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06/08/2026 8:20 pm

Ibáñez desafía al oficialismo de Reconquista: “Creo que podemos recuperar la ciudad”

El presidente de la UCR local cuestionó la administración de Vallejos, reclamó planificación para los próximos 30 años y confirmó que el radicalismo trabaja para volver a gobernar en 2027.

El presidente de la UCR de Reconquista y titular de la Liga Reconquistense de Fútbol dejó definiciones políticas en una entrevista. Cuestionó la falta de planificación de la gestión de Amadeo Vallejos, advirtió que la ciudad no está preparada para los desafíos que vienen y confirmó que el radicalismo trabaja para recuperar la Intendencia en 2027. Aunque mencionó otros nombres dentro de su espacio, tampoco descartó una candidatura propia: “Llegado el momento, si tengo que ser candidato, lo voy a hacer”.

Reconquista empieza lentamente a entrar en clima electoral. Aunque todavía queda camino por recorrer hasta 2027, los movimientos internos, las construcciones políticas y, fundamentalmente, la aparición de dirigentes que buscan ocupar nuevos lugares comenzaron a formar parte de las conversaciones de la política del norte santafesino.

Uno de los nombres que viene ganando protagonismo es el de Marcos Ibáñez, presidente del Comité de la Unión Cívica Radical de Reconquista y, paralelamente, titular de la Liga Reconquistense de Fútbol. Dos responsabilidades que le permitieron construir relaciones con sectores políticos, deportivos e institucionales de la ciudad y la región.

En una extensa entrevista con Democráticamente, el programa que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, Ibáñez habló de su experiencia institucional, de la situación de Reconquista, de las prioridades que considera pendientes en la administración municipal, del futuro del radicalismo y, especialmente, de la estrategia para intentar recuperar en 2027 una ciudad que la UCR dejó de gobernar hace más de una década.

También habló de candidaturas. Y aunque intentó mantener la discusión dentro de una construcción colectiva, dejó una frase que inevitablemente abre otra etapa alrededor de su figura: “Llegado el momento, si tengo que ser candidato, lo voy a hacer”.

De la Liga Reconquistense a la construcción política

Una parte importante de la actualidad de Ibáñez pasa por la Liga Reconquistense de Fútbol. El dirigente reivindicó los primeros seis meses de su gestión y aseguró que buena parte de los objetivos trazados para el año ya comenzaron a cumplirse.

Entre las primeras decisiones mencionó la renovación total del Tribunal de Penas y del Colegio de Árbitros, la incorporación de nuevas personas a diferentes espacios institucionales y una política de capacitación que, según explicó, busca darle otra dimensión a la Liga.

También destacó que Reconquista volvió a recibir un torneo organizado por la Federación Santafesina después de más de dos años y valoró especialmente la consagración de la selección Sub 15 local.

Pero probablemente el aspecto que mejor permite entender la construcción que pretende trasladar también a la política sea el método de gestión.

Ibáñez aseguró que realiza un trabajo territorial permanente con los clubes. Visita estadios, conversa directamente con presidentes, secretarios e integrantes de las comisiones directivas y busca conocer personalmente los problemas de cada institución.

“Yo agarro el mate y voy, ni siquiera aviso”, resumió al explicar esa modalidad de cercanía. Para Ibáñez, la lógica es sencilla: si los clubes crecen, también crece la Liga.

La conducción también avanzó en convenios para capacitaciones y en una relación institucional más fluida con la Federación Santafesina y la Asociación del Fútbol Argentino. Ibáñez sostuvo que anteriormente ese vínculo directo no existía y defendió una concepción institucional que, según explicó, debe estar por encima de las pertenencias partidarias.

“Tenemos que recibir a todos, de todos los colores políticos”, afirmó, aun reconociendo su pertenencia histórica al radicalismo.

El desafío de volver a unir al radicalismo de Reconquista

Pero cuando la entrevista abandonó el fútbol y entró definitivamente en terreno político apareció uno de los datos centrales para entender el presente de Ibáñez.

El dirigente pertenece al Movimiento de Acción Radical (MAR) y acaba de conseguir un hecho que destacó como inédito dentro de la historia partidaria local: fue reelecto como presidente del Comité de la UCR de Reconquista.

