Un amplio grupo de organizaciones sindicales volvió a instalar en la agenda pública el debate sobre los ingresos de los trabajadores luego de la sanción de la reforma laboral en el Congreso de la Nación. El reclamo central apunta a una actualización significativa del salario mínimo vital y móvil, que según plantean debería ubicarse en torno a los 2.706.923 pesos para cubrir las necesidades básicas de una familia.
El planteo fue realizado por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) durante una conferencia de prensa realizada en la sede nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Allí participaron dirigentes de distintos gremios que integran este espacio sindical, quienes coincidieron en señalar que la prioridad del movimiento obrero debe ser la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.
Un reclamo por la recuperación del salario
Durante la presentación, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, sostuvo que la recomposición salarial es hoy el principal eje de los reclamos sindicales.
El dirigente afirmó que desde la llegada de Javier Milei a la presidencia se produjo una fuerte transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia el sector empresario. En ese sentido, aseguró que “las patronales se quedaron con 54 billones de pesos que se les sacaron a los trabajadores”, lo que —según sostuvo— explica la caída del poder adquisitivo registrada en los últimos meses.
Para Furlán, la discusión salarial debe centrarse en garantizar condiciones de vida dignas para los trabajadores y sus familias.
El salario mínimo como eje del debate
En la misma línea se expresó el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, quien advirtió sobre la brecha creciente entre el salario mínimo vigente y el costo real de vida.
Según señaló, actualmente se necesitan más de ocho salarios mínimos para cubrir las necesidades básicas de una familia trabajadora.
Aguiar sostuvo que el objetivo del frente sindical es abrir un debate más amplio sobre la distribución del ingreso en el país. “Los trabajadores somos quienes generamos la riqueza y queremos discutir cómo se distribuye”, afirmó.
Condiciones de vida y derechos laborales
Por su parte, el secretario general de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Daniel Yofra, remarcó que el reclamo salarial no se limita únicamente a una cuestión económica, sino que está vinculado a las condiciones de vida de los trabajadores.
El dirigente planteó que el objetivo es que cada trabajador pueda cubrir sus necesidades básicas y las de su familia, incluyendo alimentación, descanso, vestimenta y acceso al ocio.
En ese contexto, defendió el derecho a la protesta sindical y señaló que la huelga continúa siendo una herramienta fundamental del movimiento obrero para lograr mejoras en las condiciones laborales.
Un frente sindical amplio
La conferencia contó con la participación de referentes de numerosos gremios que integran el Frente de Sindicatos Unidos, un espacio que reúne a más de 120 organizaciones sindicales de distintos sectores.
Entre los dirigentes presentes estuvieron Hugo Godoy (CTA Autónoma), Graciela Aleñá (Sindicato de Trabajadores Viales), Clara Chevalier (Conadu), Jorge Alejandro Vargas (SOMU), Ricardo Peidro (Visitadores Médicos), Rubén Ruiz (APJGas), Julio Aralde (Fepevina), Oscar Isasi (ATE Buenos Aires), Mercedes Cabezas (ATE), José Luque (Papeleros) y Marcelo Belelli (ATE sector aéreo), entre otros.

El impacto de la reforma laboral
El planteo sindical se produce en un momento de fuerte debate político y económico tras la sanción de la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. Desde distintos sectores del sindicalismo sostienen que las modificaciones en el régimen laboral deben ir acompañadas de una discusión profunda sobre los ingresos y las condiciones de trabajo.
En ese marco, el FreSU anticipó que continuará impulsando acciones para instalar el reclamo por la recomposición del salario mínimo vital y móvil y para abrir una discusión más amplia sobre la distribución del ingreso en la Argentina.



