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HOY:  jueves 23 de mayo del 2024
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La historia de espionaje ilegal que impacta a la política e involucra a dos santafesinos

La causa que investiga el espionaje sobre jueces, entre ellos miembros de la Corte Suprema, políticos, periodistas y empresarios, avanzó en las últimas horas con varios pedidos del fiscal federal Gerardo Pollicita, que incluyeron indagatorias, allanamientos y pericias. El actual Gobernador de Santa Fe Omar Perotti y el ex primer mandatario provincial Bonfatti aparecen en la lista de los afectados.

Por un lado, el fiscal reclamó que se amplíe la indagatoria al espía detenido Ariel Zanchetta, quien según una pericia informática tendría contacto asiduo con el diputado del Frente de Todos, Rodolfo Tailhade, uno de los principales impulsores del juicio político a los jueces del máximo tribunal, y antes miembro de la SIDE.

Zanchetta fue detenido por haber buscado en la base Sudamericana Data, también en la mira, los datos del juez Mariano Borinsky justo el día en que hackearon su teléfono, reportó el diario La Nación.

Además, el informe de la pericia arrojó que el espía tenía diálogo con Fabián «Conu» Rodríguez, actual subdirector general de Servicio Al Contribuyente de la AFIP, pero que comenzó siendo integrante del equipo de prensa de La Cámpora. Por esa relación, Pollicita reclamó el allanamiento del domicilio de Rodríguez.

El ex policía federal convertido en espía

Ariel Pedro Zanchetta, un ex policía federal de carrera, se convirtió en un agente de inteligencia inorgánico que operó entre 2009 y 2015, según lo indicado por la Justicia. Durante ese período, se dedicó a espiar a jueces, periodistas, políticos, dirigentes y otras personas, informando sus hallazgos a diversas figuras.

Zanchetta, quien se unió a la Policía Federal en 1988 y sirvió en esa institución hasta 2013, llevó a cabo operaciones de inteligencia ilegal utilizando diversas técnicas para recopilar información, como el uso de drones para seguimientos y cámaras ocultas para capturar imágenes.

Su formación incluyó estudios en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina y contrainteligencia en la “Escuela del Cuerpo Federal de Inteligencia de la PFA“. También desempeñó funciones como asesor en materia de seguridad e inteligencia para la Cámara de Diputados de la Nación hasta el 10 de diciembre de 2017.

Zanchetta, según un allanamiento realizado en su domicilio, mantenía un archivo de datos que incluía información sobre diversas personalidades, periodistas, políticos y líderes, todo bajo la apariencia de su nuevo rol como “periodista“.

Sin embargo, Zanchetta continuó realizando actividades de espionaje desde 2016 hasta 2023, con más de 12,000 consultas a bases de datos de acceso restringido, bases de datos privadas y bases de datos ilegales, según informes.

Su labor de espionaje no se limitó a la recopilación de información, sino que también involucró la sistematización y análisis de los datos, que se plasmaban en “informes de inteligencia”. Estos informes se centraban en los “objetivos” principales y secundarios, incluyendo familiares, parejas y amigos de las figuras clave. Según el dictamen fiscal, se encontraron 1,196 documentos compatibles con esta actividad.

Además Zanchetta mantenía contactos con el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade y con Néstor Fabián Rodríguez, conocido como “Conu”, quien actualmente se desempeña como Subdirector General de Servicios al Contribuyente de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos). El caso de Zanchetta refleja una preocupación más amplia en torno a la vigilancia y el espionaje ilegal en Argentina y su impacto en la política y la sociedad.

El mecanismo

Según la investigación judicial, Zanchetta se movía como agente inorgánico de inteligencia entre 2009 y 2015, y espió a jueces, periodistas, políticos, dirigentes y otras personas, mientras que reportó a distintos individuos.

Incluso, hasta ser detenido este año, este ex Policía Federal de 1988 a 2013, estuvo realizando tareas de inteligencia ilegal y apelando a todo tipo de recursos para «reunir» información, como ser el uso de drone para seguimientos o cámaras ocultas para registrar imágenes.

Zanchetta se había formado en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina y en contrainteligencia en la «Escuela del Cuerpo Federal de Inteligencia de la PFA».

También trabajó como asesor de la Cámara de Diputados de la Nación en materia de seguridad e inteligencia hasta el 10 de diciembre de 2017.

El ex policía, según surge del allanamiento realizado sobre su domicilio, contaba con un archivo de datos sobre distintas personalidades, periodistas, políticos, dirigentes y obtenía información amparándose en su nuevo rol de «periodista».

