21/09/2026 6:56 pm

Guillermo Franchella: “Casilda no está ajena a nada de lo que está pasando en el país”

El intendente defendió la administración municipal frente a los pedidos de mayores controles y aseguró que el Concejo tiene acceso permanente a la información económica. También habló de obra pública, seguridad y el impacto de la crisis.

El intendente de Casilda pasó por Democráticamente, el programa que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y trazó un diagnóstico sobre una ciudad atravesada por las dificultades económicas nacionales, pero con una administración municipal que, según sostiene, logró ordenar sus cuentas y mantener la obra pública con recursos propios. Respondió además a los cuestionamientos opositores sobre gastos y pedidos de auditorías externas, defendió la transparencia de su gestión, explicó el trabajo conjunto con la Justicia y la Policía frente a los delitos urbanos y planteó una concepción política que pretende mirar más allá de un mandato: “Hay que hacer políticas de Estado a 30 o 40 años”.

Casilda tampoco logra escapar al impacto de una economía nacional que viene modificando las posibilidades de los gobiernos locales. Menos recursos disponibles, ausencia de grandes obras nacionales y dificultades económicas que se trasladan directamente a los vecinos forman parte de un escenario que obliga a los intendentes a administrar con márgenes cada vez más estrechos.

Guillermo Franchella asegura, sin embargo, que su municipio consiguió mantener las cuentas ordenadas y continuar con obras financiadas mayoritariamente con recursos propios. En diálogo con Democráticamente, reconoció cierres de comercios, locales vacíos y familias con dificultades para llegar a fin de mes, pero sostuvo que la Municipalidad conserva capacidad para intervenir en calles, iluminación, plazas y equipamiento. También respondió a las críticas de la oposición sobre el manejo de los recursos públicos y reivindicó un modelo de gestión que define como austero y transparente.

Una economía ordenada, pero sin las grandes obras de Nación

¿Cuál es actualmente la situación financiera de la Municipalidad de Casilda?

“Lo que dijiste es una realidad que nos atraviesa a todos. La falta de presencia de obras y de devolución de lo que se produce acá por parte del Estado nacional es grave. En el caso puntual de la Municipalidad de Casilda nos costó mucho ponerla en valor, ordenar algunas cosas y tenemos una economía limpia, bastante ordenada, sin problemas, pero sin presencia de grandes obras.”

Franchella vinculó esa situación con lo que observa cotidianamente fuera del municipio. “La gente no la pasa bien”, aseguró, y describió salarios que no alcanzan, cierres de negocios, locales vacíos y propiedades en venta. Su diagnóstico es que incluso una zona con fuerte perfil agrícola y productivo como Casilda siente los efectos de la situación económica nacional.

¿La falta de recursos provocó entonces una paralización de la obra pública municipal?

“No. La obra pública municipal está funcionando y por suerte tenemos un montón de obra pública municipal. Eso te permite hacer pavimentos, reparar pavimentos, atender barrios con problemas históricos en sus calles, acondicionar todas las calles e iluminar la ciudad.”

El intendente mencionó la construcción y recuperación simultánea de plazas, la compra de maquinaria y el trabajo regional para el manejo de residuos. Aseguró que aproximadamente el 90% de las obras que desarrolla el municipio se ejecutan con presupuesto municipal y señaló que la principal ausencia aparece en proyectos de otra escala: rutas, grandes intervenciones hidráulicas y trabajos que una ciudad difícilmente pueda afrontar por sí sola.

Administrar con menos y discutir qué puede hacer cada nivel del Estado

El diagnóstico de Franchella establece una diferenciación importante. Según su relato, Casilda no paralizó su obra pública, pero debió modificar su escala y asumir con recursos municipales tareas que anteriormente podían contar con programas o financiamiento nacional. Allí coloca buena parte de las dificultades actuales de los gobiernos locales.

También reconoce una relación diferente con la Provincia. Mientras afirma que prácticamente no recibe asistencia del Gobierno nacional para obras, destacó que mantiene trabajos conjuntos con la administración de Maximiliano Pullaro. En ese contexto, el intendente sintetiza la estrategia municipal como una necesidad de “protegerse” y asociarse regionalmente para afrontar proyectos que individualmente serían más difíciles de financiar.

