El presidente del Partido Justicialista de Santa Fe aseguró que el Gobierno provincial todavía no convocó formalmente a la oposición para discutir el calendario electoral y calificó la nueva normativa como un “traje a medida” de las necesidades del oficialismo. De cara a 2027, sostuvo que la experiencia de las últimas elecciones dejó una enseñanza para el peronismo: evitar la dispersión, ampliar el frente y resolver las candidaturas dentro de la estructura partidaria. Además, respondió a quienes consideran que hoy no aparecen rivales para el gobernador: “Su propia forma de gobierno se les va a transformar en su propia oposición”.
El Partido Justicialista de Santa Fe comienza a ingresar definitivamente en la discusión electoral de 2027. Todavía no están resueltas las candidaturas, tampoco existe un cronograma provincial formalmente anunciado y quedan conversaciones pendientes entre los diferentes sectores internos y fuerzas que podrían integrar un frente más amplio. Sin embargo, puertas adentro empieza a aparecer una definición política que su conducción considera indispensable: esta vez, la competencia deberá desarrollarse con la mayor cantidad posible de sectores dentro del mismo espacio.
Guillermo Cornaglia, presidente del PJ santafesino, habló en Democráticamente, el programa que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y dejó varias definiciones sobre el escenario que comienza a construirse. Cuestionó la falta de convocatoria del Gobierno provincial para discutir las fechas electorales, fue particularmente crítico con el Código Electoral recientemente aprobado y confirmó que habrá una instancia ampliada del peronismo para comenzar a ordenar la estrategia.
Pero quizás su definición más importante estuvo vinculada con la experiencia que dejó la dispersión electoral del justicialismo durante los últimos años. Cornaglia sostuvo que el PJ deberá competir unido, aunque exista más de un candidato, y resolver esas diferencias dentro de su propia estructura. “Es todos juntos y es por adentro”, resumió.
Sin convocatoria para discutir el calendario electoral
Uno de los primeros temas abordados durante la entrevista fue el cronograma que deberá ordenar las elecciones provinciales de 2027. Según Cornaglia, hasta el momento el Partido Justicialista no recibió una convocatoria formal del gobernador para discutir las fechas.
El dirigente aseguró que el partido continúa esperando ser consultado, aunque admitió que las amplias mayorías que posee el oficialismo en ambas cámaras de la Legislatura reducen considerablemente la capacidad de incidencia que pueda tener la oposición.
Para Cornaglia, muchas veces esas consultas terminan convirtiéndose prácticamente en “un mero simbolismo” porque Unidos dispone de los votos necesarios para avanzar con sus propias decisiones.
En la conversación aparecieron como posibilidades el 12 de Febrero para la presentación de alianzas y unos dias mas tarde para la presentación de listas, el 18 de abril para las PASO y el 13 de junio para las elecciones generales. Cornaglia evitó confirmar que ese vaya a ser definitivamente el calendario, pero consideró que las fechas probablemente se encuentren alrededor de ese esquema por la necesidad de compatibilizar los comicios provinciales con las posteriores elecciones nacionales.
La discusión no resulta menor. Definir cuándo se vota condiciona los tiempos para conformar alianzas, ordenar internas, elegir candidatos y desplegar estrategias territoriales. Y en el caso del peronismo santafesino, que todavía debe resolver su propia arquitectura electoral, cada semana puede convertirse en un elemento importante.
Un Código Electoral que Cornaglia define como “un traje a medida”
Donde el presidente del PJ elevó considerablemente el tono fue al analizar el nuevo Código Electoral.
Cornaglia habló desde su experiencia política —recordó sus veinte años como intendente de Bouquet y ocho como senador provincial— y sostuvo que durante décadas escuchó cuestionamientos hacia las normas electorales utilizadas cuando gobernaba el justicialismo, particularmente hacia la vieja Ley de Lemas.
Por eso consideró contradictorio que quienes realizaron aquellas críticas hayan impulsado ahora una estructura que, desde su interpretación, responde a las necesidades internas del actual oficialismo.
Para Cornaglia, el nuevo sistema es “un traje a medida” del gobernador y particularmente de las necesidades que tiene Unidos para administrar su propia interna.