Pero Zanchetta siguió realizando tareas de inteligencia entre 2016 y 2023 y a tal punto que se registraron que hizo más de 12 mil consultas a bases de datos de acceso restringido, bases de datos privadas y bases de datos ilegales. .

«La actividad de espionaje desarrollada por el encausado no se limitó a la obtención y reunión de información, sino que incluyó también la tarea de sistematización y análisis de la misma, la que era volcada en ´informes de inteligencia´, respecto de los ´objetivos´ primarios y secundarios —esto es, de vínculos cercanos de los primeros tales como familiares, parejas, amigos, etc.—, siendo que han podido hallarse 1196 documentos compatibles con ello», según el dictamen fiscal.

La lista

La lista de las personas investigadas por Zanchetta es extremadamente extensa e incluye al actual presidente, Alberto Fernández, y a la ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio Patricia Bullrich y su contrincante en las PASO, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta. En la lista están incluidos el gobernador santafesino Omar Perotti, y el ex mandatario provincial Antonio Bonfatti.

«En la mayoría de los informes de inteligencia, Zanchetta tuvo como ‘objetivo’ personas de exposición pública, tales como políticos: Alberto Fernández, Sergio Massa, Javier Milei, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, Juan Manuel Urtubey, Axel Kicillof, Gustavo Bordet, Gerardo Morales, Rodolfo Suárez, Gerardo Zamora, José Alperovich, Jorge Capitanich, Antonio Bonfatti, Omar Perotti, Gustavo Valdés, Elisa Carrió, Miguel Pichetto, Graciela Caamaño, Diego Santilli, Carolina Piparo, Florencio Randazzo, Cristian Ritondo, Joaquín de la Torre, Julio Garro, Néstor Grindetti, Jorge Macri», consigna el informe judicial.

En la lista aparece el nombre del ex jefe de gabinete bonaerense Martín Insaurralde, junto a los de la esposa de Massa, Malena Galmarini; el ministro del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro; el diputado de Juntos por el Cambio Gerardo Milman y el diputado nacional Máximo Kirchner.

También figuran los nombres de «Jaime Méndez Curuchet, Mariano Cascallares, Julio Zamora, Amado Boudou, Mario Meoni, Mariano Recalde, Javier Iguacel, Felipe Solá, Alfredo Luenzo, Julieta Quintero Chasman, Luis Barbier, Daniel Lipovetzky».

Los espiados abarcan todo el espectro político, del oficialismo a la oposición en todas sus formas y en diversos ámbitos geográficos.

El fiscal Gerardo Pollicita también consignó entre los funcionarios judiciales sobre quienes Zanchetta elaboró informes de inteligencia al procurador interino Eduardo Casal; el ex juez Rodolfo Canicoba Corral; el actual magistrado Sebastián Casanello; el fiscal Carlos Stornelli y su colega de Mercedes Juan Ignacio Bidone, hoy suspendido y condenado por actividades junto al falso abogado Marcelo D’Alessio.

En un acápite identificado como «funcionarios públicos» víctimas del espionaje aparecen «Victoria Tolosa Paz, Guillermo Dietrich, Alberto Remigio Abad, Martín Ocampo, Gustavo Arribas, Silvia Majdalani, José María Olazagasti, Matías Kulfas, Juan Martín Mena, Carla Vizotti, Sergio Berni, Santiago Cafiero, Carlos Castagneto, César Gerardo Milani, José Potocar, Juan Martín Paleo, Juan José Gómez Centurión y Nicolás Kreplak, entre otros».

El dictamen menciona entre los espiados a los periodistas — Jorge Fontevecchia, Claudio Savoia, Luis Novaresio, Roberto Navarro, Christian Sanz, Ángel «Baby» Etchecopar y Pablo Duggan; y entre los empresarios a Angelo Calcaterra, Ernesto Clarens, Marcelo Tinelli, Alfredo Coto y Hugo Krajnc.

Entre los personajes vinculados con el mundo de la cultura y el espectáculo aparecen el ministro Tristán Bauer, Teresa Parodi, Alfredo Casero, David Adrián Martínez («el Dipy»); también los dirigentes sociales Juan Grabois y Milagro Sala; y del ámbito del deporte: los ex presidentes de Boca Juniors y River Plate Daniel Angelici y Rodolfo D´Onofrio; el de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, y el titular de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia.

La enumeración también incluye a «dirigentes sindicales» como Hugo Moyano, Roberto Baradel, Pablo Micheli y Omar Plaini.