A menos de un mes del comienzo de los Juegos Suramericanos, el exgobernador y actual diputado Omar Perotti aprovechó la última sesión de la Cámara baja para reivindicar el camino que llevó a Santa Fe a convertirse en sede del evento. Celebró la continuidad de las obras y la organización encarada por la gestión Pullaro, pero repasó las decisiones tomadas durante su gobierno, desde los Juegos de la Juventud de Rosario hasta la inédita postulación conjunta de Rosario, Santa Fe y Rafaela. Sin pronunciarlo, el mensaje político pareció claro: a la hora de repartir los méritos, “no me dejen afuera”.
Falta menos de un mes para que Santa Fe se transforme en escenario de uno de los acontecimientos deportivos más importantes de su historia reciente. Los Juegos Suramericanos 2026 entran en la recta final, las obras comienzan a mostrar el resultado de una inversión millonaria y el Gobierno provincial prepara la vidriera con la que Rosario, Santa Fe y Rafaela recibirán a deportistas de distintos países.
Pero mientras la gestión de Maximiliano Pullaro naturalmente empieza a capitalizar políticamente un evento que tendrá durante su administración, apareció en la Cámara de Diputados una voz que decidió refrescar la memoria sobre cómo comenzó esta historia.
Fue la del exgobernador y actual diputado provincial Omar Perotti.
Sin reclamar explícitamente una parte de los laureles ni plantear una disputa abierta con la actual administración, el rafaelino realizó durante la última sesión una extensa intervención que, traducida al lenguaje político, dejó una idea bastante sencilla: “No me dejen afuera”.
Perotti recordó que la decisión de postular a Santa Fe para organizar los Juegos Suramericanos de mayores de 2026 se tomó durante su administración y después de la experiencia de los Juegos Suramericanos de la Juventud realizados en Rosario en 2022.
Además, destacó que la iniciativa no consistió solamente en presentar una candidatura. Hubo gestiones, compromisos institucionales y una apuesta inédita para conseguir que la competencia no se concentrara en una única ciudad, sino que tuviera tres sedes dentro de una misma provincia.
Un beneplácito que llegó un año después
La oportunidad apareció durante el tratamiento de una declaración de beneplácito por el inicio de las obras vinculadas con los Juegos.
Perotti comenzó marcando un detalle que no dejó pasar. “El asunto número cuatro es una declaración de un beneplácito por el inicio de las obras de los Juegos Odesur. Lamentablemente pasó un año desde aquel momento”, señaló.
Para el exgobernador, aquella declaración no representaba simplemente una manifestación protocolar. La utilizó para introducir un concepto que atravesó toda su intervención: la continuidad de las políticas de Estado.
Según explicó, la realización de los Juegos Suramericanos 2026 forma parte de un proceso que atravesó diferentes administraciones y que tuvo antecedentes concretos antes de que Pullaro llegara a la Casa Gris. “Fue la expresión concreta de cómo se va consolidando una política de Estado en una provincia de raíz y de historia deportiva como es la provincia de Santa Fe”, sostuvo.
De Rosario 2022 al desafío de los Juegos de mayores
Para reconstruir ese camino, Perotti volvió sobre los Juegos Suramericanos de la Juventud desarrollados en Rosario durante 2022.
Aquella competencia también había comenzado a gestionarse durante una administración anterior, algo que el propio exmandatario reconoció.
Su gobierno, sin embargo, debió continuar con los compromisos y finalizar las obras en un contexto completamente diferente al previsto originalmente: la pandemia.
Perotti utilizó ese antecedente para defender la necesidad de que determinadas políticas sobrevivan a los cambios de signo político. “Los compromisos, la continuidad jurídica de un Estado, pero sobre todo de un Estado que entiende que el deporte es uno de los sostenes más importantes de la vida comunitaria y de la vida social de nuestra provincia en todo su territorio, merecía un esfuerzo”, expresó.
Los Juegos de 2022 terminaron convirtiéndose, según su relato, en el punto de partida de una apuesta mucho mayor.
Fue entonces cuando su administración decidió presentar a Santa Fe como candidata para organizar los Juegos Suramericanos 2026.
La apuesta inédita de Rosario, Santa Fe y Rafaela
Perotti también quiso dejar asentada otra característica de aquella decisión. La candidatura santafesina rompía con la lógica tradicional de organizar los Juegos en una sola ciudad. La Provincia presentó un esquema con tres sedes: Rosario, Santa Fe y Rafaela.
Durante aquella etapa participaron también las administraciones municipales de las tres ciudades.
El desafío, según explicó el exgobernador, fue convencer a las autoridades deportivas internacionales de que semejante esquema era posible. “Hubo largas gestiones, largas presentaciones de proyectos, de convencer que era posible realizarlo fuera de una sola ciudad”, recordó.
La intención no era solamente descentralizar la competencia. También buscaba distribuir la infraestructura que quedaría posteriormente como legado y aprovechar el evento para fortalecer la actividad deportiva en diferentes puntos del territorio. “Tratar de aprovechar y de expandir ese espíritu deportivo en el aprovechamiento de infraestructura que queda como legado para seguir motivando a muchos jóvenes en la práctica deportiva”, explicó.
