El conflicto entre el Gobierno de Santa Fe y la docencia volvió a escalar este lunes, en una jornada marcada por el paro nacional convocado por CTERA, las movilizaciones en distintos puntos del país y la decisión del Ejecutivo provincial de oficializar por decreto el aumento salarial que había sido rechazado por los gremios. Mientras desde la Casa Gris insistieron en que las clases se desarrollaron con normalidad y que la mayoría de las escuelas permanecieron abiertas, desde AMSAFE difundieron imágenes de decenas de establecimientos donde la comunidad educativa acompañó la medida de fuerza, desafiando el relato oficial.
El primer lunes de agosto volvió a reflejar la profunda distancia que existe entre la gestión de Maximiliano Pullaro y los trabajadores de la educación. A casi dos años del inicio de la actual administración, el conflicto salarial continúa sin encontrar un canal de diálogo que permita acercar posiciones. Por el contrario, el cierre de la discusión paritaria por decreto y la decisión de descontar el día a quienes adhirieron al paro nacional profundizaron un enfrentamiento que parece no tener un horizonte de resolución inmediata.
Una movilización federal en defensa de la educación pública
AMSAFE participó de la multitudinaria movilización convocada por CTERA en la ciudad de Buenos Aires, donde miles de docentes provenientes de distintas provincias reclamaron la convocatoria urgente a la Paritaria Nacional Docente, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), el envío de fondos para infraestructura escolar y una nueva Ley de Financiamiento Educativo.
La delegación santafesina estuvo encabezada por el secretario general de AMSAFE, Rodrigo Alonso, acompañado por representantes de las distintas seccionales de la provincia, quienes se sumaron a una columna que recorrió las calles de la Capital Federal bajo la consigna de defender la educación pública y rechazar el ajuste sobre el sistema educativo.
«La enorme participación de la docencia de todo el país demuestra que seguimos organizados y movilizados para defender la educación pública. No vamos a aceptar el ajuste sobre nuestras escuelas, nuestros salarios ni sobre los derechos conquistados», sostuvo Alonso durante la jornada.

El Gobierno habló de normalidad, pero el gremio mostró otra realidad
Mientras tanto, en Santa Fe, el Gobierno provincial volvió a sostener que las clases se desarrollaron normalmente y que el impacto del paro fue reducido.
Sin embargo, desde AMSAFE difundieron fotografías y registros de numerosos establecimientos educativos donde la adhesión fue importante y donde las comunidades escolares acompañaron las medidas de protesta impulsadas por el sindicato.
Las imágenes exhibidas por el gremio reflejaron escuelas con fuerte adhesión al paro y actividades de visibilización en distintos departamentos de la provincia, en una demostración que buscó contrarrestar el mensaje oficial sobre una supuesta normalidad en el sistema educativo.
El decreto profundizó el conflicto
La jornada también estuvo atravesada por otra decisión del Ejecutivo santafesino.
Mientras se desarrollaba el paro nacional docente, el Gobierno publicó el decreto mediante el cual oficializó el aumento salarial para el sector educativo, pese al rechazo expresado por AMSAFE, SADOP y el resto de los gremios docentes durante la negociación paritaria.
La medida confirmó el cierre unilateral de una discusión que, según denunciaron las organizaciones sindicales, apenas tuvo una instancia formal de negociación antes de que el Ejecutivo resolviera avanzar por decreto.
Para la conducción gremial, esa decisión representa un nuevo deterioro del ámbito paritario y consolida una metodología que, sostienen, se ha repetido desde el comienzo de la actual gestión provincial.
Críticas por los descuentos y el derecho de huelga
Otro de los focos del conflicto fue la decisión oficial de descontar el día de paro a quienes adhirieron a la medida nacional.
Desde AMSAFE cuestionaron con dureza esa determinación y sostuvieron que el Gobierno provincial debería acompañar el reclamo dirigido a la Nación por la restitución de fondos educativos, en lugar de sancionar a quienes impulsan ese planteo.
Rodrigo Alonso consideró que resulta contradictorio castigar a los docentes por reclamar recursos nacionales que también beneficiarían a Santa Fe y calificó la medida como un intento de disciplinamiento sindical.
Según el dirigente, el descuento salarial constituye una forma de desalentar el ejercicio del derecho constitucional de huelga y profundiza el deterioro del vínculo entre el Ejecutivo y la docencia santafesina.
Un conflicto que continúa abierto
Con el decreto salarial ya publicado, el conflicto entre el Gobierno provincial y los docentes ingresó en una nueva etapa.
Lejos de descomprimirse, la disputa suma nuevos capítulos en un escenario donde los gremios mantienen su plan de lucha, mientras la administración de Maximiliano Pullaro sostiene que no modificará la propuesta salarial presentada durante la paritaria.
Las movilizaciones de este lunes, las imágenes difundidas desde distintos puntos de la provincia y la masiva participación de docentes santafesinos en la protesta nacional dejaron en evidencia que el conflicto educativo continúa lejos de cerrarse y que el debate por los salarios, el financiamiento y el modelo de relación entre el Gobierno y los trabajadores de la educación seguirá ocupando un lugar central en la agenda política santafesina.









