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17/08/2026 8:56 pm

El nombre que puede convertirse en un dolor de cabeza para un sector de la política santafesina

Tras 52 años en el Poder Judicial y una dura disputa con Pullaro, Rafael Gutiérrez aparece en el radar del PJ para 2027. El magistrado no confirma ni descarta dar el salto a la política electoral.

Todavía no confirmó que vaya a ser candidato y su futuro continúa abierto. Sin embargo, el solo hecho de que Rafael Gutiérrez evalúe dar el salto desde la Presidencia de la Corte Suprema a una lista de diputados provinciales ya genera movimientos en la política santafesina. Después de 52 años dentro del Poder Judicial y tras convertirse en uno de los principales adversarios institucionales de la gestión Pullaro, sectores del peronismo imaginan que podría transformarse en una incorporación de peso para 2027. “No digo ni que sí, ni que no”, respondió el magistrado cuando le preguntaron por su posible candidatura.

Todavía falta mucho para el cierre de listas de 2027 y cualquier afirmación terminante sobre el futuro político de Rafael Gutiérrez sería apresurada.

Pero en la política santafesina muchas veces alcanza con instalar una posibilidad para comenzar a generar movimientos. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo alrededor del actual presidente de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.

Gutiérrez no confirmó que vaya a ser candidato a diputado provincial. Tampoco descartó hacerlo. Y mientras continúa abierta la discusión alrededor de su permanencia en el máximo tribunal, comenzaron a aparecer versiones que lo ubican dentro de una futura construcción electoral del peronismo.

No sería una incorporación cualquiera. Se trata de uno de los hombres que mayor influencia acumuló dentro del Poder Judicial santafesino durante las últimas décadas y, al mismo tiempo, de una figura que protagonizó uno de los enfrentamientos institucionales más importantes que atravesó el gobierno de Maximiliano Pullaro.

Por eso, más allá de lo que finalmente decida el magistrado, para algunos sectores políticos la noticia es que Gutiérrez esté siquiera pensando en competir.

“No digo ni que sí, ni que no”

El propio presidente de la Corte se encargó de alimentar las especulaciones cuando públicamente reconoció que recibió ofrecimientos para participar electoralmente en 2027.

Cuando le preguntaron si aceptaría, eligió no cerrar ninguna puerta. “Siempre respondo lo mismo: no digo ni que sí, ni que no. Porque si digo que no y después es sí, no quiero mentir”, respondió.

La frase adquiere otra dimensión cuando se observa su situación actual. Gutiérrez lleva más de medio siglo dentro del Poder Judicial. Según repasó él mismo, acumula 52 años dentro de la estructura judicial, 26 como ministro de la Corte y alrededor de 14 o 15 ejerciendo su presidencia.

Una trayectoria que lo convirtió en uno de los funcionarios judiciales más relevantes de la historia reciente santafesina. También ejerció responsabilidades en organismos que reúnen a los máximos tribunales provinciales, construyendo relaciones que excedieron ampliamente las fronteras de Santa Fe.

Ahora aparece ante una decisión completamente diferente. Continuar dentro del Poder Judicial hasta determinar definitivamente su salida o cerrar esa larguísima etapa y desembarcar abiertamente en la política electoral.

Un nombre que el peronismo ya empieza a mirar

Las versiones políticas van incluso un poco más lejos. Según la información que circula, un sector del justicialismo ya tendría reservado un lugar para Gutiérrez en una futura lista de candidatos a diputados provinciales.

Las negociaciones están lejos de estar cerradas. Incluso existen versiones sobre cuál sería la ubicación que podría ocupar dentro de esa nómina, pero ninguna candidatura está formalizada y el propio interesado todavía debe adoptar la decisión fundamental: competir o no competir.

Para el PJ, sin embargo, su eventual incorporación tendría varias lecturas. La primera es evidente: sumar una figura con un nivel de conocimiento del Estado santafesino difícil de encontrar entre quienes ingresan por primera vez a una competencia electoral. Pero existe otra cuestión.

Gutiérrez llega a esta eventual candidatura después de haberse convertido en uno de los principales protagonistas de la resistencia institucional frente a algunas de las decisiones tomadas por la administración Pullaro respecto del Poder Judicial. Y esa historia inevitablemente tendría peso en una campaña.

De la pelea con Pullaro a una eventual candidatura opositora

La relación entre Gutiérrez y el Gobierno provincial estuvo atravesada por una extensa pulseada alrededor de la renovación de la Corte.

La administración Pullaro impulsó cambios profundos en la composición del máximo tribunal y sostuvo que los ministros que superaban el límite de edad debían abandonar sus cargos. Gutiérrez fue uno de quienes mayor resistencia mostró.

El enfrentamiento dejó declaraciones públicas, discusiones jurídicas y una tensión institucional que por momentos dejó de desarrollarse exclusivamente dentro de los expedientes y pasó directamente al terreno político.

El magistrado llegó incluso a ironizar sobre la controversia con una frase dirigida al propio mandatario: “Yo digo esto para que se ponga nervioso el gobernador”.

Antes había lanzado otra definición que quedó instalada durante la discusión por su continuidad: “Me voy a ir cuando yo quiera”.

Por eso, si Gutiérrez finalmente abandona la Corte y aparece meses después integrando una lista opositora, la campaña electoral tendrá inevitablemente un capítulo relacionado con aquella batalla.

Un candidato con llegada al universo judicial

Para el peronismo, además, existe otro elemento que vuelve atractiva la posibilidad. Gutiérrez conserva vínculos construidos durante décadas dentro del universo judicial santafesino.

Magistrados, funcionarios, abogados y trabajadores del sector atravesaron durante los últimos años una etapa de fuertes transformaciones y discusiones con el Ejecutivo provincial.

