15/10/2026 10:03 pm

La ayuda santafesina que salvó a Milei de un nuevo dolor de cabeza en el Congreso

Dos diputados cercanos al Gobernador de Santa Fe no se sentaron y la sesión para debatir el DNU 70, Discapacidad y Endeudamiento Familiar se cayó. La decisión vuelve a mostrar el acercamiento político entre Santa Fe y la Casa Rosada.

La sesión especial que debía tratar el DNU 70/2023, la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y el endeudamiento familiar se cayó por falta de quórum. Entre quienes no ocuparon sus bancas estuvieron Gisela Scaglia y José Núñez, dos dirigentes estrechamente vinculados al gobernador Maximiliano Pullaro. El dato profundiza las señales de acercamiento entre Santa Fe y la Casa Rosada y dejó una paradoja dentro de Unidos: los socialistas Esteban Paulón y Pablo Farías sí se sentaron para habilitar el debate.

La relación política entre Maximiliano Pullaro y Javier Milei sigue sumando capítulos y esta vez tuvo una expresión concreta en el Congreso Nacional. La Cámara de Diputados no consiguió este jueves los 129 presentes necesarios para abrir una sesión especial que tenía entre sus principales asuntos el tratamiento del DNU 70/2023, la prórroga de la Emergencia Nacional en Discapacidad y una iniciativa sobre endeudamiento familiar. Cuando llegó la hora de ocupar las bancas, dos representantes santafesinos directamente vinculados con el gobernador, Gisela Scaglia y José Núñez, no contribuyeron al quórum y terminaron favoreciendo objetivamente la estrategia parlamentaria del Gobierno nacional.

La sesión había sido convocada para las 14 y finalmente se cayó sin que pudiera comenzar formalmente el debate. El tablero registró 121 diputados presentes, ocho menos de los 129 necesarios. No hubo, por lo tanto, una votación en la que Scaglia o Núñez rechazaran los proyectos: su incidencia estuvo en la decisión de no integrar el número necesario para abrir el recinto. Esa diferencia es importante, pero políticamente el resultado fue el mismo que buscaba La Libertad Avanza: Milei evitó el tratamiento de tres asuntos incómodos para su administración.

La agenda oficial de la Cámara confirma que el temario estaba compuesto por el proyecto de Endeudamiento Familiar, el DNU 70/2023 y la prórroga de la Ley 27.793 de Emergencia Nacional en Discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2027. Lo sucedido permite abrir una discusión inevitable en Santa Fe: cuáles son las prioridades que están pesando a la hora de definir el comportamiento parlamentario del sector de Pullaro y hasta dónde llega el entendimiento que el Gobierno provincial viene construyendo con la Casa Rosada.

Scaglia y Núñez, dos ausencias que tuvieron peso político

Gisela Scaglia no es una diputada más dentro del mapa pullarista. Fue vicegobernadora de Santa Fe y actualmente preside el bloque de Provincias Unidas en Diputados. José Núñez, proveniente del PRO, también mantiene una relación política estrecha con el oficialismo provincial. Ninguno estuvo entre quienes aportaron presencia para alcanzar el quórum y ambos quedaron ubicados, en esta oportunidad, del lado de una estrategia que terminó beneficiando al Gobierno nacional.

No fueron los únicos. De acuerdo con el relevamiento de los 19 representantes santafesinos, tampoco dieron quórum los nueve integrantes de La Libertad Avanza: Rocío Bonacci, Alejandro Bongiovanni, Romina Diez, Nicolás Mayoraz, Juan Pablo Montenegro, Agustín Pellegrini, Valentina Ravera, Verónica Razzini y Yamile Tomassoni. Sumados Scaglia y Núñez, fueron 11 diputados por Santa Fe que no contribuyeron a formar el número necesario para iniciar la sesión.

Del otro lado estuvieron los seis representantes de Unión por la Patria mencionados en el recuento —Germán Martínez, Diego Giuliano, Agustín Rossi, Florencia Carignano, Caren Tepp y Alejandrina Borgatta— y dos diputados de Provincias Unidas que introducen un dato especialmente significativo para la política provincial: Esteban Paulón y Pablo Farías.

