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20/06/2026 3:11 pm

El debate por la Reforma Electoral ya divide a Unidos antes de que exista un proyecto

Oficialismo y socios coinciden en sostener las PASO, aunque siguen enfrentados por la Boleta Única y los pisos electorales.

La coalición gobernante comenzó a debatir la futura ley electoral que deberá adecuar la legislación santafesina a los cambios introducidos por la nueva Constitución. Aunque existe consenso para mantener las PASO, persisten diferencias importantes sobre la Boleta Única, los pisos electorales y la futura integración del Tribunal Electoral. Detrás de la discusión técnica aparece una disputa política de fondo: cómo garantizar gobernabilidad en un escenario donde ya no existirá mayoría automática para el gobernador.

La reforma constitucional aprobada en Santa Fe sigue generando efectos políticos e institucionales. Este jueves, los partidos que integran Unidos para Cambiar Santa Fe dieron el primer paso formal para comenzar a discutir la futura reforma de la ley electoral, una de las normas más importantes que deberá sancionar la Legislatura en los próximos meses.

La reunión se realizó en la sede provincial de la Unión Cívica Radical y reunió a representantes de la docena de partidos que integran la coalición oficialista. Allí comenzaron a delinearse los primeros consensos, pero también quedaron expuestas diferencias que prometen convertirse en el eje central del debate legislativo.

La intención del oficialismo es que los proyectos ingresen antes del 2 de julio, fecha de la última sesión legislativa previa al receso invernal, para luego abrir una instancia de discusión parlamentaria con el resto de las fuerzas políticas.

Michlig abrió el debate: «No hay nada escrito»

El anfitrión del encuentro fue el presidente de la UCR Santa Fe y senador provincial Felipe Michlig, quien junto a Julián Galdeano y al secretario general del Partido Socialista, Joaquín Blanco, encabezó la apertura de las conversaciones.

«No hay nada escrito; sí hay muchas conversaciones», fue una de las frases que marcó el inicio de una discusión que recién comienza.

La estrategia acordada se parece mucho a la utilizada durante la reforma constitucional: cada partido podrá presentar sus propios proyectos o propuestas parciales y posteriormente se buscará construir una posición común dentro de Unidos.

La idea es que los textos ingresen de manera simultánea en ambas cámaras legislativas y que luego se trabaje en una instancia de compatibilización con sectores de la oposición.

Las PASO no están en discusión

A diferencia de lo que ocurre en otras provincias y a nivel nacional, dentro de Unidos existe una coincidencia prácticamente unánime respecto de la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

La mayoría de los sectores considera que las internas abiertas continúan siendo una herramienta útil para ordenar las disputas políticas y legitimar candidaturas.

También existe acuerdo en sostener el actual esquema que permite que diferentes listas legislativas acompañen a un mismo candidato a gobernador o intendente durante la etapa de primarias.

Por ahora, ese aspecto aparece como uno de los pocos puntos sin conflicto dentro de la coalición.

La verdadera pelea: Boleta Única y gobernabilidad

Las diferencias comienzan cuando la discusión avanza hacia el sistema de Boleta Única de Papel.

La propuesta que impulsa principalmente el radicalismo y los sectores más cercanos a la Casa Gris apunta a modificar el esquema actual para generar un mayor vínculo entre los cargos ejecutivos y legislativos.

La alternativa que más consenso reúne dentro de ese sector consiste en unificar en una misma boleta la fórmula de gobernador con la lista de diputados provinciales. A nivel local, la lógica sería similar entre intendentes y concejales.

La explicación oficial apunta a facilitar la comprensión del voto y fortalecer la gobernabilidad.

Sin embargo, detrás de esa fundamentación institucional aparece una lectura política que atraviesa todo el debate.

La reforma constitucional eliminó el histórico sistema que garantizaba una mayoría automática de 28 diputados para la fuerza ganadora de la elección a gobernador. A partir de ahora, todas las bancas se distribuirán proporcionalmente.

Eso significa que un futuro gobernador —incluido Maximiliano Pullaro si busca la reelección habilitada por la nueva Constitución— podría ganar la elección y encontrarse con una Legislatura mucho más fragmentada.

Por eso, dentro del oficialismo existen sectores que consideran necesario generar algún mecanismo de «arrastre electoral» que permita que quien gane la gobernación obtenga también un mayor volumen legislativo.

La unificación de categorías aparece precisamente como una herramienta orientada a ese objetivo.

El socialismo pone reparos

Pero esa posición no genera unanimidad dentro de Unidos.

El Partido Socialista, que posee 14 de las 28 bancas oficialistas en la Cámara de Diputados, observa con cautela cualquier modificación significativa sobre la Boleta Única.

Los dirigentes socialistas sostienen que las reglas electorales deben pensarse para todos los escenarios políticos posibles y no para resolver coyunturas específicas.

«Un día podés ser oficialismo y otro oposición», es una de las reflexiones que circulan dentro del partido de la rosa.

Por eso, varios referentes socialistas consideran que los cambios deben ser mínimos y que el actual sistema de cinco categorías separadas ha demostrado ser transparente y eficiente.

La pelea de las minorías

Otro de los capítulos más sensibles tiene que ver con los pisos electorales.

Actualmente, una fuerza necesita alcanzar el 3% del padrón para superar la elección general e ingresar en la distribución de bancas.

Sin embargo, dentro de Unidos existen sectores que proponen elevar ese umbral al 4% o incluso al 5%. Traducido en términos concretos, significaría exigir entre 115.000 y 145.000 votos para acceder a una banca legislativa.

Los defensores de la medida argumentan que permitiría reducir la fragmentación política y fortalecer la gobernabilidad.

Los críticos, en cambio, advierten que un incremento de los pisos electorales perjudicaría especialmente a las fuerzas emergentes y consolidaría el predominio de las estructuras partidarias más grandes.

Se trata de una discusión que promete generar fuertes resistencias tanto dentro como fuera del oficialismo.

Los protagonistas de la discusión

La reunión previa realizada por la UCR dejó en claro quiénes serán los principales actores de este proceso.

Además de Michlig y Galdeano, participaron el ministro de Gobierno Fabián Bastia, el diputado nacional mandato cumplido José Corral, la ministra de Igualdad y Desarrollo Humano Victoria Tejeda, el secretario de Justicia Santiago Mascheroni y el titular del Ente Administrador del Puerto de Santa Fe, Leandro González.

Todos ellos forman parte del esquema político que el propio Pullaro identificó como responsable de conducir las discusiones institucionales y electorales de la coalición.

Un debate que recién comienza

Durante los próximos diez días, Unidos recibirá propuestas por escrito de cada uno de sus espacios políticos.

Luego comenzará una etapa de reuniones bilaterales para intentar acercar posiciones antes de la presentación formal de los proyectos.

El objetivo del oficialismo es que el debate parlamentario se desarrolle durante julio y agosto para contar con una nueva legislación electoral antes de finalizar el invierno.

Sin embargo, si algo quedó claro después de la primera reunión es que los consensos son mucho más sólidos en los temas secundarios que en los asuntos verdaderamente importantes.

 

Juan Francisco 1
Juan Francisco

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