El clima caliente que atravesó la Cámara de Diputados durante el tratamiento de la Reforma Laboral sumó un episodio que rápidamente escaló del terreno político al institucional. En medio de un fuerte cruce entre bloques, la diputada nacional por Santa Fe, Florencia Carignano (Unión por la Patria), protagonizó una escena inédita al desenchufar cables de la consola de audio ubicada en la mesa técnica del recinto.
El gesto, registrado en video y difundido en redes sociales, ocurrió en un contexto de alta tensión parlamentaria, con discusiones cruzadas sobre la modalidad de votación y cuestionamientos dirigidos a la presidencia de la Cámara.
Del debate político al conflicto operativo
El episodio se produjo mientras legisladores del bloque opositor se acercaban al estrado para reclamar al presidente del cuerpo, Martín Menem, la realización de una votación nominal solicitada por Germán Martínez. En simultáneo, el titular de Diputados concedía la palabra al legislador Carlos Zapata para rendir un homenaje, lo que terminó de detonar la escena.
Fue entonces cuando Carignano se dirigió hacia la mesa técnica del recinto y comenzó a desconectar cables del sistema de audio utilizado por el personal taquigráfico, un dispositivo central para el registro formal de la sesión.
Minutos después, ya retomado el debate, las fallas técnicas comenzaron a hacerse visibles. Durante su intervención, la diputada Victoria Tolosa Paz reportó problemas en su micrófono, lo que derivó en una respuesta directa de Menem: “Hubo gente de su bloque toqueteando los cables”, afirmó desde la presidencia.
La secuencia dejó en evidencia que el incidente había trascendido el gesto simbólico para impactar en el normal desarrollo operativo del debate.
ESCÁNDALO EN EL CONGRESO
La kirchnerista Carignano AGREDE A LOS TRABAJADORES DE LA HCDN para intentar frenar la sesión!
¡Esto es INACEPTABLE!
Miren como se acerca haciéndose la distraída… no puede pasar inadvertido, tiene que haber sanciones. pic.twitter.com/mXF1E2KCTS— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) February 19, 2026
Cruces, redes y justificaciones
Las imágenes del momento circularon rápidamente. La diputada libertaria Lilia Lemoine difundió el video del episodio y confrontó verbalmente a Carignano dentro del recinto, dando paso a un intercambio cargado de insultos.
Pero lejos de atenuar su postura, la legisladora santafesina redobló sus críticas contra la Reforma Laboral y justificó su reacción en términos políticos.
Carignano calificó el proyecto como un “delito” y sostuvo: “Votar hoy este proyecto de ley es una aberración por los retrocesos que implica para los trabajadores”.
En la misma línea, apuntó contra quienes acompañaron la iniciativa: “Arrasan con los derechos de los laburantes y se quedan con la plata de ANSES. Es un robo a mano armada”.
Sus declaraciones reflejaron la dureza del posicionamiento de Unión por la Patria frente a una norma que el oficialismo logró aprobar en medio de un paro general convocado por la CGT.
El límite entre la protesta política y la institucionalidad
Más allá de la disputa discursiva, el episodio abrió un debate incómodo dentro del propio Congreso: ¿hasta dónde puede escalar la confrontación política sin afectar el funcionamiento institucional?
El sistema de audio del recinto no constituye un elemento accesorio. Se trata de una herramienta esencial para garantizar la registración formal de las intervenciones legislativas, la validez del debate y la transparencia del proceso parlamentario.
La interrupción operativa —intencional o no— introduce una dimensión diferente a la discusión política tradicional.
El oficialismo y bloques aliados señalaron el hecho como una maniobra de obstrucción parlamentaria, mientras que desde la oposición se inscribió el gesto dentro de la lógica de resistencia frente a una ley considerada regresiva.
Una sesión atravesada por la tensión política
El incidente no fue un hecho aislado dentro de una jornada cargada de fricciones. El debate de la Reforma Laboral estuvo atravesado por cuestionamientos procedimentales, cruces verbales constantes y un clima generalizado de confrontación.
Incluso, otro episodio sumó tensión al recinto cuando el diputado Horacio Pietragalla Corti apoyó una cadena metálica sobre el escritorio de la presidencia, en una escena que reforzó la postal de una Cámara signada por la conflictividad.
Más que un gesto, una señal política
El episodio protagonizado por Carignano no modificó el desenlace legislativo. La Reforma Laboral obtuvo media sanción.
Pero sí dejó una señal política clara: la intensidad del rechazo opositor y el grado de tensión que atraviesa hoy el debate parlamentario argentino.
En un Congreso cada vez más polarizado, los gestos ya no se limitan al discurso. Empiezan a impactar en el propio funcionamiento institucional.



