Durante la sesión en la que Diputados dio media sanción al paquete de leyes de seguridad, la legisladora socialista Lionella Cattalini cuestionó duramente a quienes presionaron para acelerar su aprobación y defendió el trabajo parlamentario de su bloque. Apuntó directamente contra Federico Angelini y respondió a los sectores que acusaron al socialismo de demorar herramientas contra el delito. Su intervención se produjo después de varios días de diferencias públicas dentro de Unidos.
La aprobación del paquete de leyes de seguridad impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro dejó una de las intervenciones políticas más contundentes de la jornada legislativa. La diputada provincial Lionella Cattalini tomó la palabra en el recinto para reivindicar la postura del Partido Socialista y responder a quienes, durante las últimas semanas, cuestionaron la decisión de escuchar a distintos sectores jurídicos, discutir el contenido del proyecto y reclamar modificaciones antes de acompañar su aprobación.
La legisladora no ocultó su malestar por las críticas recibidas y sostuvo que el tratamiento parlamentario permitió mejorar sustancialmente la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo.
“Quiero hacerlo reivindicando el proceso. Quiero hacerlo, a diferencia de lo que hicieron muchos, reivindicando a esta Legislatura, reivindicando las ideologías, reivindicando el debate parlamentario y reivindicando el socialismo”, expresó.
Su discurso llegó después de una semana marcada por declaraciones públicas, negociaciones y diferencias dentro del frente Unidos, especialmente entre dirigentes radicales y socialistas.
Aunque Cattalini identificó expresamente a Federico Angelini como destinatario de uno de sus cuestionamientos, sus palabras también tuvieron una lectura política más amplia por el contexto de las discusiones que precedieron a la sesión.
El propio gobernador Pullaro había reclamado celeridad para aprobar las herramientas de seguridad, mientras que el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, y los diputados radicales José Corral y Martín Rosúa también habían intervenido públicamente en el debate sobre los tiempos y alcances de la reforma.
Sin mencionarlos directamente, Cattalini respondió a la idea de que el tiempo destinado a revisar la iniciativa representaba un obstáculo para combatir el delito.
“Nos quisieron decir qué teníamos que hacer y en cuánto tiempo”
Uno de los momentos más fuertes de su intervención estuvo dirigido a quienes, según denunció, pretendieron condicionar la tarea de los legisladores mediante cuestionamientos públicos.
Cattalini sostuvo que el debate se desarrolló en un contexto político en el que algunos dirigentes intentaron imponer una única posición sobre las herramientas de seguridad.
“Algunos de ellos también se han convertido en policía de pensamiento en nombre de la República y nos vinieron a decir a los legisladores qué es lo que teníamos que hacer, cómo lo teníamos que hacer, en cuánto tiempo lo teníamos que hacer y qué teníamos que pensar”, afirmó.
La diputada fue todavía más contundente al rechazar que las diferencias sobre el contenido de una ley puedan interpretarse como una falta de compromiso frente a la inseguridad.
“Nos quisieron poner en la disyuntiva de que pensábamos una cosa y, si no, estábamos a favor del delito”, cuestionó. Y agregó: “¿Quién se anima en la política argentina a decir que alguien de acá está a favor del delito? Me gustaría que pongan la cara los que quisieron dar ese debate berreta, desafortunado e inapropiado”. Las declaraciones reflejaron el malestar del socialismo frente a las presiones políticas que rodearon el tratamiento del proyecto.
La discusión había adquirido especial intensidad porque la iniciativa original incluía disposiciones cuestionadas por su posible impacto sobre las garantías constitucionales, entre ellas la creación de zonas especiales de intervención policial y la posibilidad de interrogatorios sin asistencia letrada. Ambos puntos terminaron eliminados del texto que obtuvo media sanción.
La defensa de las audiencias y el trabajo de las comisiones
Cattalini también reivindicó la decisión de convocar a representantes de distintas instituciones para analizar el proyecto antes de llevarlo al recinto.
Recordó que durante el tratamiento participaron integrantes de la Corte Suprema de Justicia provincial, representantes de la defensa pública, del Ministerio Público de la Acusación, colegios de abogados y organizaciones de la sociedad civil.
Según explicó, esas intervenciones permitieron incorporar observaciones y mejorar el contenido de la propuesta. “En esta Cámara acordamos entre varias comisiones y entre muchos diputados y diputadas escuchar a representantes de la sociedad y escuchar a representantes de las instituciones públicas”, sostuvo.
La legisladora rechazó especialmente las descalificaciones contra los profesionales que participaron de las reuniones legislativas. “No voy a tolerar que nadie diga que acá se convocaron abogados de los narcos”, expresó, en referencia a una caracterización que atribuyó a sectores críticos del proceso de consultas.
Para Cattalini, la legitimidad del debate no podía quedar condicionada por la identidad política o profesional de quienes fueron convocados a exponer.
En ese sentido, destacó que el trabajo permitió llegar a una versión del proyecto que consideró superior a la originalmente presentada por el Ejecutivo. “Hoy nos permite a todos y todas estar votando una ley que, como muchos dijeron y como muchos funcionarios han dicho durante muchos momentos, es mucho mejor de lo que ingresó”, afirmó.
La declaración constituyó una defensa del papel que tuvo el socialismo en las modificaciones finalmente incorporadas al paquete de seguridad.