Sería apresurado afirmar que ese universo acompañaría electoralmente de manera homogénea a Gutiérrez: el información que tenemos no permite sostener semejante conclusión.

Pero sí parece razonable interpretar que su trayectoria y su enfrentamiento con el Ejecutivo podrían convertirlo en una candidatura especialmente competitiva dentro de sectores relacionados con la Justicia y críticos de las reformas impulsadas por Pullaro.

Además, el propio Gutiérrez ya adelantó cuál sería, al menos discursivamente, su posicionamiento si acepta competir. “Si voy de candidato a diputado mi único compromiso es con la ley, con la Constitución y con los trabajadores”, afirmó.

Una frase difícil de separar del conflicto institucional que protagonizó durante los últimos años.

La paradoja: pasar de juez a legislador

Una eventual candidatura también abriría inevitablemente otro debate.

Después de décadas ocupando uno de los lugares más importantes dentro de uno de los tres poderes del Estado, Gutiérrez podría terminar sentado en una banca de la Cámara de Diputados.

Es decir, pasar de interpretar y aplicar las leyes desde la máxima instancia judicial provincial a participar directamente de su elaboración. Sus críticos seguramente utilizarán ese movimiento para cuestionar su actuación anterior.

De hecho, desde Unidos ya apareció una lectura especialmente dura sobre esa posibilidad. Según una de las versiones recogidas, dirigentes oficialistas interpretaron que un desembarco electoral significaría simplemente “blanquear” una actividad política que, según ellos, Gutiérrez habría ejercido informalmente desde la Justicia.

Es una interpretación política del oficialismo, no un hecho acreditado. Pero anticipa perfectamente uno de los argumentos que probablemente aparecerían durante una eventual campaña.

Una relación histórica con el peronismo

Tampoco sería la primera vez que el nombre de Rafael Gutiérrez aparece vinculado a una candidatura. En 2018, cuando el justicialismo santafesino buscaba alternativas para recuperar la Gobernación, el propio magistrado reconoció que había recibido propuestas para competir. Finalmente no fue candidato.

Su relación con dirigentes políticos, además, nunca quedó limitada exclusivamente al PJ. El propio Gutiérrez ha sostenido que durante su extensa trayectoria mantuvo vínculos con dirigentes de diferentes fuerzas. “El que necesitaba una mano yo se la di, de adentro y de afuera. Yo ayudo a todos: peronistas, radicales, socialistas”, afirmó en otra oportunidad.

Por eso tampoco puede presentarse su eventual desembarco electoral como una decisión consumada ni como el desenlace inevitable de su historia personal. Ya estuvo cerca de la política electoral anteriormente y finalmente decidió permanecer en Tribunales.

El PJ puede encontrar una figura difícil de ignorar

Pero 2027 puede ser diferente. Su extensa trayectoria judicial está entrando en una etapa de definiciones y el escenario institucional de la Corte ya no es el mismo que Gutiérrez conoció durante buena parte de sus 26 años como ministro.

Si finalmente decide retirarse, aparece inmediatamente una pregunta: qué hará después.

Según las versiones políticas, existe un sector del PJ dispuesto a ofrecerle una respuesta. Una candidatura a diputado provincial.

Incluso las conversaciones mencionadas en el material aportado ubican esa posibilidad dentro de una lista justicialista con expectativas concretas de conseguir representación legislativa.

Para el peronismo podría representar la incorporación de una figura con conocimiento del Estado, relaciones políticas y judiciales y, fundamentalmente, un nombre inmediatamente asociado a la resistencia frente a una de las transformaciones institucionales más importantes emprendidas por Pullaro.

¿Un dolor de cabeza para Unidos?

Ahí aparece probablemente la dimensión más interesante de toda esta historia.

Quizás Gutiérrez finalmente decida no ser candidato. Quizás anuncie su retiro y elija mantenerse completamente alejado de una boleta. Ya ocurrió anteriormente.

Pero si acepta, Unidos podría encontrarse en campaña electoral con alguien que conoce desde adentro buena parte del funcionamiento institucional de Santa Fe y que, además, mantuvo durante años una confrontación directa con el Gobierno.

No sería simplemente un dirigente opositor cuestionando a Pullaro. Sería el hombre que presidió la Corte durante buena parte del proceso de reforma judicial explicando desde una campaña política su propia interpretación de lo ocurrido. Eso puede resultar incómodo.

Mucho más si utiliza como bandera precisamente aquello que anticipó públicamente: la Constitución, la ley y los trabajadores.

La decisión sigue siendo de Gutiérrez

Hay, sin embargo, una frontera que no corresponde atravesar. Rafael Gutiérrez no es hoy candidato confirmado a diputado provincial. Reconoció que recibió ofrecimientos y decidió expresamente no responder ni afirmativa ni negativamente.

Todo lo demás pertenece por ahora al terreno de las conversaciones, operaciones, negociaciones y especulaciones propias de una política santafesina que empieza lentamente a mirar hacia 2027.

Pero incluso antes de tomar una decisión, Gutiérrez consiguió algo que explica su peso dentro del tablero provincial. Que se hable de él. Que sectores del peronismo imaginen qué podría aportarles. Y que dentro del oficialismo ya aparezcan respuestas críticas ante esa posibilidad.

Después de más de medio siglo dentro del Poder Judicial, Rafael Gutiérrez deberá resolver si su extensa carrera pública termina cuando cierre por última vez la puerta de su despacho en la Corte o si, por el contrario, comienza allí una segunda etapa.

Esta vez sometiéndose al voto popular. Y para algunos sectores de la política santafesina, el problema no es solamente qué decidirá “el Rafa”, sino que haya empezado a considerar seriamente la posibilidad de hacerlo.

Juan Francisco 1
Juan Francisco

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