El diputado provincial y exgobernador participó de la inauguración del estadio Invencible Santa Fe, una de las grandes obras para los Juegos Suramericanos 2026. Perotti recordó que durante su administración se impulsó la candidatura, se consiguió la sede y se encaminó el financiamiento para un evento que ahora tendrá su concreción bajo el gobierno de Maximiliano Pullaro. “Cuando las cosas que son importantes para la gente se continúan y se les da valor, trascienden a un gobierno”, destacó.
A pocos días del comienzo de los XIII Juegos Suramericanos 2026, Omar Perotti volvió a quedar vinculado públicamente con uno de los proyectos deportivos y de infraestructura más importantes que tendrá Santa Fe este año. El actual diputado provincial y exgobernador participó de la inauguración del Invencible Santa Fe, el nuevo estadio construido en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) de la capital provincial, y aprovechó la ocasión para recordar que el proceso que permitió llegar hasta este momento comenzó durante su administración.
La presencia del dirigente peronista tuvo así un componente que excedió la inauguración de una obra. Perotti reivindicó la decisión política tomada durante su paso por la Casa Gris de impulsar la candidatura santafesina, competir por la organización de los Juegos, conseguir finalmente la sede y avanzar en el esquema de financiamiento que permitiría desarrollar la infraestructura necesaria.
El proceso iniciado durante su gobierno encontró posteriormente continuidad bajo la administración de Maximiliano Pullaro, que asumió el desafío de avanzar con las obras y completar la infraestructura de cara a la competencia internacional.
Para Perotti, esa continuidad entre dos gobiernos de signos políticos diferentes representa precisamente uno de los principales valores del proyecto.
“Cuando las cosas que son importantes para la gente se continúan y se les da valor, trascienden a un gobierno. Esto es lo que debe marcar a la política de verdad”, afirmó.
Un proyecto que comenzó durante el gobierno de Perotti
Los Juegos Suramericanos que Santa Fe comenzará a vivir en septiembre tienen detrás un proceso que se inició varios años antes de la competencia.
Durante la gestión de Perotti se trabajó en la candidatura para conseguir la sede y se diseñó una propuesta con una particularidad: en lugar de concentrar las actividades y las inversiones en una única ciudad, Santa Fe planteó distribuirlas entre tres de sus principales centros urbanos.
Rosario, Santa Fe y Rafaela fueron incorporadas como protagonistas de un mismo proyecto.
La idea buscaba no solamente organizar un evento deportivo internacional, sino aprovechar esa oportunidad para distribuir infraestructura y generar un legado que pudiera continuar siendo utilizado después de finalizada la competencia.
“Es una alegría, porque uno ve la concreción de algo que llevó tiempo proyectar, presentar, convencer y finalmente ganar la sede frente a otros países y otros postulantes”, recordó el exgobernador durante la inauguración.
Perotti destacó particularmente aquella decisión de presentar una candidatura con características diferentes a las habituales.
“El desafío fue que fueran tres ciudades, que la infraestructura pudiera distribuirse y que quedara un legado más cercano a mucha gente”, explicó.
La apuesta significaba que las inversiones necesarias para recibir a los deportistas no quedaran concentradas territorialmente y que, una vez apagada la competencia internacional, las instalaciones permanecieran disponibles en diferentes puntos de la provincia.
De conseguir la sede a construir las obras
La inauguración del Invencible Santa Fe permitió observar materialmente una parte de aquella planificación.
Perotti puso especial énfasis en diferenciar las distintas etapas que atravesó el proyecto. Primero fue necesario diseñar y defender la candidatura santafesina; después, obtener la sede y avanzar con el financiamiento. Finalmente llegó la instancia de ejecutar las obras.
“Nada de lo que estamos viendo y nada de lo que vamos a vivir se podría haber hecho si no hubiésemos tenido la base inicial de haber conseguido la sede y de haber encaminado el financiamiento para estos Juegos”, sostuvo. Y reconoció inmediatamente la importancia de la etapa posterior: “Después venía el desafío de construirlo y hacerlo realidad”.
