El pasado jueves 12 de junio, la Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó el proyecto de endeudamiento impulsado por el Ejecutivo provincial, que autoriza la toma de un crédito superior a 1.000 millones de dólares. La iniciativa, presentada por el gobernador Maximiliano Pullaro, contempla destinar esos recursos a obras de infraestructura estratégica. En ese marco, la diputada provincial Fernanda Castellani destacó la responsabilidad que implica para la provincia y llamó a garantizar que los fondos sean destinados a proyectos que promuevan la producción y el desarrollo económico de Santa Fe.
“Es una deuda que vamos a pagar entre todos los santafesinos. Por eso es fundamental que los recursos estén vinculados a la cadena de valor productiva de la provincia. Así estaremos generando crecimiento y un futuro más digno para nuestra gente”, sostuvo Castellani durante el debate parlamentario.
Obras anunciadas y el pedido de control
El plan de obras informado por el Ejecutivo incluye la construcción del Hospital Regional Sur, nuevos gasoductos industriales, el acueducto Gran Rosario, ampliación y mejoras en rutas provinciales —entre ellas la tercera vía de la autopista Reconquista-Avellaneda y la Ruta 96, paralela a la Ruta 33—, y obras eléctricas para abastecer polos industriales. Además, se mencionaron proyectos viales en Rosario y obras de enripiado en caminos rurales.
La legisladora remarcó la necesidad de contar con una comisión de seguimiento de la ejecución del crédito y celebró la propuesta de la Cámara baja de destinar al menos el 50% de los recursos a la actividad productiva. “Priorizar obras como los gasoductos industriales es clave. En localidades como Rufino, la falta de conexión limita las posibilidades de crecimiento, mientras que en otras provincias como Córdoba, poblaciones mucho más pequeñas ya cuentan con ese servicio”, ejemplificó Castellani.
El llamado a un uso eficiente y justo de los fondos
Castellani expresó su preocupación por el destino efectivo de los recursos y subrayó la importancia de que no terminen diluyéndose en gastos generales. “Si hay un crédito, debe invertirse una parte significativa en el sector agropecuario, en infraestructura de rutas que permita reducir los costos logísticos, en incentivos a la industria láctea, metalmecánica y agropecuaria, y en líneas de financiamiento para que estas actividades puedan crecer con una mirada sustentable y de preservación ambiental”, afirmó.
La diputada socialista hizo hincapié en que las obras viales, el enripiado de caminos rurales y los proyectos vinculados al sector productivo deben ser una prioridad. “Hablamos de garantizar la transitabilidad de caminos que son parte esencial de la realidad productiva y social de nuestra provincia”, agregó.
La deuda nacional pendiente y el reclamo por los recursos
En el marco del debate, Castellani también recordó que Santa Fe aún no cobró la deuda que mantiene la Nación con su Caja de Jubilaciones, la cual podría ser una fuente de financiamiento alternativa. El gobernador estima ese pasivo entre 800.000 millones y 1,2 billón de pesos, dependiendo de los intereses que finalmente reconozca la Corte Suprema.
“Es prioritario insistir en ese reclamo. Defender lo que nos corresponde es cuidar los intereses de los santafesinos. Con esos recursos podríamos construir rutas, fortalecer la educación, mejorar la seguridad y el sistema de salud”, concluyó la diputada.
Así, tras la sesión del 12 de junio, la mirada de Castellani quedó centrada en el control del uso de la deuda aprobada y en la necesidad de que cada peso se convierta en obra y desarrollo para Santa Fe. El desafío ahora será garantizar la ejecución efectiva y transparente de esos fondos, en un contexto de enormes demandas y expectativas.