Las denuncias opositoras y una respuesta: “Es una cifra absolutamente ridícula”

La oposición cuestionó el gasto municipal en horas extras y habló de un monto equivalente a 236 cuadras de pavimento. También se plantearon auditorías externas. ¿Qué responde?

“Lo voy a contestar con matemáticas. Estoy haciendo todos los estudios posibles con respecto a eso. Es una cifra absolutamente ridícula. Si yo tuviera todo ese dinero para hacer horas extras sería Gardel. Y si tuviera ese dinero para hacer esa cantidad de calles de pavimento, que no es real, no es real.”

Franchella fue todavía más duro en su interpretación política. No presentó los cuestionamientos como denuncias sustentadas sino como “maniobras para visualizarse” y prometió responder públicamente con números. “Lo estoy respaldando con datos reales y con números reales donde te voy a probar que es una falacia, que es una mentira”, afirmó. Según el intendente, las horas extras son utilizadas “quirúrgicamente” cuando las necesidades de la ciudad lo requieren.

¿Cómo responde entonces al pedido de mayores controles sobre las cuentas municipales?

—“Los libros donde se asientan todos los movimientos económicos de la Municipalidad son de acceso permanente por parte del Concejo Municipal. Es muy sencillo. El acceso lo tienen diariamente si quieren.”

El intendente aseguró además que su equipo político está integrado por 12 personas y lo contrapuso con administraciones anteriores que, según sostuvo, llegaron a contar con alrededor de 70 integrantes de gestión. Utilizó esa diferencia para explicar parte del ahorro que, en su interpretación, permitió destinar mayores recursos a obras y equipamiento. También aseguró que durante los últimos dos años y ocho meses el municipio invirtió más de 1,5 millones de dólares en maquinaria. Son cifras aportadas por Franchella durante la entrevista y que deberán contrastarse con la documentación presupuestaria municipal para establecer su alcance exacto.

Transparencia: la oposición pide más controles y Franchella dice que ya existen

Es uno de los puntos donde la discusión política de Casilda aparece con mayor claridad. Desde sectores opositores se reclaman auditorías externas e independientes sobre determinados gastos. Franchella responde que los mecanismos de control ya existen, que el Concejo puede acceder permanentemente a la documentación económica y que los contadores municipales realizan el seguimiento correspondiente.

El intendente no rechaza formalmente que pueda existir una auditoría adicional, pero cuestiona que su costo recaiga sobre el municipio. “Si a algún concejal se le ocurre hacer eso, yo no tengo ningún problema, nada más que lo va a tener que pagar él. ¿Por qué pagarlo a la ciudad?”, planteó. Y volvió a interpretar la iniciativa como una búsqueda de “visualización y protagonismo”.

La controversia, por lo tanto, presenta dos posiciones diferentes. La oposición plantea la necesidad de incorporar controles externos sobre determinados gastos; el Ejecutivo sostiene que las herramientas actuales permiten fiscalizar las cuentas y que la información se encuentra disponible para los concejales. La entrevista recoge extensamente la posición de Franchella, pero no contiene la respuesta de los ediles cuestionados por el intendente.

Seguridad: “Para nosotros que te roben una bicicleta también es inseguridad”

Usted reclamó en algún momento mayor dureza frente a la inseguridad. ¿Cuál es hoy la situación de Casilda?

“Eso fue en un momento de enojo personal donde estábamos teniendo hechos, básicamente hurtos. Casilda no tiene grandes problemas de seguridad en cuanto a tiros, asesinatos, drogas, grandes problemas. La Municipalidad puede hacer muy poco en cuanto a seguridad; puede velar por los ciudadanos con su sistema, pero es la Justicia la que determina.”

Franchella diferenció la realidad casildense de fenómenos criminales de mayor complejidad y sostuvo que los principales conflictos locales pasan por robos de bicicletas, cables, cobre y bronce. Pero rechazó minimizar esos delitos: “Para nosotros también eso es inseguridad”, afirmó, porque afectan directamente la vida cotidiana de vecinos, comerciantes y propietarios de fábricas.

¿Qué ocurrió después de sus reclamos públicos?

“Tuvimos una reunión importante con la Fiscalía de la ciudad. Me citaron por las declaraciones y les expliqué la situación. Nos llevó una charla de media hora y nos pusimos de acuerdo en trabajar juntos, que fue siempre mi propuesta: utilicen la Municipalidad para que podamos trabajar juntos, porque el problema no es mío, no es del intendente, es de todos.”

