Mientras la Legislatura santafesina debate una profunda reforma del Código Electoral, el histórico dirigente de UNITE, José Bonacci, rompió el silencio y dejó definiciones que atraviesan buena parte de la discusión política. Defendió el fortalecimiento de los partidos políticos mediante mayores exigencias para conservar la personería, cuestionó las modificaciones que Unidos pretende introducir en la Boleta Única y sorprendió al admitir que una alianza entre La Libertad Avanza y el gobernador Maximiliano Pullaro no solo es posible, sino también conveniente en Santa Fe.
Durante una extensa entrevista en el programa Democráticamente, que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, Bonacci repasó además su rol en el nacimiento político de Javier Milei, habló de la interna libertaria, explicó por qué fracasó un acuerdo con Amalia Granata y dejó una lectura estratégica sobre el escenario electoral que viene.
«Muchas reformas electorales fueron corriendo detrás de lo que hicimos nosotros»
Lejos de mostrarse preocupado por los proyectos que buscan endurecer las condiciones para la existencia de los partidos políticos, Bonacci relativizó las críticas dirigidas hacia UNITE y aseguró que buena parte de las modificaciones que hoy discute la política surgieron precisamente como respuesta a estrategias que su espacio utilizó durante años.
«Nosotros siempre hicimos las cosas dentro de la ley. El problema nunca fuimos nosotros; el problema era la ley», sostuvo.
Incluso fue más allá al afirmar que «muchas veces la ley electoral fue corriendo detrás de lo que hice yo», reivindicando la utilización de las herramientas legales disponibles para construir alianzas y ofrecer candidaturas cuando otros partidos no podían hacerlo.
Avaló subir los pisos electorales para fortalecer a los partidos
Uno de los puntos que más debate genera dentro de la reforma electoral es la intención de elevar los umbrales mínimos para conservar la personería política y acceder al reparto de bancas.
Contrariamente a lo que muchos suponían, Bonacci dijo no tener objeciones. «No nos molesta el piso del cinco por ciento», afirmó.
A su entender, la discusión no debe centrarse en la supervivencia de pequeños sellos partidarios sino en la necesidad de fortalecer estructuras políticas reales y evitar partidos sin funcionamiento efectivo.
Incluso sostuvo que elevar las exigencias terminará favoreciendo procesos de agrupamiento político y mayor coherencia entre espacios con afinidades ideológicas.
En esa línea también respaldó la idea de sancionar el transfuguismo político, es decir, impedir que dirigentes elegidos por un partido abandonen luego ese espacio sin consecuencias institucionales.
Recordó incluso el caso de Amalia Granata, quien llegó a la Legislatura encabezando una lista de UNITE y posteriormente conformó un bloque propio.
La Boleta Única: avala el sistema actual y rechaza volver al arrastre
Si hubo un punto donde Bonacci marcó diferencias con buena parte de los proyectos presentados por Unidos fue respecto de la Boleta Única.
Para el dirigente, el esquema vigente de cinco categorías independientes hoy resulta plenamente compatible con la nueva Constitución provincial.
Según explicó, cuando se creó la Boleta Única existía otra lógica institucional, pero la reciente reforma constitucional modificó el sistema de representación de Diputados, haciendo innecesario volver a unir categorías.
Por eso rechazó la intención del radicalismo de agrupar gobernador con diputados e intendentes con concejales.
A su juicio, ese cambio solo busca reconstruir artificialmente un efecto arrastre. «La Constitución ahora se adapta perfectamente al sistema que tenemos. Ya no habría que tocar la Boleta Única», sostuvo.
«Lo que buscan es favorecer la reelección»
Consultado sobre las verdaderas razones de la reforma, Bonacci fue directo.
Interpretó que detrás del intento de volver a unir categorías existe un objetivo político muy claro: fortalecer electoralmente al gobernador Maximiliano Pullaro pensando en una futura reelección.
Según explicó, la necesidad de volver a vincular gobernador y diputados aparece como una forma de garantizar mayorías legislativas y potenciar el liderazgo del oficialismo.
Sin embargo, consideró que ese objetivo debería alcanzarse mediante acuerdos políticos y no modificando las reglas electorales.
El rol de Milei y el nacimiento de La Libertad Avanza
Durante la entrevista también recordó que Javier Milei pudo competir por primera vez gracias al sello de UNITE.
«Muchos dirigentes me dicen que gracias a Bonacci Milei llegó a la Presidencia», señaló con ironía.
Explicó que el hoy presidente pudo presentarse como candidato a diputado nacional utilizando la estructura partidaria que él conducía, cuando todavía La Libertad Avanza no contaba con reconocimiento propio.
Cómo funciona realmente La Libertad Avanza en Santa Fe
Bonacci también describió el esquema interno del oficialismo nacional.
Aseguró que la conducción política responde a Karina Milei, mientras que Eduardo «Lule» Menem cumple un rol clave en la elaboración de información política. «Quien toma las decisiones es Karina», resumió.
Al mismo tiempo elogió el trabajo realizado por Romina Diez, a quien atribuyó haber construido una verdadera estructura política provincial.
Según afirmó, La Libertad Avanza ya dejó de ser solamente un fenómeno electoral para transformarse en un partido con cuadros propios que sobrevivirá incluso más allá del actual gobierno nacional.
Granata, una oportunidad perdida
Bonacci reveló además que impulsó personalmente la posibilidad de que Amalia Granata encabezara la lista de convencionales constituyentes de La Libertad Avanza.
Según contó, fue la propia dirigente quien rechazó cualquier acuerdo desde el inicio porque pretendía competir con sello propio. «Ahí terminó todo», resumió.
Consideró que aquella decisión terminó perjudicando a ambos espacios y sostuvo que, de haber existido una lista unificada, el resultado electoral habría sido mucho más favorable para todo el sector liberal-conservador.
¿Una alianza entre Pullaro y La Libertad Avanza?
Quizás una de las definiciones políticas más relevantes de la entrevista fue la que dejó sobre el futuro electoral de Santa Fe.
Bonacci no descartó una alianza entre Unidos y La Libertad Avanza. Por el contrario. Sostuvo que ambos espacios tienen coincidencias importantes en materia de seguridad, administración pública y gestión provincial.
Incluso valoró las condiciones políticas del gobernador. «Pullaro es un dirigente con formación política, con proyecto y con militancia», afirmó.
Aunque también le cuestionó cierta tendencia a intentar resolver cuestiones políticas modificando reglas institucionales cuando, según dijo, deberían resolverse mediante acuerdos.
En su visión, una construcción común sería particularmente importante en Rosario para evitar una fragmentación del voto no peronista que termine beneficiando a Juan Monteverde. «Si cada uno va por separado podemos terminar haciéndole perder Rosario a Unidos», advirtió.
Para Bonacci, la política todavía tiene margen para construir entendimientos. Y en Santa Fe, dejó entrever, una alianza entre el oficialismo provincial y La Libertad Avanza ya no parece una hipótesis descartada.









