El concejal socialista de Suardi Agustín Peretti presentó un proyecto de ordenanza que busca establecer reglas precisas para el ingreso, permanencia y salida de los funcionarios políticos de la administración municipal. El punto central de la iniciativa establece que quienes lleguen al Estado a través de una designación política no podrán incorporarse automáticamente a la planta permanente cuando finalice su función: para hacerlo deberán atravesar un concurso público en igualdad de condiciones con cualquier otro postulante.
“La planta permanente se gana por concurso, no por decreto”, sintetizó Peretti al explicar una propuesta que también contempla declaraciones juradas patrimoniales, un registro público de funcionarios, incompatibilidades salariales y mecanismos destinados a transparentar la relación entre los cargos políticos y el empleo municipal de carrera.
El proyecto adquiere además una dimensión que excede a Suardi. Se trata de una iniciativa de 35 artículos presentada a partir de las nuevas facultades otorgadas a los concejos por la recientemente sancionada Ley Orgánica de Municipios de Santa Fe, y Peretti pretende poner el texto a disposición de otras ciudades interesadas en avanzar con regulaciones similares.
“El que entra por la política, se va con la política”
La iniciativa denominada “Régimen del Personal Político Municipal” recupera uno de los planteos que Peretti había utilizado durante su campaña a intendente de Suardi en 2025: “El que entra por la política, se va con la política”.
Aquella consigna electoral ahora quedó plasmada en el artículo 7 del proyecto presentado ante el Concejo Municipal.
La intención es establecer una diferenciación clara entre quienes desarrollan una carrera dentro del Estado municipal y aquellos funcionarios que ingresan como consecuencia de una decisión política de una determinada administración.
El régimen considera personal político a secretarios, directores, coordinadores, asesores y cualquier otro funcionario designado directamente por el Departamento Ejecutivo. Todos esos cargos tendrán carácter transitorio y podrán concluir durante la administración o al finalizar el mandato de la gestión que realizó la designación.
De esta manera, el paso por una función política no generaría por sí mismo ningún derecho para acceder posteriormente a un puesto permanente dentro del municipio.
Planta permanente únicamente mediante concurso
Uno de los artículos centrales prohíbe incorporar directamente a la planta permanente municipal a quienes hayan ocupado cargos políticos.
Si un funcionario pretende continuar posteriormente como empleado estable deberá presentarse a un concurso abierto y cumplir los mismos requisitos exigidos al resto de los aspirantes.
“La planta permanente se gana por concurso, no por decreto”, explicó Peretti.
El objetivo es impedir que una designación política pueda convertirse, al finalizar una gestión, en una puerta de ingreso automática al empleo público municipal.
La iniciativa apunta así a una práctica que suele generar cuestionamientos en diferentes administraciones públicas: la incorporación a planta de funcionarios, asesores o integrantes de los equipos políticos antes de abandonar el gobierno.
¿Qué ocurre con un empleado municipal que asume como funcionario?
El proyecto establece una situación diferente para aquellos trabajadores que ya pertenecían a la planta municipal antes de ser convocados para ejercer una responsabilidad política.
En esos casos, el empleado deberá solicitar una licencia sin goce de sueldo en su cargo original y percibirá únicamente la remuneración correspondiente a la función política desempeñada.
Cuando concluya su paso por la gestión tendrá derecho a regresar a su puesto anterior, respetándose la categoría y las condiciones que tenía antes de asumir.
Sin embargo, el ejercicio de una función política no podrá utilizarse para obtener ascensos, recategorizaciones o beneficios automáticos dentro de la carrera municipal.
La intención es preservar los derechos de los trabajadores de planta sin confundirlos con las ventajas que eventualmente podrían surgir del ejercicio temporal de un cargo político.
Un registro público para saber quiénes son los funcionarios
La propuesta de Peretti incorpora además la creación de un Registro Público de Personal Político.
Allí deberán informarse los nombres de los funcionarios, los cargos que ocupan, las fechas de ingreso y finalización de sus funciones y el decreto mediante el cual fueron designados.
También deberá hacerse público si el funcionario posee paralelamente un cargo reservado dentro de la planta municipal.
De aprobarse, esta información permitirá conocer la composición de la estructura política del municipio y diferenciarla de manera pública de la planta estable de trabajadores.
Declaraciones juradas para funcionarios y concejales
Otro de los ejes del proyecto está relacionado con el patrimonio y los posibles conflictos de intereses de quienes ocupan responsabilidades públicas.
Los funcionarios deberán presentar declaraciones juradas patrimoniales y de intereses al momento de asumir, posteriormente una vez por año y nuevamente cuando abandonen el cargo.
La obligación no estará limitada al Departamento Ejecutivo. También alcanzará a los concejales y a los secretarios del propio cuerpo legislativo.
“No se puede exigir hacia afuera lo que uno no está dispuesto a hacer adentro”, argumentó Peretti.
El proyecto suma además la prohibición de percibir simultáneamente dos salarios municipales, salvo que exista una autorización expresa y excepcional otorgada por el Concejo.
De una propuesta electoral a una ordenanza
La iniciativa tiene también un componente político particular para Peretti. Durante la campaña electoral de 2025, cuando compitió por la intendencia de Suardi, uno de sus principales compromisos vinculados a la administración pública fue precisamente evitar que los cargos políticos terminaran transformándose en empleos permanentes.
Ahora, desde su banca en el Concejo, busca convertir aquel planteo en una normativa municipal.
“Suardi muchas veces queda lejos de los temas de la capital provincial, pero tenemos un Concejo Municipal, y la nueva Ley Orgánica sancionada en abril nos dio la potestad de legislar sobre esto. No hacía falta esperar para lograr mayor transparencia en los gobiernos locales, tenemos la herramienta, debemos utilizarla”, sostuvo.
La propuesta se apoya precisamente en las nuevas atribuciones otorgadas por la legislación provincial a los gobiernos locales para avanzar sobre la organización de sus administraciones y establecer mecanismos de integridad, transparencia y rendición de cuentas.
Un modelo que Peretti quiere llevar más allá de Suardi
El concejal pretende que la discusión no quede limitada a su ciudad y puso la iniciativa a disposición de otros cuerpos legislativos municipales de Santa Fe.
“El texto está disponible para quien quiera analizarlo. Mientras más concejos podamos replicar este tipo de ordenanza, más respuesta al reclamo de transparencia pública tendrán los vecinos de nuestras ciudades. Si sirve en otras localidades, mejor”, afirmó.
El proyecto cuenta con 35 artículos y, según lo informado por sus impulsores, es el primero de estas características presentado desde la entrada en vigencia de la nueva Ley Orgánica de Municipios de Santa Fe.
La discusión que Peretti propone abrir en Suardi toca así una cuestión más amplia sobre el funcionamiento de los gobiernos locales: dónde termina la confianza política y dónde comienza la carrera administrativa.
Con una premisa que el concejal convirtió primero en consigna electoral y ahora busca transformar en norma, la iniciativa intenta fijar una frontera concreta entre ambas: quien ingresa al municipio por una decisión política debe retirarse cuando termina esa responsabilidad; quien pretenda ingresar a la planta permanente deberá hacerlo a través de un concurso.









