A diez días del plazo previsto para la presentación, el Gobierno de Santa Fe todavía no envió a la Legislatura el proyecto de Presupuesto 2027. El ministro Pablo Olivares aseguró que será remitido “en tiempo y forma” y reconoció que la Provincia observa las pautas macroeconómicas nacionales antes de terminarlo. Pero detrás de la demora aparece otra discusión: el endeudamiento. Santa Fe ya colocó US$800 millones en los mercados internacionales y el debate político y económico vuelve a concentrarse sobre la exposición en moneda extranjera, el costo financiero y la posibilidad de utilizar nuevas autorizaciones de crédito durante el próximo ejercicio.
El Presupuesto 2027 de Santa Fe todavía no llegó a la Legislatura y, cuando faltan apenas diez días para el cierre de octubre, comienzan a crecer las expectativas alrededor de uno de los proyectos más importantes que deberá discutir el Parlamento provincial antes de finalizar el año.
Hasta este 20 de octubre, la página oficial del Gobierno provincial dedicada al ejercicio 2027 solamente exhibe la documentación correspondiente a la etapa de formulación presupuestaria. Todavía no aparece publicado allí el proyecto definitivo que posteriormente deberá ser remitido a las Cámaras.
Desde el Ministerio de Economía aseguran que no existe una demora fuera de los tiempos previstos. Pablo Olivares afirmó a comienzos de octubre que el Ejecutivo continúa trabajando sobre los números y que la intención es cumplir con el cronograma institucional.
“Estamos formulándolo, viendo los alineamientos del Presupuesto nacional a los fines de analizar las pautas macroeconómicas, terminando de mirar las distintas solicitudes de distintos organismos y ministerios del Estado provincial para elaborarlo y enviarlo a la Legislatura como corresponde”, explicó el ministro en algunas declaraciones. Y agregó que el objetivo es hacerlo “en tiempo y forma”.
Sin embargo, más allá de los tiempos formales, alrededor del próximo Presupuesto aparecen dos grandes interrogantes: qué escenario económico nacional utilizará Santa Fe para proyectar ingresos y gastos durante 2027 y qué lugar tendrá el endeudamiento dentro de la estrategia financiera del Gobierno de Maximiliano Pullaro.
Un Presupuesto que mira primero hacia Buenos Aires
La explicación oficial reconoce que una parte importante de la confección del proyecto depende de las variables nacionales.
Inflación, crecimiento económico, evolución de la recaudación, tipo de cambio y actividad son indispensables para calcular cuánto puede recaudar Santa Fe y cuánto deberá gastar durante el próximo año.
Olivares sostuvo que los pronósticos privados anticipan para 2027 un crecimiento moderado de la economía.
Sobre ese escenario, el ministro considera que Santa Fe debería intentar generar condiciones de infraestructura, financiamiento y menor presión tributaria para que los sectores productivos puedan aprovechar una eventual recuperación.
Pero la dependencia respecto de las variables nacionales introduce también un componente de incertidumbre.
La discusión del Presupuesto nacional determinará parte del marco sobre el cual deberá desenvolverse Santa Fe, especialmente por las transferencias, la obra pública, el transporte y las partidas destinadas a diferentes políticas sociales.
El propio Olivares reconoció que varios de esos puntos deberán resolverse durante la discusión en el Congreso.
La deuda aparece detrás de la discusión
Pero existe otro capítulo que promete ocupar un lugar central cuando el proyecto ingrese finalmente a la Legislatura: la deuda provincial.
Santa Fe concretó en diciembre de 2025 una colocación internacional por US$800 millones, mediante el bono SF34, a nueve años y con una tasa del 8,10%. La operación fue destinada a financiar infraestructura y significó el regreso de la Provincia a los mercados internacionales.
El Gobierno defiende esa estrategia señalando que la Provincia conserva capacidad de pago, cumplimiento de sus obligaciones y niveles de endeudamiento sostenibles. En junio, el Ministerio de Economía informó que durante los primeros dos años y cuatro meses de la gestión Pullaro se habían cancelado vencimientos por más de $204.000 millones.
Sin embargo, desde sectores económicos y políticos comenzaron a aparecer advertencias sobre la composición de esa deuda y el riesgo cambiario que supone asumir compromisos en moneda extranjera mientras la Provincia recauda principalmente en pesos.