Ibáñez atribuyó esa continuidad al trabajo de consenso y diálogo realizado entre los diferentes sectores internos.

La cuestión no resulta menor. El radicalismo reconquistense atravesó durante años divisiones entre sus distintas líneas y ahora intenta reconstruir una unidad que considera indispensable si pretende recuperar competitividad electoral.

“El radicalismo entendió la ciudad de Reconquista. Creo que está entendiendo que si no estamos todos juntos es muy difícil volver a recuperar la ciudad”, afirmó.

La estrategia que plantea tiene como horizonte concreto las elecciones de 2027. Y allí aparece su responsabilidad como titular partidario: comenzar a diseñar un esquema capaz de contener a las diferentes expresiones radicales y evitar que las disputas internas terminen debilitando al espacio antes de llegar a las urnas.

“Creo que podemos recuperarla”

La ambición electoral quedó explicitada. Para Ibáñez, si la UCR logra sostener la unidad interna puede realizar “una magnífica elección” y recuperar la conducción municipal.

No plantea, al menos públicamente, que esa construcción deba ordenarse obligatoriamente detrás de su nombre. Por el contrario, sostuvo que las decisiones deberán surgir del conjunto y que está dispuesto tanto a integrar una lista como a acompañar desde otro lugar.

“Mi nombre está a disposición. A mí no me disgusta ser candidato, pero si el grupo decide que yo tengo que estar en una lista, voy a acompañar, porque yo pertenezco a un grupo”, señaló.

La definición deja abierta una puerta que hasta hace algún tiempo parecía bastante más lejana.

Ibáñez ya no habla únicamente como presidente partidario encargado de ordenar las piezas del radicalismo. Empieza también a reconocerse como una de las figuras que eventualmente podría integrar la oferta electoral de la UCR.

El malestar radical por el acercamiento entre Vallejos y Pullaro

Otro capítulo sensible de la conversación estuvo relacionado con la vinculación política entre el intendente Amadeo Vallejos y el gobernador Maximiliano Pullaro.

Ibáñez reconoció que existió “malestar” entre dirigentes radicales por ese acercamiento, aunque diferenció las experiencias electorales de Provincias Unidas y Unidos para Cambiar Santa Fe.

Su explicación buscó dejar en claro que el radicalismo reconquistense nunca modificó su ubicación política y continúa respaldando al frente provincial gobernante y al propio Pullaro. Incluso confirmó que su sector acompaña una eventual reelección del gobernador.

Sobre Vallejos, en cambio, marcó distancia. Recordó que el intendente acompañó electoralmente a Provincias Unidas y sostuvo que las explicaciones sobre ese movimiento deberían provenir del propio mandatario municipal. “Nosotros siempre estuvimos en la misma vereda. El que tendría que dar explicaciones es el intendente que se suma a esa vereda”, expresó Ibáñez.

La frase sirve también para comenzar a delimitar el escenario de competencia hacia 2027.

Las críticas a la gestión de Amadeo Vallejos

Ibáñez fue todavía más contundente cuando analizó el estado actual de Reconquista y las prioridades de la administración municipal.

El dirigente radical puso sobre la mesa una discusión que probablemente se transforme en uno de los ejes políticos de los próximos meses: qué ciudad se pretende construir para las próximas décadas.

Uno de los primeros temas que mencionó fue la preocupación por los fenómenos climáticos y las lluvias. Según sostuvo, Reconquista no estaría suficientemente preparada para afrontar eventos meteorológicos de mayor magnitud y necesita avanzar mucho más allá del mantenimiento cotidiano.

“Hoy los servicios básicos son pocos”, había advertido al comienzo de la entrevista. Más adelante profundizó la crítica.

A su entender, el vecino que paga sus impuestos ya no espera únicamente que se recolecten los residuos, pase una máquina o se mantengan las cunetas. Reclama políticas que permitan pensar el crecimiento integral de Reconquista.

Ibáñez habló concretamente de programas urbanísticos con una perspectiva de treinta años y cuestionó la ausencia de una planificación hidráulica de largo plazo.

“Creo que el sistema hidráulico no tiene un proyecto de acá a 20 o 30 años donde podamos pensar que no nos va a entrar el agua dentro de nuestras casas”, señaló.

