El intendente de Pérez y miembro de la Mesa de Acción Política del PJ santafesino defendió el proceso de reorganización partidaria, habló de la posible reincorporación de dirigentes que compitieron por fuera del justicialismo, respaldó las PASO como herramienta de ordenamiento interno y cuestionó las prioridades del gobierno de Maximiliano Pullaro. Además, dejó definiciones sobre la construcción política provincial, la Federación Argentina de Municipios y la futura reforma electoral.
Mientras el peronismo santafesino intenta reconstruirse tras años de derrotas electorales y tensiones internas, el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, se convirtió en una de las voces que impulsa una estrategia de unidad con reglas claras, discusión política y protagonismo de los territorios.
Durante una entrevista en el programa Democráticamente, que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, el dirigente que integra la Mesa de Acción Política del Partido Justicialista provincial dejó una definición contundente sobre el momento que atraviesa el espacio: el problema ya no es quién entra o quién sale, sino cómo construir una alternativa competitiva para recuperar el gobierno provincial.
“Las puertas nunca estuvieron cerradas”
Uno de los temas más relevantes de la conversación giró en torno a las críticas de algunos dirigentes que en los últimos años decidieron competir por fuera del PJ y que hoy reclaman mayor participación dentro de la estructura partidaria.
Corsalini apuntó especialmente a los casos del intendente de Reconquista, Amadeo Vallejos, y del intendente de Funes, Roly Santacroce, aunque también incluyó en el análisis a sectores que acompañaron a Marcelo Lewandowski por fuera del justicialismo.
Para el jefe municipal de Pérez, existe una contradicción en quienes ahora cuestionan la falta de apertura partidaria después de haber elegido competir fuera de la estructura justicialista cuando el contexto político parecía favorecer al oficialismo provincial y nacional.
“Las puertas nunca estuvieron cerradas”, sostuvo Corsalini, quien remarcó que desde la Mesa de Acción Política se convocó a todos los sectores del peronismo durante el proceso de reorganización iniciado en 2025. Según explicó, la discusión nunca pasó por excluir dirigentes sino por definir quiénes estaban dispuestos a construir dentro del partido y quiénes optaban por caminos alternativos.
Un peronismo sin vetos y con PASO
Lejos de promover exclusiones, Corsalini insistió en que el PJ necesita ampliar su base política y generar mecanismos democráticos para resolver liderazgos.
En ese sentido, defendió la utilización de las PASO como herramienta para ordenar las diferencias internas y definir candidaturas, evitando acuerdos de cúpula o resoluciones de último momento.
“No sobra nadie”, repitió durante la entrevista, al sostener que ningún sector tiene por sí solo la capacidad de construir una mayoría electoral que permita recuperar la provincia.
Para el dirigente peronista, el desafío inmediato consiste en acordar primero un programa común de gobierno y luego definir quiénes serán los nombres encargados de representarlo electoralmente. Educación, producción, seguridad y empleo aparecen entre los ejes que, a su entender, deberían estructurar la futura propuesta del justicialismo santafesino.
La construcción desde los territorios
Corsalini también reivindicó el papel que vienen desempeñando intendentes, presidentes comunales y dirigentes territoriales dentro del proceso de reorganización partidaria.
Según explicó, existe un conjunto de dirigentes que lograron ser reelectos con amplios márgenes de respaldo en sus localidades y que hoy representan una experiencia política que debe ser escuchada en la discusión provincial.
“La renovación no es una proclama, es un proceso”, señaló, al plantear que los nuevos liderazgos deben surgir de experiencias de gestión exitosas y no de acuerdos circunstanciales entre sectores internos.
Desde esa perspectiva, consideró que la reconstrucción del peronismo debe darse “de abajo hacia arriba”, fortaleciendo la participación de los territorios y evitando depender exclusivamente de las definiciones que se adopten en Buenos Aires.
Pérez fue sede de la Federación Argentina de Municipios
Otro de los puntos destacados de la entrevista fue el balance del encuentro de la Federación Argentina de Municipios (FAM) realizado en Pérez, donde Corsalini ofició como anfitrión de más de 150 intendentes de distintas provincias.
El dirigente explicó que la reunión tuvo un fuerte componente institucional, pero también permitió poner en común las dificultades económicas que atraviesan gobiernos locales de todo el país.
Según relató, más allá de las diferencias partidarias, los municipios enfrentan problemas similares vinculados a la caída de recursos, el aumento de las demandas sociales y el retiro progresivo del Estado nacional de distintas áreas sensibles.
Para Corsalini, la situación actual obliga a los gobiernos locales a asumir responsabilidades que antes estaban distribuidas entre Nación, provincias y municipios, generando una presión creciente sobre las administraciones de cercanía.
Pullaro y una relación cada vez más distante
Consultado sobre su vínculo con el gobernador Maximiliano Pullaro, Corsalini reconoció que la relación política cambió significativamente desde que se manifestó en contra de la reelección del mandatario provincial.
Aunque evitó caer en la confrontación personal, cuestionó varias decisiones del gobierno santafesino y sostuvo que existe una desconexión entre algunas prioridades provinciales y los problemas que enfrentan las ciudades.
En particular, criticó la falta de una discusión profunda sobre la distribución de recursos hacia municipios y comunas, advirtiendo que muchas administraciones locales están afrontando cada vez más responsabilidades con menos herramientas financieras.
También cuestionó las políticas vinculadas a la producción y la energía, señalando que numerosos sectores industriales enfrentan dificultades crecientes mientras el gobierno provincial prioriza otros anuncios y obras públicas.
Reforma electoral: defensa de las PASO y rechazo a subir los pisos
Sobre la futura reforma electoral, Corsalini manifestó su respaldo al mantenimiento de las PASO y advirtió sobre los riesgos de elevar los pisos electorales para acceder a la representación.
A su criterio, aumentar los umbrales terminaría fortaleciendo exclusivamente a los partidos tradicionales y dificultando la participación de sectores emergentes o espacios con menor estructura.
Además, sostuvo que la discusión electoral no debería centrarse únicamente en los mecanismos de votación sino en recuperar el debate de ideas y proyectos políticos.
“La política dejó de discutir propuestas y comenzó a discutir nombres”, señaló durante la entrevista, planteando que el desafío es volver a construir identidades políticas basadas en programas de gobierno y no exclusivamente en liderazgos individuales.
Un mensaje hacia adentro del peronismo
Más allá de los nombres propios, Corsalini dejó una definición que resume el espíritu de su planteo político: la necesidad de que el peronismo santafesino abandone las disputas de corto plazo y construya una estrategia común para volver a ser competitivo.
Para eso, insistió, será necesario incorporar a todos los sectores que estén dispuestos a jugar dentro del partido, sostener mecanismos democráticos de selección de candidatos y poner el foco en una propuesta programática capaz de responder a los problemas concretos de los santafesinos.
En su visión, la unidad no debe ser un acuerdo electoral circunstancial sino una construcción política con reglas claras, coherencia interna y vocación de gobierno.