Un informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) advirtió recientemente que el 96,5% de la deuda provincial se encuentra denominada en moneda extranjera y que el bono SF34 concentrará pagos de capital particularmente importantes entre 2031 y 2034.
Allí aparece una de las discusiones que inevitablemente atravesará el Presupuesto 2027.
Los US$200 millones que Pullaro todavía puede tomar
Pero detrás del Presupuesto aparece otra discusión que promete ocupar un lugar central durante 2027: el endeudamiento provincial.
Santa Fe ya colocó US$800 millones de deuda en el mercado internacional y, según pudo reconstruir este medio a partir de consultas con legisladores y economistas que vienen siguiendo las cuentas provinciales, al Gobierno de Maximiliano Pullaro todavía le quedan US$200 millones disponibles dentro de las autorizaciones de endeudamiento aprobadas.
Ese dato agrega una pregunta central de cara al próximo ejercicio: ¿Pullaro utilizará esos US$200 millones durante 2027?
La posibilidad no resulta menor porque las condiciones financieras cambiaron. El incremento de las tasas y las oscilaciones del riesgo país encarecen una eventual nueva salida al mercado y obligan a analizar no solamente cuánto puede endeudarse Santa Fe, sino a qué costo y bajo qué condiciones.
La advertencia que distintos economistas y legisladores vienen realizando apunta especialmente a la moneda elegida para asumir esos compromisos: Santa Fe recauda fundamentalmente en pesos, pero una parte sustancial de sus obligaciones financieras está denominada en dólares.
Por eso, cualquier modificación importante del tipo de cambio puede incrementar considerablemente la cantidad de pesos que la Provincia necesita para atender sus compromisos externos.
Allí aparece uno de los principales interrogantes que deberá despejar el Presupuesto 2027: si el Gobierno incorporará esos US$200 millones restantes dentro de su programa financiero, si esperará mejores condiciones para utilizarlos o si decidirá no recurrir a ellos.
Recaudar en pesos y pagar deuda en dólares
La cuestión no pasa solamente por cuánto debe Santa Fe, sino también por en qué moneda asume sus obligaciones.
Ese punto ya viene siendo señalado por legisladores y economistas: una Provincia cuyos recursos tributarios se cobran mayoritariamente en pesos queda expuesta a variaciones cambiarias cuando aumenta su deuda denominada en dólares.
La discusión adquiere relevancia frente a cualquier eventual modificación significativa del tipo de cambio.
Una depreciación del peso no modifica nominalmente una obligación expresada en dólares, pero sí aumenta la cantidad de pesos necesarios para afrontar esos compromisos.
Por eso, el análisis sobre la sostenibilidad del endeudamiento no puede limitarse exclusivamente al monto tomado. También debe considerar tasas, moneda, vencimientos y capacidad futura de generar los recursos necesarios para afrontar los pagos.
El Gobierno sostiene una visión diferente sobre la solidez financiera provincial. Olivares ha destacado reiteradamente que Santa Fe mantiene un historial de cumplimiento y un bajo nivel de deuda en relación con sus recursos y producto. La administración Pullaro también remarca que los fondos obtenidos mediante financiamiento externo están orientados a infraestructura y no a cubrir gastos corrientes.
Son dos miradas que probablemente vuelvan a encontrarse cuando comience el debate legislativo.
El costo del financiamiento, otra variable a observar
La discusión adquiere todavía mayor importancia cuando cambian las condiciones de acceso al crédito. Santa Fe consiguió los US$800 millones del SF34 a una tasa del 8,10% anual.
Desde entonces, la evolución del riesgo argentino y de las condiciones financieras internacionales volvió a colocar bajo observación cualquier eventual nueva salida al mercado.
Es justamente allí donde surge otra de las preguntas alrededor del Presupuesto: si el Ejecutivo incorporará nuevas operaciones de endeudamiento y bajo qué condiciones estaría dispuesto a concretarlas.
Las versiones periodísticas señalan que el Gobierno todavía tendría margen sobre autorizaciones previamente otorgadas para avanzar con financiamiento adicional. Sin embargo, el monto efectivamente disponible, su instrumento y las condiciones para utilizarlo deberán verificarse cuando el Ejecutivo presente el proyecto y detalle su programa financiero.