También sostuvo que una proporción muy elevada de los recursos municipales estaría destinada al pago de salarios, aunque en la propia entrevista presentó ese dato como una estimación y no como una cifra documentalmente corroborada.

Una ciudad que necesita discutir su futuro

La discusión excede, por supuesto, una obra determinada. Lo que intenta instalar el radicalismo es la necesidad de volver a discutir un proyecto integral de ciudad.

En ese sentido, Ibáñez parece querer construir una oposición que no se limite a cuestionar la administración de Vallejos sino que empiece a presentar una alternativa para el día después.

Infraestructura hidráulica, urbanización, servicios públicos, situación de los barrios, administración de los recursos municipales y las nuevas posibilidades que abre la autonomía local aparecen como algunos de los debates que podrían atravesar la agenda reconquistense.

La autonomía municipal, precisamente, quedó planteada durante la entrevista como uno de los asuntos que requerirá una discusión específica: cómo generar nuevos recursos sin profundizar un nivel de presión fiscal que ya representa un problema para los contribuyentes.

Los nombres que empiezan a aparecer para 2027

Cuando llegó el momento de hablar concretamente de candidaturas, Ibáñez reconoció que dentro del radicalismo existen dirigentes con aspiraciones y mencionó particularmente a Walter Crey y Pasarino, a quienes definió como personas con perfiles preparados para gobernar Reconquista.

Su planteo es que el espacio deberá encontrar un mecanismo para terminar convergiendo detrás de un solo postulante. “Llegará un momento en que el que mejor mida y el que mejor esté, nosotros vamos a acompañar”, explicó.

Para el presidente partidario, ésa es precisamente otra de las razones por las cuales resulta fundamental mantener unido al radicalismo: evitar una fragmentación que termine entregando ventajas electorales al oficialismo municipal.

Pero entonces apareció la pregunta inevitable: ¿y Marcos Ibáñez?

Primero respondió que todavía no se anota para disputar la Intendencia. El “todavía”, sin embargo, tiene peso político.

Ibáñez tampoco se descarta

“Yo creo que uno tiene que ir paso a paso”, explicó. Y enseguida agregó la definición que probablemente más ruido genere en la política reconquistense: “Llegado el momento, si tengo que ser candidato, lo voy a hacer”.

Su estrategia, al menos según explicó, consiste primero en demostrar capacidad de gestión.

Para ello pone como ejemplo su experiencia al frente de la Liga Reconquistense. Recordó que llegó a la conducción con más del 70% del acompañamiento de las instituciones y sostuvo que, después de sus primeros meses de administración, considera que hoy tendría un respaldo todavía mayor entre los clubes.

Ibáñez entiende que esa experiencia puede convertirse también en una carta de presentación ante la ciudadanía. “Creo que eso me va a dar el pie para que la ciudadanía entienda que puedo ser un buen candidato”, terminó reconociendo.

Reconquista empieza a mirar hacia 2027

Todavía falta mucho y sería apresurado transformar movimientos políticos en candidaturas definitivas. Pero algunas piezas empiezan a acomodarse.

Amadeo Vallejos transita su tercer período al frente de la Municipalidad. El radicalismo pretende aprovechar ese desgaste natural después de varios años consecutivos de una misma administración y busca reconstruirse como alternativa.

Dentro de ese proceso, Marcos Ibáñez consiguió algo que no resulta menor: reunir sectores de una UCR acostumbrada históricamente a sus internas, ser reelecto al frente del partido y simultáneamente construir una vidriera de gestión desde una institución con fuerte inserción territorial como la Liga Reconquistense.

Él mismo reconoce que el objetivo partidario es recuperar Reconquista en 2027. Todavía no se presenta como candidato a intendente. Tampoco se baja.

Y quizás allí esté la principal definición política que dejó su paso por Democráticamente: antes que acelerar los tiempos electorales, Ibáñez pretende mostrar gestión, recorrer territorio y mantener unido al radicalismo. Después llegará la discusión de los nombres.

Porque cuando le preguntaron directamente por su futuro dejó la puerta abierta. Y en política, cuando una puerta queda abierta a menos de un año de comenzar a definir candidaturas, difícilmente pase inadvertida.

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