La respuesta directa a Federico Angelini
El momento de mayor confrontación llegó cuando Cattalini mencionó expresamente a Federico Angelini, a quien cuestionó por declaraciones relacionadas con un procedimiento policial que, según el funcionario, no había podido realizarse por la falta de aprobación de la nueva legislación.
La diputada rechazó esa explicación y lo desafió a identificar qué disposición del proyecto impedía concretar la intervención. “Yo lo que le digo al funcionario Angelini es que estudie un poco más y que, en vez de hacer tantas declaraciones mediáticas, lea la Constitución, lea la ley y que me diga en qué artículo del proyecto del Poder Ejecutivo dice eso que está diciendo y que no pudieron hacer”, manifestó.
Cattalini sostuvo que, si existió una actuación indebida de algún fiscal o juez que impidió avanzar en un procedimiento, correspondía denunciarla por las vías institucionales.
También recordó las actuaciones impulsadas desde la Legislatura contra funcionarios judiciales y las denuncias realizadas durante la gestión del exministro de Seguridad Marcelo Saín. “Nosotros no hicimos tuits en contra de Saín. Lo denunciamos, fuimos a la Justicia e hicimos todos los procedimientos que tenía que hacer esta Legislatura”, expresó.
Su respuesta a Angelini fue acompañada por otra crítica, sin destinatarios identificados, contra funcionarios que, según su interpretación, habían utilizado el debate para obtener protagonismo político. “No voy a permitir algunas declaraciones de algunos funcionarios que sé que quieren ser el empleado del mes y que mientan”, sostuvo.
La legisladora no precisó a quiénes incluía en esa última referencia, aunque sus expresiones se produjeron en el contexto de las diferencias públicas que atravesaron a Unidos durante el tratamiento del paquete de seguridad.
El socialismo defendió su pertenencia a Unidos, pero también sus diferencias
Más allá de las críticas, Cattalini buscó dejar en claro que la posición del Partido Socialista no representaba un rechazo a la política de seguridad del Gobierno provincial ni una intención de romper los acuerdos dentro del frente gobernante.
Por el contrario, sostuvo que Unidos fue construido sobre la convivencia de distintas identidades políticas y que esa diversidad debía mantenerse también en el trabajo legislativo.
“Nosotros llegamos hasta acá en un frente donde siempre supimos que pensábamos distinto. Siempre supimos que veníamos de lugares distintos, pero siempre dijimos que nos íbamos a poner de acuerdo en los temas trascendentales y estratégicos de la provincia”, afirmó.
La diputada defendió particularmente la necesidad de respetar la Constitución provincial y las competencias de los distintos organismos del sistema penal.
En ese marco, destacó que el texto finalmente aprobado amplía herramientas para el Ministerio Público de la Acusación, incorpora mecanismos de prevención, introduce modificaciones en materia de inteligencia y contempla procedimientos relacionados con los juicios en ausencia y las contravenciones.
También reivindicó la experiencia provincial en la persecución del microtráfico y la utilización de herramientas para intervenir inmuebles vinculados con actividades ilícitas.
Para Cattalini, esos avances demuestran que es posible fortalecer la seguridad pública sin abandonar los controles institucionales ni las garantías legales.
“Hay muchas herramientas para ir en contra del delito, para ir en contra del narcotráfico, para ir en contra de los delincuentes y la impunidad, y que todo eso se puede hacer defendiendo la ley, defendiendo la Constitución, defendiendo las instituciones y la división de poderes”, señaló.
La legisladora resumió esa posición como parte de la identidad política del socialismo, en respuesta a quienes habían cuestionado la demora en el tratamiento de la iniciativa.
Una media sanción que dejó diferencias políticas a la vista
El discurso de Cattalini se produjo durante la sesión en la que Diputados terminó aprobando el paquete de seguridad con 37 votos afirmativos y 11 negativos, después de intensas negociaciones que permitieron modificar aspectos centrales del proyecto original.
La votación representó un avance legislativo para el gobernador Pullaro, pero el recorrido hasta alcanzar el acuerdo dejó expuestas diferencias entre los socios de Unidos sobre los tiempos del tratamiento, las facultades policiales y las garantías que debía contemplar la reforma.
La intervención de Cattalini permitió observar esas tensiones desde la posición del socialismo, que defendió su decisión de no acompañar automáticamente el texto enviado por el Ejecutivo y de reclamar una discusión más amplia antes de aprobarlo.
En el cierre de su exposición, la diputada agradeció a los integrantes de las comisiones, a los bloques que participaron de las negociaciones y especialmente a sus compañeros socialistas.
“Les agradezco a mis compañeros de bloque por la enorme responsabilidad de trabajar en silencio, con mucho compromiso, pero fundamentalmente por mucha lealtad al frente que integramos”, concluyó.
La frase sintetizó el mensaje político de su intervención: el socialismo reivindicó su pertenencia a Unidos, pero también defendió el derecho a discutir y modificar las iniciativas del Gobierno, incluso cuando esa posición genera cuestionamientos entre sus propios aliados.
La media sanción permitió cerrar una etapa de la discusión legislativa, aunque no borró las diferencias que quedaron expuestas durante las últimas semanas. Mientras el Gobierno consiguió avanzar con sus herramientas de seguridad, Cattalini dejó planteado que los acuerdos dentro de Unidos no deberían confundirse con la obligación de acompañar sin modificaciones cada propuesta del Poder Ejecutivo.
El proyecto deberá continuar ahora su tratamiento en el Senado provincial, donde se definirá si el texto aprobado por Diputados obtiene sanción definitiva.