Por eso será importante observar no solamente el número global del Presupuesto, sino también las fuentes financieras que el Ejecutivo incluya para sostener su programa de inversiones.
Un Presupuesto atravesado por un año electoral
El proyecto tendrá además una particularidad política: organizará las cuentas públicas durante 2027, año electoral.
Olivares intentó separar ambas cuestiones y sostuvo que las perspectivas económicas deberían analizarse fundamentalmente a partir de las variables macroeconómicas.
Pero el Presupuesto será inevitablemente una expresión de las prioridades del último año completo de gestión antes de la elección provincial.
Allí aparecerán las partidas destinadas a seguridad, educación, salud, salarios públicos, infraestructura y obra pública, pero también la estrategia con la que Pullaro pretende sostener un nivel elevado de inversión.
El Presupuesto 2026 había previsto recursos por $14,13 billones y gastos por $14,12 billones, con un equilibrio técnico de $6.911 millones. Además, contemplaba $1,8 billones para obras públicas y transferencias de capital.
El interrogante será cuánto de ese esquema podrá mantenerse durante 2027 frente a un escenario económico diferente.
Las cuentas de 2026 también entrarán en la discusión
Existe además un antecedente que seguramente será utilizado durante el debate parlamentario.
Los datos oficiales correspondientes al primer semestre de 2026 mostraron ingresos totales por $7,04 billones y gastos por $7,76 billones, una diferencia de aproximadamente $717.739 millones. El diputado y exministro de Economía Walter Agosto calculó que ese resultado representaba un déficit equivalente al 10,2% de los recursos provinciales.
El Gobierno, por su parte, viene destacando que mantuvo capacidad de inversión incluso frente a la caída real de determinados recursos. Entre enero y mayo informó gastos de capital por más de $713.000 millones, un 72% superiores a los del mismo período de 2025.
Ese contrapunto anticipa parte de la discusión que se trasladará a la Legislatura: cuánto puede invertir Santa Fe, cuánto puede financiar con recursos propios y cuánto necesita recurrir al crédito para mantener ese ritmo.
Las preguntas que deberá responder el Presupuesto 2027
Por eso, esta vez la discusión difícilmente quede reducida a cuánto dinero recibirá cada ministerio.
Cuando el Ejecutivo finalmente presente el proyecto aparecerán preguntas que exceden el tradicional reparto de partidas.
¿Cuánto calcula recaudar Santa Fe?, ¿Qué inflación y tipo de cambio utilizará?, ¿Qué crecimiento proyectará?, ¿Cuánto destinará a obra pública?, ¿Cómo evolucionará el gasto salarial?, ¿Qué vencimientos deberá afrontar?, ¿Habrá nuevas operaciones de crédito?, ¿Qué límites se fijarán al endeudamiento?. Y, fundamentalmente, qué exposición financiera está dispuesta a asumir la Provincia durante 2027.
La propia información oficial muestra que Santa Fe mantiene obligaciones nominadas en distintas monedas y vencimientos que se extienden durante varios años. Por eso la deuda dejó de ser una discusión secundaria.
Diez días para conocer los números
El Gobierno todavía está dentro del período previsto para completar la presentación y Olivares asegura que cumplirá “en tiempo y forma”. Pero a medida que se acerca el cierre de octubre aumenta la expectativa.
Porque el Presupuesto 2027 no solamente permitirá conocer cuánto pretende gastar el Gobierno durante el próximo año. También mostrará cuál es la lectura que hace Pullaro sobre la economía que viene y la capacidad financiera futura de Santa Fe.
La discusión nacional será una parte de esa ecuación. La evolución del dólar, las tasas y el acceso al crédito constituirán otra. Y será particularmente relevante conocer qué decisión adopta finalmente el Ejecutivo respecto de nuevas autorizaciones de endeudamiento.
Después de una gestión que convirtió a la obra pública en uno de sus principales ejes y que volvió a colocar a Santa Fe en el mercado internacional de crédito, el Presupuesto 2027 deberá mostrar hasta dónde pretende llegar Pullaro con esa estrategia y cuánto margen financiero considera que todavía tiene la Provincia.
Esos números aún no llegaron a la Legislatura. Cuando lleguen, probablemente expliquen mucho más que un año de ingresos y gastos.