Esa frase sintetiza también la particularidad política que rodea a los Juegos Suramericanos 2026. El proyecto nació durante una administración peronista encabezada por Perotti y llegará a su instancia definitiva bajo el gobierno de Pullaro. En lugar de cuestionar esa continuidad, el exmandatario provincial eligió reivindicarla como una señal de madurez institucional.
El mensaje tiene peso en una política acostumbrada a que los cambios de gestión muchas veces impliquen revisar, modificar o directamente abandonar proyectos iniciados por administraciones anteriores.
En este caso, Perotti destacó que la continuidad permitió transformar aquella candidatura en infraestructura concreta.
Invencible Santa Fe, una de las obras que quedará después de los Juegos
El nuevo estadio inaugurado en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo será una de las instalaciones centrales de la competencia en la capital provincial.
Invencible Santa Fe tiene capacidad para 3.472 espectadores y durante los Juegos será escenario de las competencias femenina y masculina de handball.
La infraestructura forma parte del conjunto de inversiones realizadas para que Santa Fe pueda recibir un evento internacional que involucrará simultáneamente a las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela.
Pero para Perotti el verdadero resultado del proyecto no debería medirse únicamente durante las dos semanas de competencia. El exgobernador considera que la evaluación más importante comenzará precisamente cuando terminen los Juegos.
El desafío que viene después de la competencia
Perotti puso el foco en el concepto de “legado”, una idea que había formado parte de la candidatura original y que ahora adquiere una dimensión concreta con la finalización de las obras.
La infraestructura construida deberá continuar activa y vinculada con el deporte santafesino una vez que finalice el calendario internacional. “Lo más importante es cómo ese legado se hace cada vez más fuerte”, afirmó. Y explicó que el objetivo no puede limitarse al mantenimiento edilicio: “No solamente porque estén cuidadas las instalaciones, sino porque aquí se haya multiplicado la cantidad de gente que practica deporte”.
La mirada apunta a que estadios, centros deportivos y demás infraestructura generada para los Juegos no queden exclusivamente asociados a un acontecimiento excepcional, sino que posteriormente sean incorporados a la actividad cotidiana de clubes, deportistas y comunidades. Allí estará, según la perspectiva del exgobernador, la verdadera medida del éxito de la inversión.
De una decisión política a un evento internacional
Los XIII Juegos Suramericanos se desarrollarán del 12 al 26 de septiembre en Santa Fe, Rosario y Rafaela. A las puertas de ese acontecimiento, la inauguración del Invencible Santa Fe sirvió también para reconstruir el recorrido político e institucional que permitió llegar hasta aquí.
Perotti buscó dejar en claro que las obras que hoy se terminan no surgieron de manera aislada. Son consecuencia de un proceso que comenzó durante su gestión con una decisión estratégica: convertir a Santa Fe en candidata para organizar los Juegos, plantear un esquema distribuido entre tres ciudades, conseguir la sede y comenzar a resolver el financiamiento.
La administración de Pullaro recibió posteriormente ese proyecto y avanzó sobre otra etapa determinante: transformar aquella planificación en las obras necesarias para realizar la competencia.
En ese punto, el diputado provincial eligió reivindicar la continuidad antes que disputar exclusivamente la autoría política del evento. “Cuando las cosas que son importantes para la gente se continúan y se les da valor, trascienden a un gobierno”, señaló.
La frase resume el mensaje que Perotti dejó durante la inauguración. Los Juegos Suramericanos 2026 tendrán lugar durante la gestión de Pullaro, pero su historia comenzó años antes, bajo un gobierno de otro signo político. Para el exgobernador, precisamente allí aparece una de las principales enseñanzas del proceso: que una política pública pueda comenzar bajo una administración, continuar con otra y terminar convirtiéndose en un patrimonio que quede para Santa Fe mucho después de que ambas hayan terminado.