La división dentro del mismo espacio nacional reproduce una contradicción que seguramente tendrá consecuencias en Santa Fe. Scaglia y Núñez acompañaron con su ausencia una estrategia que favoreció al Gobierno nacional, mientras Paulón y Farías sí estuvieron dispuestos a habilitar el debate. Los cuatro forman parte de Provincias Unidas, pero además Scaglia, Farías y Paulón provienen de sectores que en Santa Fe conviven dentro del frente Unidos para Cambiar Santa Fe.

La paradoja socialista dentro del frente que conduce Pullaro

La presencia de Esteban Paulón y Pablo Farías adquiere por eso un significado particular. Ambos pertenecen al Partido Socialista, uno de los principales socios de Pullaro en Unidos, pero en el Congreso adoptaron una conducta diferente a la de los legisladores más directamente identificados con el gobernador. Mientras Scaglia y Núñez no aportaron al quórum, los socialistas se sentaron para permitir que la Cámara pudiera discutir.

La fotografía parlamentaria expone una diferencia que trasciende este episodio. Unidos funciona en Santa Fe como una coalición integrada por partidos con historias, identidades y posiciones nacionales diferentes. Esa diversidad pudo administrarse mientras el eje estuvo colocado sobre la gestión provincial, pero comienza a resultar más difícil de disimular cuando Pullaro profundiza sus vínculos con Milei y las decisiones nacionales obligan a cada sector a tomar posición.

No significa necesariamente que exista una ruptura dentro de la coalición provincial. Tampoco que socialistas y radicales hayan dejado de compartir el Gobierno. Pero sí demuestra que el acercamiento del pullarismo con la Casa Rosada puede encontrar límites entre algunos de sus aliados, especialmente cuando aparecen asuntos vinculados con políticas sociales, derechos o decisiones económicas del Ejecutivo nacional.

Discapacidad y endeudamiento: dos debates que tampoco pudieron comenzar

El episodio tiene otra dimensión que no debería quedar tapada por la discusión política. La falta de quórum no solamente impidió debatir el DNU 70/2023. También dejó sin tratamiento ese día la prórroga de la Emergencia Nacional en Discapacidad y el proyecto de Endeudamiento Familiar, dos asuntos con impacto directo sobre sectores que atraviesan dificultades económicas y sociales.

En el caso de discapacidad, el proyecto buscaba prorrogar hasta finales de 2027 la emergencia establecida por la Ley 27.793. Existe, además, una particularidad difícil de ignorar: la propia Gisela Scaglia figura entre los firmantes de una iniciativa presentada en agosto para extender esa emergencia. Su ausencia en esta sesión, por lo tanto, no permite concluir que esté en contra de la prórroga, pero sí contribuyó a impedir que el asunto pudiera debatirse ese jueves.

Algo parecido sucede con el endeudamiento familiar. Scaglia también figura como firmante de un proyecto presentado en septiembre para establecer un régimen de refinanciación de deudas familiares en mora. Por eso sería incorrecto concluir, únicamente a partir de la falta de quórum, que a la diputada o al gobernador “poco les importa” el problema. Lo que sí puede afirmarse es que, frente a una sesión en la que esos temas estaban incluidos, los representantes más cercanos a Pullaro no se sentaron y esa decisión contribuyó al resultado que buscaba el oficialismo nacional.

Ese contraste vuelve más interesante la discusión política. Porque no se trata simplemente de legisladores rechazando iniciativas ajenas. En algunos casos se trata de dirigentes que acompañaron o firmaron propuestas vinculadas con esos mismos asuntos, pero que frente a una sesión que podía tratarlos priorizaron una estrategia parlamentaria diferente.

Núñez ya había sido importante para la estrategia libertaria

La ausencia de José Núñez tampoco aparece como un hecho aislado. Un día antes, el diputado santafesino había tenido un papel relevante en otra discusión directamente vinculada con el DNU 70/2023. Su incorporación a un plenario de comisiones permitió completar el número necesario para que avanzara un dictamen sobre el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada incorporando nuevamente las restricciones de la Ley de Tierras.

La maniobra tuvo una consecuencia política importante. La restitución de los límites a la extranjerización de tierras por una vía legislativa alternativa descomprimió uno de los argumentos utilizados para impulsar el rechazo completo del DNU. El propio Gobierno nacional aceptó retroceder sobre ese punto para intentar preservar el resto del decreto, una pieza central del programa de desregulación iniciado por Milei.

