no defender a la Provincia?”
Marianela Blangini fue todavía más explícita.
“Según esta publicación de Walter Agosto, hay muy poco ATN para Santa Fe. Los legisladores de Pullaro le votan todo a Milei y lo mejor que pudieron lograr es que le transfieran una ruta sin los fondos correspondientes. ¿Cuál es el negocio de no defender a la Provincia?”, cuestionó.
La pregunta sintetiza el argumento que distintos sectores opositores intentan instalar.
No cuestionan solamente a Milei por el retiro del Estado nacional de la obra pública, sino también a Pullaro por aceptar hacerse cargo de responsabilidades nacionales sin conseguir simultáneamente la transferencia de los recursos correspondientes.
Una relación con Milei que empieza a medirse en números
La discusión política entre Santa Fe y Nación suele estar atravesada por discursos sobre federalismo, autonomía y defensa de los intereses provinciales. Pero los últimos datos permiten llevar ese debate a números concretos.
Por un lado, el Estado nacional recaudó más de $1,5 billones para infraestructura vial, ejecutó aproximadamente una cuarta parte y terminó mayo con más de $1 billón sin llegar a las rutas.
Por otro, Santa Fe decidió asumir responsabilidades sobre una ruta nacional estratégica sin que Nación acompañara ese traspaso con los recursos equivalentes. Y, paralelamente, los números difundidos por Walter Agosto muestran a la provincia en los últimos lugares de la distribución de ATN por habitante.
El debate, entonces, ya no pasa únicamente por determinar si el Gobierno nacional abandonó sus responsabilidades sobre las rutas. Los números muestran la enorme subejecución de recursos destinados precisamente a ese objetivo.
La pregunta política pasa también por qué posición adopta Santa Fe frente a ese abandono.
Porque una cosa es ejecutar una obra ante la ausencia de Nación para resolver un problema urgente y otra diferente es aceptar definitivamente que el costo quede sobre las espaldas provinciales mientras Buenos Aires conserva los recursos recaudados para financiarla.
Ese es el punto que ahora la oposición utiliza para cuestionar la estrategia de Pullaro: Santa Fe aporta recursos a Nación, recibe pocos ATN por habitante y, al mismo tiempo, termina asumiendo obligaciones nacionales sin los fondos correspondientes.
Por eso, detrás de la discusión por la A012 comienza a aparecer otra mucho más profunda: si el acercamiento político entre Pullaro y Milei está consiguiendo beneficios concretos para Santa Fe o si, por el contrario, la Provincia está pagando con recursos propios las consecuencias del ajuste nacional.