El intendente aseguró que después de esa coordinación disminuyeron considerablemente los episodios que habían motivado su reclamo. También mencionó controles sobre motocicletas y escapes antirreglamentarios como parte de una concepción de seguridad vinculada a la convivencia urbana y sostuvo que cualquier intervención debe desarrollarse “bajo el paraguas de la ley”.

Una estrategia que busca evitar que el delito menor se naturalice

La experiencia relatada por Franchella deja una definición interesante sobre el rol municipal frente a la seguridad. El intendente reconoce que las principales competencias corresponden a Provincia, Policía, fiscales y jueces, pero considera que el municipio no puede limitarse a señalar esa división institucional cuando los vecinos reclaman respuestas.

Su planteo apunta a intervenir antes de que los delitos cotidianos se naturalicen. Casilda no enfrenta, según su descripción, una problemática de narcotráfico y violencia armada comparable con la que atravesó Rosario, pero eso no convierte automáticamente un robo, la sustracción reiterada de metales o los problemas de convivencia en cuestiones irrelevantes. La respuesta que reivindica es coordinación: municipio, Policía, Fiscalía y Justicia trabajando sobre un mismo problema.

“Hay que hacer política de Estado a 30 o 40 años”

Usted viene de una trayectoria profesional y universitaria previa a la política municipal. ¿Qué cambió cuando llegó a la Intendencia?

—“Lo primero que tuve que decidir cuando gané las elecciones fue para quién iba a gestionar. ¿Para un partido? ¿Para intereses propios o ajenos? Yo decidí gestionar para la gente, para mis vecinos, mis amigos, mis parientes.”

Franchella define su paso por la política como una experiencia fundamentalmente vocacional. Aseguró que continúa ejerciendo su profesión algunos días de la semana y presentó su gestión municipal como una forma de devolverle a Casilda parte de lo que recibió durante su vida. “Esto es política de vocación, política al servicio de la gente”, sintetizó.

¿Cómo imagina entonces la discusión sobre autonomía, coparticipación y el futuro de los municipios?

—“Tenemos que aprender a hacer política de Estado no a cuatro años ni a ocho, que pueden ser dos gestiones. Hay que hacer política de Estado a 30 o 40 años. Yo lo dije desde el primer día: cuando me preguntaron qué ciudad quería para Casilda, pienso en la que no voy a ver.

Para el intendente, educación, salud, trabajo y economía deberían constituir acuerdos básicos capaces de mantenerse independientemente de quién gobierne. “Si nos ponemos de acuerdo los argentinos en cuatro ejes tan básicos y fijamos una política a 30 años, en 30 años tenemos otra República”, sostuvo. Su conclusión fue igualmente categórica: “Fallamos los políticos durante muchos años. Hay que dejar los egos de lado y trabajar con una honestidad brutal”.

Casilda, entre administrar el presente y planificar una ciudad que todavía no existe

La entrevista deja dos planos de una misma gestión. El inmediato está condicionado por una economía que Franchella describe como difícil, la ausencia de grandes programas nacionales, la necesidad de sostener servicios y obras municipales y una disputa política local en la que la oposición reclama mayores controles mientras el intendente reivindica el orden y la transparencia de sus cuentas.

El segundo mira mucho más lejos. Franchella sostiene que la autonomía municipal puede convertirse en una herramienta positiva, pero advierte que deberá acompañarse con una discusión sobre recursos y coparticipación. Considera que los municipios ya están ejerciendo, obligados por las circunstancias, una suerte de autonomía práctica al asumir responsabilidades que antes podían encontrar respaldo en otros niveles del Estado.

Su definición final resume la filosofía con la que pretende presentar su administración: gastar de acuerdo con los recursos disponibles, evitar endeudar al municipio y proyectar Casilda más allá de los tiempos electorales. “Hay que hacer las cosas en la medida que te dan los presupuestos y sin endeudarte”, afirmó.

En tiempos en los que buena parte de la política comienza a medir cada decisión por el próximo turno electoral, Franchella propone otra escala: pensar una ciudad a 20, 30 o 40 años. El desafío, como siempre ocurre con cualquier gestión, será que esa mirada pueda medirse no solamente en el discurso, sino también en resultados y cuentas públicas capaces de sostenerla.

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