Núñez terminó aportando así en dos movimientos consecutivos que resultaron funcionales a la estrategia oficialista: primero, ayudó a construir una alternativa legislativa para resolver la controversia por la Ley de Tierras sin derribar todo el DNU; después, no contribuyó al quórum de la sesión que pretendía discutir el decreto completo.

En el medio aparece Scaglia, con un rol político mucho más relevante que el de una legisladora individual por su conducción de Provincias Unidas y por el vínculo directo que conserva con el Gobierno santafesino. Todo esto vuelve difícil interpretar las decisiones simplemente como coincidencias parlamentarias.

Pullaro y Milei, una relación que empieza a expresarse en votos y ausencias

La relación entre Pullaro y Milei atravesó distintas etapas. Hubo diferencias públicas, reclamos por recursos y discusiones alrededor de políticas nacionales, pero en los últimos meses también comenzaron a aparecer señales de entendimiento y canales de negociación entre Santa Fe y la Casa Rosada. El comportamiento de los legisladores cercanos al gobernador agrega ahora una dimensión parlamentaria a ese proceso.

Esto no convierte automáticamente al pullarismo en parte de La Libertad Avanza ni significa que ambos gobiernos hayan eliminado sus diferencias. Pero demuestra que, frente a determinadas votaciones estratégicas, el Gobierno nacional puede encontrar en dirigentes vinculados con Santa Fe una ayuda importante para ordenar el Congreso.

La jornada de este jueves fue una muestra concreta. Milei necesitaba evitar que 129 diputados ocuparan sus bancas. Scaglia y Núñez no lo hicieron. La sesión cayó y el DNU no fue tratado. Tampoco discapacidad ni endeudamiento familiar. Distintas crónicas nacionales señalaron además que legisladores vinculados con varios gobernadores resultaron decisivos para que el oficialismo consiguiera bloquear el debate.

Eso tampoco significa que esos temas hayan quedado definitivamente archivados. El oficialismo convocó para el 21 de octubre a otra sesión que incluye asuntos relacionados con discapacidad, endeudamiento familiar y la iniciativa sobre propiedad privada que reincorpora la cuestión de la Ley de Tierras. La decisión de este jueves debe analizarse, por lo tanto, dentro de una estrategia parlamentaria más amplia y no como un rechazo definitivo a cada iniciativa.

Una foto incómoda para Unidos

Quizás la lectura más interesante para la política santafesina no esté solamente en la relación entre Pullaro y Milei, sino dentro del propio oficialismo provincial. Porque mientras dos diputados identificados con el gobernador contribuyeron con su ausencia a frustrar la sesión, dos socialistas que integran el mismo esquema político provincial decidieron sentarse.

Paulón y Farías quedaron así en una vereda parlamentaria diferente a la de Scaglia y Núñez. No alcanza para hablar de una fractura, pero sí para mostrar que Unidos comienza a encontrarse con discusiones nacionales que pueden poner a prueba su convivencia interna.

A medida que se acerque 2027, esas diferencias serán cada vez más difíciles de encapsular. El Socialismo ya comenzó a mostrar voluntad de conservar identidad propia, mientras el sector de Pullaro construye una relación más pragmática con el Gobierno nacional. La Libertad Avanza, al mismo tiempo, será competidora electoral del oficialismo provincial aunque pueda encontrar coincidencias legislativas con algunos de sus dirigentes.

La sesión fallida dejó entonces bastante más que 121 diputados sentados frente a 129 necesarios. Mostró nuevamente la importancia que adquirieron los gobernadores en la supervivencia parlamentaria del Gobierno nacional y dejó una fotografía particularmente reveladora para Santa Fe: cuando Milei necesitó evitar un debate incómodo, Scaglia y Núñez no se sentaron; Paulón y Farías, socios provinciales de Pullaro, eligieron hacer exactamente lo contrario.

Y en una coalición provincial que empieza a mirar inevitablemente hacia 2027, esa diferencia puede terminar siendo mucho más importante que una simple ausencia en el recinto.

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Juan Francisco

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