La provincia de Santa Fe se convertirá en un escenario clave para la disputa política entre el gobernador Maximiliano Pullaro y el presidente Javier Milei. En una elección sin precedentes, la Libertad Avanza participará por primera vez con sello propio en territorio santafesino, mientras que el oficialismo provincial pondrá en juego no solo su proyecto político, sino también la posibilidad de la reelección de Pullaro mediante una reforma constitucional que busca modernizar la carta magna santafesina luego de 60 años.
Desde su llegada a la Casa Gris, Pullaro se caracterizó por imprimir un ritmo vertiginoso a su gestión. Reformas estructurales en seguridad, jubilaciones y justicia marcaron un primer año de gobierno que consolidó su liderazgo dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe. Sin embargo, el desafío más grande está por venir: la reforma de la Constitución provincial, que podría habilitar la reelección del gobernador y modificar el equilibrio de poder en la provincia.
Esta elección de convencionales constituyentes será el primer gran test electoral para el oficialismo, pero también para la Libertad Avanza, que intentará traducir en votos el respaldo masivo que obtuvo en las elecciones presidenciales de 2023, cuando Milei arrasó con el 62% de los votos en Santa Fe. El dilema es claro: ¿logrará Pullaro contener el voto de la derecha dentro de su coalición o será Milei quien canalice ese electorado?.
El modelo Pullaro: pragmatismo y resultados
El Gobernador radical se ha diferenciado de Milei con una estrategia política pragmática y de gestión activa. En seguridad, endureció el régimen penitenciario, impulsó cambios en la legislación contra el narcomenudeo y logró reducir drásticamente los homicidios en Rosario. En infraestructura, invirtió fondos provinciales en obra pública ante el retiro del financiamiento nacional. Además, defendió un rol activo del Estado en la producción, lo que lo llevó a enfrentarse públicamente con el CEO de Mercado Libre, Marcos Galperín, cuando el empresario intentó presionar para reducir impuestos en la provincia.
A pesar de estos contrastes con la política económica del gobierno nacional, Pullaro ha mantenido una relación institucional con Milei, apoyando varias de sus iniciativas en el Congreso. Sin embargo, la tensión es innegable: mientras el libertario pregona un ajuste drástico y la reducción del Estado, el santafesino apuesta por una administración eficiente, con un Estado presente en sectores estratégicos.
La batalla política en Santa Fe
La elección de convencionales constituyentes marcará el primer enfrentamiento electoral entre ambos modelos. Pullaro liderará la lista del oficialismo con la intención de darle legitimidad al proceso de reforma constitucional, pero también con el objetivo de reafirmar su liderazgo. Por su parte, La Libertad Avanza intentará consolidarse como la principal alternativa de derecha en la provincia, disputando votos al peronismo, pero también al propio Pullaro.
El peronismo, mientras tanto, se encuentra dividido y sin una conducción clara. Con al menos cuatro sectores enfrentados y sin un liderazgo definido, su capacidad para disputar el escenario político se ve seriamente comprometida. En este contexto, la verdadera batalla será entre el oficialismo provincial y el espacio de Milei.
La disputa entre Pullaro y Milei no se limita a Santa Fe. Si el gobernador logra consolidar su proyecto político con la reforma constitucional y una victoria en la elección de convencionales, su proyección nacional será inevitable. Con un radicalismo en busca de liderazgos claros y una oposición fragmentada, el santafesino podría convertirse en un referente clave para el futuro político del país.
Pero si a Pullaro le sale mal la jugada política, no solo corre el riesgo de tener una Constitución con las ideas liberales, sino que comenzará a disputar poder con los principales referentes del Mileismo santafesino: Romina Diez, Nicolas Mayoraz, entre otros. Aunque la pregunta principal desde Buenos Aires mirando hacia la Casa Gris ¿Como continuará el gobierno de Pullaro ante una eventual derrota electoral?.
Por ahora, la batalla en Santa Fe definirá mucho más que una reforma constitucional: será un termómetro de la fuerza electoral de Milei y de la capacidad de Pullaro para mantenerse como el principal articulador del espacio no peronista en la provincia. En un escenario donde la competencia se da dentro de la derecha, ambos líderes saben que no hay margen para la derrota.