El mensaje político detrás del discurso
Hasta allí, podría tratarse simplemente de una reconstrucción histórica. Pero el contexto inevitablemente le agregó contenido político. Los Juegos comenzarán durante la gestión Pullaro y será el actual Gobierno el encargado de inaugurarlos, mostrarlos y terminar capitalizando buena parte de su impacto público.
Perotti pareció querer asegurarse de que, cuando llegue el momento de contar la historia completa de Santa Fe 2026, el capítulo correspondiente a su administración no desaparezca. “Nada de lo que estamos viendo y de lo que vamos a vivir hubiese existido si no tuviéramos esas instancias previas”, afirmó.
Probablemente sea la frase que mejor sintetiza el sentido de su intervención. No hubo un “esto lo hicimos nosotros”. Tampoco una crítica directa a Pullaro.
Pero sí una reivindicación explícita de las decisiones tomadas durante su gobernación y del trabajo realizado para conseguir la sede. En otras palabras, el exgobernador no cuestionó la foto que está preparando el actual Gobierno. Pidió aparecer también en el álbum.
Perotti también reconoció la continuidad de Pullaro
Hay un aspecto importante que diferencia esta intervención de otras disputas habituales entre oficialismo y oposición. Perotti no cuestionó que el Gobierno de Pullaro haya continuado con el proyecto. Por el contrario, lo valoró.
“Que se haya continuado, que podamos tener hoy la posibilidad de estar ya en los inicios, habla a las claras de una continuidad, de un acierto”, manifestó.
También celebró públicamente el avance de las obras. En sus redes sociales reforzó posteriormente la misma idea: “Los Juegos Suramericanos 2026 son parte de un camino que Santa Fe viene construyendo hace años”.
Es decir, el planteo no fue quitarle mérito a la actual administración sino reclamar una mirada más amplia sobre el proceso.
Una suerte de reconocimiento cruzado: su gobierno continuó proyectos deportivos que habían comenzado antes y Pullaro hizo lo propio con los Juegos que se consiguieron durante la administración peronista.
Los 75 millones de dólares y otro capítulo de la continuidad
La organización posterior requirió además una decisión financiera de magnitud. La Legislatura autorizó a la Provincia a tomar financiamiento por hasta 75 millones de dólares para ejecutar infraestructura vinculada con los Juegos.
Ese acompañamiento también forma parte del argumento político alrededor de la continuidad institucional: la oposición peronista no convirtió el origen del proyecto en una excusa para bloquear los recursos necesarios para que la actual administración pudiera concretarlo.
Las obras permitirán no solamente desarrollar la competencia durante algunas jornadas, sino dejar infraestructura deportiva permanente en las ciudades involucradas.
Precisamente allí Perotti puso otro de sus principales énfasis. Para el exmandatario, el verdadero valor de organizar una competencia internacional no termina con la ceremonia de clausura.
Infraestructura para competir después de los Juegos
El diputado defendió la inversión pública destinada al deporte por su capacidad para generar inclusión, fortalecer clubes y federaciones y permitir que Santa Fe pueda competir en el futuro por la organización de nuevos acontecimientos internacionales. También señaló el impacto económico indirecto que producen estas competencias.
La llegada de delegaciones, deportistas y visitantes genera movimiento en hoteles, gastronomía, transporte y diferentes actividades relacionadas con el turismo. Pero fundamentalmente deja instalaciones que posteriormente pueden ser utilizadas por los santafesinos.
Perotti vinculó esa infraestructura con la extensa tradición deportiva provincial y recordó algunos hitos históricos, entre ellos las primeras medallas olímpicas argentinas conseguidas por deportistas nacidos en Rosario. El argumento buscó demostrar que la decisión de postular a Santa Fe no había sido circunstancial. “No es una decisión caprichosa”, remarcó.
Una política de Estado que atraviesa gobiernos
La intervención terminó dejando una fotografía poco habitual para la política santafesina.
Un exgobernador opositor reivindicando una decisión tomada durante su mandato, pero al mismo tiempo reconociendo que el gobierno que lo sucedió decidió continuarla. Eso es, precisamente, lo que Perotti pretende presentar como una política de Estado.
Primero hubo proyectos gestionados por administraciones anteriores. Su gobierno recibió los Juegos de la Juventud, sostuvo los compromisos en plena pandemia y concretó Rosario 2022. Después decidió subir la apuesta y buscar los Juegos Suramericanos de mayores para 2026.
Ahora es Pullaro quien tiene la responsabilidad de terminar las obras y realizar la competencia. A menos de un mes del comienzo, llegará inevitablemente el tiempo de las inauguraciones, las fotos, los discursos y la discusión sobre los méritos. Perotti decidió anticiparse. No necesitó decir literalmente “no me dejen afuera”. Su intervención en Diputados alcanzó para transmitirlo.
Porque mientras el Gobierno actual se prepara para mostrar los Juegos Suramericanos como uno de los grandes acontecimientos de 2026, el exgobernador quiso dejar asentado en la versión taquigráfica de la Legislatura que la historia no comenzó con las obras que hoy están por terminarse, sino varios años antes, cuando Santa Fe decidió asumir el desafío de conseguir una competencia que ahora está a punto de comenzar.