El cuestionamiento se concentra, entre otros puntos, en la posibilidad de que existan diferentes precandidaturas a vicegobernador acompañando una misma candidatura a gobernador. El dirigente se preguntó por qué, si se permite competir internamente por una categoría, no se aplica la misma lógica a la candidatura principal. “Si vamos a ese armado, que sea para todos por igual”, planteó.
Su objeción no consiste solamente en que el PJ prefiera otro sistema electoral. Cornaglia sostuvo que una legislación de estas características debería diseñarse con reglas generales y permanentes, independientemente de quién gobierne o de qué partido pueda beneficiarse circunstancialmente.
Según su mirada, una ley electoral “tiene que estar hecha para todos y no para la conveniencia de unos pocos o de un solo sector”.
El PJ prepara una convocatoria más amplia
Con las reglas electorales sancionadas, el siguiente movimiento será interno.
Cornaglia confirmó que el Partido Justicialista prepara una reunión más amplia para discutir la estrategia electoral. Todavía no anunció una fecha, pero aseguró que existe diálogo permanente entre los diferentes sectores que integran el PJ y que muchas de esas expresiones ya participan de la Mesa de Acción Política.
También existen conversaciones con partidos que históricamente conformaron frentes junto al peronismo y con otros espacios que se fueron incorporando durante los últimos procesos electorales.
La intención es que esas conversaciones individuales terminen desembocando en una instancia política de mayor volumen, en la que pueda comenzar a definirse no solamente cómo competirá el justicialismo, sino también cuál será la amplitud del frente que pretenda construir.
Cornaglia sostuvo que las diferencias internas existen y seguirán existiendo. No planteó una unidad basada en eliminar las distintas corrientes ni descartó que pueda haber más de un candidato. La definición es otra: las diferencias deberían resolverse adentro.
La lección que dejó la dispersión: “Todos juntos y por adentro”
Ese concepto atravesó buena parte de la entrevista. Cornaglia recordó especialmente la elección de convencionales constituyentes, donde distintos sectores vinculados históricamente con el peronismo terminaron compitiendo por afuera de la estructura partidaria. Según reconoció, aquella experiencia dejó un resultado amargo y una enseñanza que el PJ no debería repetir si pretende volver a convertirse en una alternativa provincial competitiva. “Es todos juntos y es por adentro”, afirmó.
La frase sintetiza la estrategia que intenta instalar la conducción partidaria para 2027. Puede existir un candidato único o más de uno. Puede haber competencia y diferencias entre sectores. Pero, para Cornaglia, el objetivo debería ser que esas disputas ocurran dentro de un mismo frente y que posteriormente el espacio llegue ordenado a la elección general.
La dispersión, desde esta lectura, terminó perjudicando tanto al PJ como a quienes decidieron competir por afuera.
Cornaglia entiende que esa experiencia también modificó la posición de algunos dirigentes que anteriormente buscaron alternativas electorales externas. Según explicó, actualmente observa una mayor conciencia sobre la necesidad de construir un espacio común capaz de competir de igual a igual con el oficialismo.
Para el presidente partidario, si el justicialismo pretende regresar al Gobierno no alcanza con conservar su núcleo electoral. Necesita construir una alternativa suficientemente amplia como para reunir diferentes sectores políticos y volver a presentarse ante la sociedad santafesina como una opción real de poder.
Ampliar el frente más allá de las fronteras tradicionales del peronismo
La estrategia tampoco termina en reunir a quienes poseen una afiliación justicialista.
Cornaglia confirmó que existen conversaciones con dirigentes y partidos que mantienen afinidades políticas con el PJ y que podrían formar parte de una construcción electoral más amplia. No dio nombres ni adelantó acuerdos. Pero dejó en claro que los contactos existen y que la intención es continuar ampliando el frente.
El antecedente inmediato está en las alianzas que el peronismo conformó durante las últimas elecciones provinciales y nacionales. A partir de allí, la conducción pretende incorporar otros sectores que compartan determinadas miradas políticas y económicas.
La búsqueda responde también a una cuestión matemática: frente a un oficialismo provincial amplio como Unidos y a la presencia de La Libertad Avanza como tercera fuerza con aspiraciones propias, un peronismo fragmentado tendría mayores dificultades para disputar competitivamente la Gobernación. Por eso la unidad dejó de aparecer solamente como una consigna partidaria para convertirse en una necesidad electoral.
