Mientras el oficialismo santafesino ultima los proyectos de reforma electoral que ingresarán la próxima semana a la Legislatura, comenzaron a conocerse las primeras definiciones políticas sobre los cambios que pretende impulsar Unidos para las próximas elecciones. En ese escenario, el diputado provincial Walter Ghione (UNO) confirmó que su espacio también presentará una iniciativa propia y explicó cuál es, a su criterio, la estrategia que debería adoptar la coalición gobernante para fortalecer al gobernador Maximiliano Pullaro de cara al futuro político de la provincia.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa Democráticamente, que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y coincidieron con la información sobre las discusiones internas que mantienen la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista respecto del nuevo sistema de Boleta Única.
Aunque el debate aparece planteado como una discusión técnica, detrás de las modificaciones existe una fuerte lectura política: fortalecer al principal elector del oficialismo y reducir la fragmentación legislativa que podría surgir tras la eliminación de la mayoría automática de diputados que establecía la vieja Constitución provincial.
El proyecto de Ghione: PASO abiertas y tres boletas en la elección general
Ghione confirmó que el Partido UNO presentará su propio proyecto de reforma electoral y explicó que la intención es llegar al debate legislativo con una propuesta elaborada para luego construir consensos dentro de Unidos.
«Nosotros estamos trabajando en un proyecto que vamos a presentar en los próximos días. La idea es llegar como hicimos con la Constitución: que cada partido presente su propuesta y después empezar a construir la mayoría para esa ley», adelantó.
El legislador sostuvo que las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias deben mantenerse porque garantizan una mayor participación ciudadana.
«Yo creo que las PASO tienen que seguir y tienen que ser bien abiertas para que todos puedan participar. Si no hay participación es más peligroso porque termina habiendo uno solo dueño de la lapicera», afirmó.
Sin embargo, planteó que el sistema debería modificarse entre las PASO y la elección general.
Según explicó, propone mantener las cinco boletas actuales durante las primarias y reducirlas a tres en la elección definitiva.
La primera reuniría al gobernador y la lista de diputados provinciales; la segunda correspondería a los senadores departamentales; y la tercera incluiría intendentes y concejales.
La estrategia para cuidar a Pullaro
Detrás de esa modificación aparece el punto políticamente más relevante de la entrevista.
Ghione sostuvo que la nueva Constitución eliminó la histórica mayoría automática de 28 diputados para el gobernador, por lo que el oficialismo necesita generar herramientas que permitan fortalecer la representación legislativa del Ejecutivo.
«Ya no vamos a tener más la mayoría automática de 28 diputados. Entonces me parece que el gobernador pueda ir directamente con su lista de diputados suma mucho y la gente tiene que saber que está votando un proyecto político completo», explicó.
El diputado remarcó que el objetivo es evitar una excesiva fragmentación de la Cámara de Diputados.
«Tampoco podemos tener una fragmentación tan grande porque después nadie va a poder aprobar absolutamente nada. La gente tiene que aprender a votar un proyecto político», sostuvo.
Incluso calculó que un gobernador con una buena elección podría alcanzar entre 21 y 23 diputados, un número considerable pero lejos de las mayorías absolutas que existían hasta la reforma constitucional.
El debate interno dentro de Unidos
Las declaraciones de Ghione también dejaron al descubierto una discusión que atraviesa al oficialismo.
Mientras sectores del radicalismo impulsan un esquema que vincule la candidatura a gobernador con la lista de diputados para potenciar el arrastre electoral, dentro del socialismo existen reparos sobre esa modificación.
Durante la entrevista, el legislador relativizó esas diferencias y consideró que la resistencia socialista estaría centrada únicamente en aplicar ese mecanismo durante las PASO y no en la elección general.
«Yo no los vi muy enojados con eso. Creo que la diferencia era cuando se hablaba del enganche en las PASO. Pero para las generales no me parece mal. Todo es debatible», señaló.
Para Ghione, si Unidos llega unido después de las internas, resulta lógico que el candidato a gobernador pueda traccionar también la lista de diputados.
«No veo que eso atente contra nadie. Al contrario, ayuda a fortalecer un proyecto político común», afirmó.
Pisos electorales: otro punto clave
Otro de los aspectos centrales será el porcentaje mínimo de votos necesario para acceder a la elección general.
Ghione rechazó la posibilidad de fijar un umbral del 5% del padrón electoral, alternativa que hoy analizan algunos sectores del oficialismo.
«Cinco por ciento me parece muchísimo. Hay que buscar otro mecanismo. Podría ser un cuatro por ciento o incluso un cinco por ciento de los votos positivos y no del padrón», sostuvo.
El legislador recordó además que su propio espacio sufrió en elecciones anteriores las dificultades del actual sistema, donde el piso se calcula sobre el padrón y no sobre los votos válidos emitidos.
Los riesgos que también plantea el nuevo esquema
Si bien dentro de Unidos sostienen que vincular la candidatura a gobernador con la lista de diputados permitiría fortalecer la gobernabilidad y consolidar un proyecto político, la propuesta también genera interrogantes sobre sus posibles efectos no deseados.
Uno de ellos es la pérdida de autonomía política de la categoría de diputados provinciales. Al quedar «enganchada» a la candidatura a gobernador, la campaña legislativa podría quedar completamente absorbida por la discusión sobre el Ejecutivo, relegando el debate sobre los perfiles, propuestas y representación parlamentaria.
Además, el denominado «efecto arrastre» funciona en ambos sentidos. Si el candidato a gobernador atraviesa un buen momento político, puede potenciar el rendimiento electoral de la lista de diputados. Pero si su imagen pública se deteriora durante la campaña, esa misma lista podría verse perjudicada, aun cuando cuente con candidatos de fuerte reconocimiento o buena valoración individual.
Otro aspecto que aparece en la discusión es la menor libertad del elector para diferenciar su voto. El sistema actual de Boleta Única facilita que un ciudadano elija un gobernador de una fuerza política y diputados de otra, permitiendo construir equilibrios institucionales. Con categorías asociadas, distintos especialistas advierten que esa posibilidad podría verse desalentada en los hechos por el peso del voto «en bloque».
También existen reparos respecto de la competencia interna dentro de las propias coaliciones. En espacios amplios como Unidos, donde conviven radicales, socialistas, PRO, UNO y otros partidos, un esquema de mayor centralidad en la figura del gobernador podría concentrar aún más el poder político en el liderazgo provincial y reducir el margen de construcción de otros sectores que integran la alianza.
Finalmente, algunos dirigentes sostienen que el cambio podría profundizar la personalización de las elecciones. En lugar de discutir programas legislativos o el equilibrio de poderes, la campaña podría terminar girando casi exclusivamente alrededor de la figura del candidato a gobernador, trasladando toda la elección al terreno de la imagen personal.
«Una boleta vinculada fortalece la gobernabilidad, pero puede debilitar la representación.»
Es decir, mejora las posibilidades del Ejecutivo de construir mayorías, pero reduce la independencia con la que el electorado puede conformar la Legislatura. Ese probablemente sea uno de los ejes centrales del debate cuando la reforma llegue a comisiones.










