La Federación Universitaria Argentina llevó adelante su 32° Congreso Ordinario para ordenar la agenda estudiantil universitaria, tras un 2024 de amplio conflicto de las casas de altos estudios con el gobierno nacional por el presupuesto, y además para renovar su mesa directiva. Desde hace ya varios años, la pata radical en las universidades, la Franja Morada, viene conduciendo el gremio estudiantil nacional, con una gran representación federal.
El Congreso se llevó a cabo en la Facultad de Medicina de la UBA y reunió a cerca de 700 congresistas, quienes definieron la nueva conducción de la organización que representa a más de dos millones de estudiantes de 57 universidades públicas. Sin embargo, el sistema de representación dentro de la FUA favorece a las universidades históricamente controladas por el radicalismo, como la UBA, la UNR y las de La Plata, Litoral, Nordeste, Cuyo y Córdoba. Estas instituciones, al estar normalizadas, tienen federaciones propias que les garantizan una mayor cantidad de delegados.
Así, la hegemonía radical en la FUA, que ya lleva más de 40 años, vuelve a confirmarse. Con el 51% de los votos de los delegados convocados al Congreso de FUA, el joven rosarino radical cercano al rectorado de UNR, Joaquin Carvalho, se quedo con la presidencia de la Federación. El nombre de Carvalho se suma a una lista de presidentes con el mismo sello político, en un contexto en el que la representación estudiantil sigue marcada por la disputa de poder entre estructuras políticas nacionales.
Quién es Joaquín Carvalho el nuevo presidente de la FUA
A una materia de obtener su título en Ciencia Política, Carvalho ha sido una figura en ascenso dentro del entramado universitario rosarino. Consejero superior de la UNR y exsecretario regional de Franja Morada, su elección representa un nuevo espaldarazo a la estructura que lidera Bartolacci y que, desde 2019, ha logrado consolidar al radicalismo reformista en las facultades de la ciudad.
Su cercanía con el intendente Pablo Javkin y con la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, también lo posiciona dentro del esquema político local. Un punto clave en la campaña fue la exposición pública de Carvalho durante las protestas contra el veto a la ley de financiamiento universitario firmado por Javier Milei. Su rol en las movilizaciones y su presencia en los escenarios le dieron visibilidad y fortalecieron su imagen como referente estudiantil.
El joven radical venía siendo visto hace unos años para tomar un rol protagónico en lo local, como la conducción de la Federación Universitaria de Rosario, pero el frente Reformismo en Acción apostó en ese momento por la representación de las militantes mujeres, inclinándose entonces por Flor del Alba Cruz Valdez y luego por Agustina Rosso Sasia.
Ahora, Rosario vuelve a tener un presidente en la FUA luego de 23 años, reafirmando el protagonismo que la ciudad ha recuperado en la arena universitaria nacional.
Franja Morada y un armado político que se fortaleció en la crisis universitaria
La victoria de Carvalho no fue solo producto de la estructura radical tradicional, sino del crecimiento de un frente que logró ampliar su base de apoyo. En este Congreso, Franja Morada consolidó una alianza con sectores del peronismo y el Movimiento Nacional Reformista, la pata universitaria del Partido Socialista. Este acuerdo permitió que Agustina Polanich, militante socialista de la UNR, fuera reelecta como secretaria ejecutiva de la FUA. La vicepresidencia quedó en manos de Alexia Robledo, radical reformista de la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
Además, jugaban con ventaja, porque por el otro lado el peronismo llegó dividido y sin un liderazgo claro. El frente Malvinas Argentinas, que ya había denunciado en 2022 maniobras proscriptivas por parte del radicalismo, compitió por un lado, mientras que otro sector se reagrupó en el Movimiento Universitario del Conurbano, con base en universidades bonaerenses. La fractura debilitó sus aspiraciones y les permitió apenas quedarse con dos secretarías dentro de la FUA.
«Es un orgullo conducir la FUA en este momento»
Tras su elección, Carvalho destacó el rol histórico de la FUA en la defensa de la educación pública: «La FUA ha sido protagonista de grandes transformaciones a lo largo de sus más de 105 años de historia, desde la Reforma Universitaria hasta la lucha contra el ajuste en la educación. Es un orgullo que se elija a la Regional Rosario para conducir el máximo órgano de representación estudiantil en un momento tan delicado. Estamos listos para escribir una de las páginas más importantes de su historia».
En un escenario político en el que la universidad pública se encuentra en la mira del gobierno nacional, la FUA bajo el liderazgo de Carvalho se encamina a una etapa de fuerte confrontación con la gestión de Javier Milei. Con Rosario como epicentro del reformismo radical, el nuevo presidente de la federación tendrá el desafío de mantener la unidad dentro de un espacio que no está exento de tensiones internas y de consolidar un discurso de resistencia frente a las políticas de ajuste en el sistema universitario.
Un 2025 que comienza sin presupuesto universitario
Sin debate parlamentario ni margen para la negociación, el presidente Javier Milei decidió, por decreto, prorrogar el presupuesto 2023 por segundo año consecutivo. La medida, formalizada a fines de diciembre a través del DNU 1131, deja en manos del gobierno nacional la actualización de partidas para salarios y gastos de funcionamiento, sin garantizar previsibilidad para las universidades. El Congreso, por su parte, no llegó a tratar el proyecto de presupuesto 2025 que había sido enviado en septiembre.
“Cuando hay presupuesto aprobado, incluso si es insuficiente, al menos se puede planificar. En cambio, con un presupuesto reconducido, y por segundo año consecutivo, lo que prima es la incertidumbre”, advirtió el rector de la UNR, Franco Bartolacci.
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) se reunirá en los próximos días para definir estrategias ante la Secretaría de Educación, mientras que en abril, en San Luis, el plenario de rectores marcará la agenda del año. La prioridad ya está definida: salarios y financiamiento.
“La situación salarial de investigadores, docentes y nodocentes es crítica. Será un tema central en nuestra agenda”, adelantó Bartolacci. Los reclamos ya están sobre la mesa: los docentes de la UNR exigen un incremento del 34%, denunciando una pérdida salarial del 25,16% en los últimos meses. El deterioro es evidente y el conflicto, inevitable.