El encuentro entre funcionarios nacionales y provinciales por el traspaso administrativo de la Ruta A012 dejó mucho más que un convenio de infraestructura. La imagen compartida entre el gobernador Maximiliano Pullaro, Karina Milei, el Colorado Santilli, Luis Caputo y dirigentes libertarios santafesinos volvió a alimentar las especulaciones sobre un eventual acuerdo político de cara a las próximas elecciones. En los pasillos, un dirigente que participó de la reunión resumió el clima con una frase que rápidamente comenzó a circular: «Hoy dio la sensación que le dieron la bienvenida a Pullaro a La Libertad Avanza». Aunque oficialmente todos hablaron de gestión, la rosca política ya empezó a imaginar un posible frente antikirchnerista en Santa Fe.
En política, muchas veces las fotos dicen más que los discursos.
Y la imagen que dejó este miércoles el encuentro entre funcionarios del Gobierno nacional y del Gobierno de Santa Fe volvió a disparar una pregunta que desde hace varios meses sobrevuela tanto la Casa Rosada como la Casa Gris: ¿hasta dónde puede llegar el entendimiento político entre Maximiliano Pullaro y Javier Milei?
El motivo formal del encuentro fue estrictamente institucional.
La Nación oficializó el traspaso administrativo de la Ruta Nacional A012 para que la Provincia pueda ejecutar las obras de recuperación sobre uno de los corredores productivos más importantes del país.
Sin embargo, alrededor de esa mesa también estuvieron algunos de los principales armadores políticos del oficialismo nacional.
Y eso hizo que la lectura política comenzara prácticamente de inmediato.
Una frase que resumió el clima
Uno de los dirigentes que participó del encuentro, aunque no apareció en la fotografía oficial, sintetizó con una frase lo que muchos interpretaron después de observar la imagen. «Hoy dio la sensación que le dieron la bienvenida a Pullaro a La Libertad Avanza».
La expresión comenzó rápidamente a circular entre dirigentes de distintos espacios políticos. No porque exista hoy un acuerdo formal. Ni mucho menos.
Pero sí porque el escenario que mostró la fotografía alimentó especulaciones que desde hace meses vienen creciendo silenciosamente.
Mucho más que una reunión institucional
Oficialmente, todos los protagonistas hablaron exclusivamente del convenio vial.
Pullaro destacó la importancia de recuperar una ruta estratégica para la producción.
Los funcionarios nacionales remarcaron el trabajo conjunto entre ambos gobiernos.
Nadie habló de elecciones. Nadie habló de alianzas.
Pero en política también importa quiénes comparten una mesa, quiénes aparecen juntos y cuál es el contexto en el que eso ocurre.
Y ese contexto hoy resulta muy distinto al de hace apenas un año.
El «mal menor»
En distintos sectores políticos santafesinos hace tiempo que circula una versión.
Según distintos dirigentes con diálogo permanente tanto con la Casa Rosada como con referentes provinciales, Romina Diez habría sido convocada en más de una oportunidad para analizar escenarios electorales en Santa Fe.
Entre ellos aparece uno que hasta hace poco parecía imposible. Un entendimiento con Pullaro.
La explicación que ofrecen quienes conocen esas conversaciones es sencilla.
Desde algunos sectores del Gobierno nacional consideran que, frente al escenario santafesino, un acuerdo con el gobernador podría representar el «mal menor».
Especialmente si el objetivo estratégico consiste en impedir el regreso del peronismo al gobierno provincial o facilitar una victoria del espacio no peronista en Rosario.
Un frente antikirchnerista
La lógica política que algunos empiezan a imaginar va incluso más allá de Santa Fe.
Un eventual entendimiento entre sectores de Unidos y La Libertad Avanza permitiría construir un gran frente antikirchnerista en la provincia.
Ese esquema podría resultar competitivo tanto en las elecciones provinciales como en las nacionales.
También ofrecería una base política importante para un eventual balotaje presidencial donde Javier Milei volviera a disputar la Presidencia.
Por supuesto, hoy todo eso pertenece al terreno de las hipótesis. No existe ningún acuerdo anunciado. No hay negociaciones oficialmente confirmadas.
Pero las conversaciones, los gestos y las fotografías comienzan a alimentar una discusión que hace algunos meses parecía completamente descartada.
Las diferencias siguen existiendo
Eso no significa que radicales y libertarios hayan dejado atrás sus diferencias.
Las posiciones sobre obra pública, federalismo, financiamiento provincial, universidades, sistema previsional y distintos aspectos económicos siguen mostrando importantes contrastes.
Tampoco desaparecieron las tensiones entre dirigentes de ambos espacios.
Sin embargo, la política suele construir acuerdos sobre intereses electorales incluso entre sectores que mantienen diferencias programáticas.
Santa Fe no sería la primera provincia donde eso ocurra.
Unidos también empieza a mirar el escenario
Dentro del propio oficialismo provincial tampoco todos piensan igual.
Mientras algunos sectores del radicalismo observan con buenos ojos un acercamiento con La Libertad Avanza, otros dirigentes, especialmente vinculados al socialismo, mantienen fuertes reparos sobre esa posibilidad.
El PRO, por su parte, aparece como uno de los espacios que podría facilitar ese eventual puente político.
Todo dependerá también de cómo evolucione la situación nacional y del peso electoral que conserve Javier Milei durante los próximos meses.

La foto y el mensaje
Más allá de las interpretaciones, la imagen dejó un dato político imposible de ignorar.
Hace no tanto tiempo resultaba difícil imaginar a Pullaro compartiendo una fotografía de estas características junto a la conducción política del oficialismo nacional.
Hoy esa escena ya no sorprende. Y eso, por sí mismo, constituye un dato político.
El tiempo dirá
Por ahora nadie confirma un acuerdo. Nadie habla públicamente de listas comunes. Nadie admite negociaciones electorales.
El convenio firmado este miércoles tuvo un objetivo institucional claro: permitir que Santa Fe intervenga sobre la Ruta A012.
Pero, como suele ocurrir en política, los gestos también construyen relatos.
Y el de este miércoles dejó instalada una pregunta que seguramente volverá a aparecer una y otra vez en los próximos meses.
¿Fue solamente una foto institucional o el primer capítulo visible de un entendimiento político que empieza a tomar forma entre el radicalismo que lidera Pullaro y La Libertad Avanza?
Hoy no existe una respuesta definitiva. Pero tampoco parece una hipótesis tan lejana como algunos imaginaban tiempo atrás.










