Una estudiante aseguró que fue incluida sin consentimiento en una lista vinculada a La Libertad Avanza y la Junta Electoral terminó impugnando a la agrupación. El episodio volvió a poner bajo la lupa al armado universitario referenciado en Romina Diez y Lautaro Enríquez. Mientras tanto, el peronismo consolidó su avance en las universidades rosarinas y retuvo con amplitud el Centro de Estudiantes de la UTN.
Las elecciones estudiantiles de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Rosario dejaron mucho más que una disputa por la conducción del Centro de Estudiantes. Lo que comenzó como una elección universitaria terminó convirtiéndose en un escándalo político que involucró a la agrupación libertaria Universitarios por la Libertad (UPL), referenciada en la diputada nacional Romina Diez y en el concejal rosarino Lautaro Enríquez.
La polémica se desató cuando una estudiante denunció públicamente que había sido incorporada a una lista electoral sin haber prestado su consentimiento ni haber firmado documentación alguna para integrar la nómina.
La presentación llegó formalmente a la Junta Electoral de la facultad y derivó en una decisión de alto impacto: la impugnación de la lista libertaria, que incluso había logrado representación dentro del Centro de Estudiantes.
Una denuncia que cambió el resultado político
Según consta en la presentación realizada por la estudiante, su nombre apareció dentro de una de las listas que competían en los comicios sin que ella hubiera autorizado su inclusión.
La denuncia primero se viralizó en redes sociales y posteriormente fue presentada de manera formal ante las autoridades electorales de la facultad.
La situación obligó a intervenir a la Junta Electoral, que analizó la documentación y resolvió sancionar a la agrupación libertaria, quitándole la representación que había obtenido en las urnas.
Desde la Federación Universitaria de Rosario (FUR) sostuvieron que no se trató de un hecho aislado y recordaron antecedentes similares protagonizados por espacios vinculados al universo libertario en elecciones universitarias anteriores.
“Esta es la primera vez que una irregularidad de este tipo no se deja pasar”, señalaron desde la conducción estudiantil rosarina.
La sombra de antecedentes anteriores
El episodio reabrió cuestionamientos sobre el funcionamiento de los espacios libertarios dentro de las universidades rosarinas.
Desde la FUR recordaron que en procesos electorales anteriores agrupaciones vinculadas al mismo sector habían sido cuestionadas por irregularidades en la conformación de listas.
Según denunciaron, ya habían existido casos donde se incorporaron personas que no figuraban en los padrones habilitados o se registraron situaciones vinculadas con firmas y avales observados por las autoridades electorales.
Por eso, para distintos sectores universitarios, la situación ocurrida en la UTN no aparece como un hecho aislado sino como parte de una metodología que vuelve a generar controversias.
El armado libertario bajo la lupa
La agrupación Universitarios por la Libertad forma parte del esquema político universitario impulsado por La Libertad Avanza en Rosario.
Su crecimiento durante los últimos años estuvo acompañado por la fuerte presencia de la diputada nacional Romina Diez, principal referente libertaria en Santa Fe, y del concejal Lautaro Enríquez, uno de los armadores políticos del espacio en el ámbito universitario.
Los libertarios lograron irrumpir con fuerza en distintas facultades rosarinas y también en universidades de otros puntos del país, aprovechando el crecimiento electoral que tuvo Javier Milei entre los jóvenes.
Sin embargo, el caso de la UTN Rosario vuelve a colocar bajo observación los métodos utilizados para construir representación dentro del movimiento estudiantil.
Las críticas apuntan particularmente a quienes conducen políticamente esos espacios y a la responsabilidad que les cabe frente a episodios de esta naturaleza.
El peronismo ganó con amplitud
Mientras el escándalo ocupaba gran parte de la atención política universitaria, los resultados electorales mostraron una realidad contundente.
La agrupación peronista Gradiente logró retener el Centro de Estudiantes con una victoria amplia y sin sobresaltos.
Con 468 votos, el espacio justicialista superó el 50% de los sufragios y volvió a imponerse con claridad sobre Universitarios por la Libertad, que obtuvo 268 votos. Detrás quedó Pueblo y Reforma con 157 votos.
El triunfo permitió la reelección del espacio peronista y confirmó una tendencia que viene consolidándose en distintas facultades rosarinas.
La nueva conducción quedó encabezada por Dante Pirozzi, estudiante de Ingeniería en Sistemas, acompañado por Cümelen Alfonzo, de Ingeniería Química, como secretaria general.
Universitarios Por la Libertad (UPL), que se había quedado con la vicepresidencia del centro, terminó impugnada. De esta manera, el centro de estudiantes quedó en manos de la agrupación Gradiente (presidencia), segunda la agrupación Pueblo y Reforma (vicepresidencia), y tercera la agrupación Tecnológicos AutoConvocados (TAC).
Un avance que trasciende la UTN
La victoria en la UTN no fue leída únicamente como un resultado aislado.
Dentro del peronismo universitario rosarino interpretan el triunfo como parte de un proceso más amplio de crecimiento político dentro de las casas de estudio.
Durante el último año, el justicialismo logró recuperar espacios históricos y fortalecer su presencia en distintas facultades de la Universidad Nacional de Rosario y en otras instituciones de educación superior.
A los triunfos obtenidos en Humanidades y Artes y Veterinarias, se suman espacios de conducción en decanatos y avances electorales en facultades estratégicas como Derecho, Arquitectura, Ciencia Política y Ciencias Médicas.
Por eso, el resultado de la UTN fue celebrado como una nueva muestra de consolidación de un espacio que busca reconstruir protagonismo político entre los estudiantes.
Una elección que deja varias lecturas
El cierre del proceso electoral en la UTN Rosario dejó dos conclusiones evidentes.
Por un lado, una fuerte controversia institucional que terminó con la impugnación de una agrupación vinculada a La Libertad Avanza por la inclusión de una estudiante que aseguró no haber dado consentimiento para integrar una lista.
Por el otro, una nueva victoria del peronismo universitario, que continúa ampliando su presencia en las universidades rosarinas y consolidando una tendencia que comienza a proyectarse más allá del ámbito académico.
Mientras el debate por las irregularidades sigue abierto, el resultado político dejó una señal clara: en la UTN Rosario, los libertarios crecieron, pero el peronismo volvió a ganar con comodidad.