“Sus propios rivales son ellos mismos”
Durante la entrevista también apareció una definición que viene repitiendo Maximiliano Pullaro: actualmente no observa adversarios claramente instalados para competir por la Gobernación. Cornaglia respondió utilizando precisamente esa afirmación.
Según su interpretación, los principales adversarios del oficialismo provincial y del Gobierno nacional no necesariamente surgirán de un nombre instalado anticipadamente, sino de los resultados que sus propias gestiones produzcan sobre la sociedad. “Sus propios rivales son ellos mismos”, afirmó.
El dirigente vinculó esa idea con la situación de trabajadores, empleados públicos, jubilados y personas con discapacidad, entre otros sectores. Para Cornaglia, las consecuencias económicas y sociales de las políticas implementadas tanto por la Nación como por la Provincia terminarán siendo uno de los principales elementos con los que la ciudadanía evaluará a ambos gobiernos.
La afirmación forma parte, naturalmente, de la lectura opositora del presidente del PJ. Tanto el Gobierno nacional como el provincial reivindican resultados de sus respectivas gestiones y poseen argumentos propios para defender las políticas aplicadas.
Pero el razonamiento de Cornaglia apunta a otro aspecto electoral: considera que el peronismo no necesita desesperarse hoy por encontrar inmediatamente una figura que aparezca en las encuestas enfrentando al gobernador. Primero necesita construir una propuesta política y equipos capaces de presentarse como alternativa cuando llegue el momento de elegir.
Para el dirigente, será la propia gestión oficialista la que determine buena parte de las condiciones en las que se desarrollará la próxima elección.
La unidad como condición, pero también una propuesta de gobierno
Cornaglia reconoció que el peronismo cometió errores y sostuvo que el partido realizó las correspondientes autocríticas. Pero planteó que esa revisión no puede convertirse en una discusión permanente sobre el pasado si la intención es volver a gobernar.
En su análisis, la unidad interna tiene que ir acompañada por una propuesta capaz de interpretar los problemas actuales. Habló de salarios, empleo, producción y pérdida de derechos, y sostuvo que esas preocupaciones deberían colocarse por encima de las diferencias que existen entre las distintas corrientes del justicialismo. “Priorizar lo que nos une por encima de lo que nos separa”, fue otra de las ideas que repitió.
El desafío será convertir esa consigna en una construcción electoral concreta. Porque una cosa es coincidir en que la fragmentación perjudicó al espacio y otra, bastante más compleja, es acordar reglas, candidaturas, lugares en las listas y un programa común cuando comience la competencia real. Allí probablemente se encuentre una de las pruebas centrales para el PJ santafesino durante los próximos meses.
“El peronismo se va a preparar para volver al poder”
Sobre el final de la entrevista, Cornaglia dejó probablemente la definición electoral más contundente.
Consultado directamente sobre si el Partido Justicialista se está preparando para competir por la Gobernación o si podría terminar ocupando un papel meramente testimonial frente a un oficialismo que hoy se muestra confiado, descartó de plano esa segunda posibilidad. “El peronismo se va a preparar para competir para volver al poder”, afirmó.
Y cuando se le preguntó específicamente si el PJ podía terminar siendo testimonial frente al Gobierno provincial, respondió: “No tengas ninguna duda” de que no será así.
La declaración funciona también como compromiso hacia adentro del propio espacio. Después de derrotas, divisiones y experiencias electorales en las que dirigentes peronistas terminaron compitiendo desde diferentes estructuras, la conducción partidaria intenta instalar una hoja de ruta: diálogo interno, ampliación del frente, competencia dentro del espacio y construcción de una alternativa provincial. Todavía falta la parte más difícil.
Habrá que comprobar si los diferentes sectores aceptan efectivamente competir bajo una misma estructura, cómo se resolverán las candidaturas y qué dirigentes conseguirán sintetizar un espacio históricamente atravesado por internas.
Cornaglia, por ahora, fijó la posición de la conducción: puede haber diferencias, puede haber varios candidatos y puede ampliarse el frente, pero la dispersión de las últimas elecciones no debería repetirse.
Porque para el presidente del PJ santafesino la discusión ya no pasa simplemente por conseguir una representación legislativa o preservar espacios territoriales. El objetivo que plantea para 2027 es bastante más ambicioso: reunificar al peronismo, construir una alternativa y volver a disputar el Gobierno de Santa Fe.




