A pocos meses de que se profundicen los cambios en la estructura de la Justicia santafesina, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Rafael Gutiérrez, volvió a dejar una definición que seguramente alimentará el debate político e institucional de la provincia. Consultado sobre los rumores que desde hace tiempo circulan en torno a una posible salida del máximo tribunal, fue categórico: “Me voy a ir el día que yo lo quiera”.
La frase no fue casual. Durante los últimos años, especialmente desde el impulso de la reforma judicial promovida por el gobierno provincial, el nombre de Gutiérrez apareció reiteradamente en el centro de distintas especulaciones. Sin embargo, el magistrado aseguró que continúa enfocado en la gestión del Poder Judicial y en la finalización de una serie de obras que considera estratégicas para el funcionamiento de la Justicia.
“Algunos quieren que sea mi último año. Hace rato que ya tiene suplente por lo menos. Es increíble, un suplente sin vacante. Pero yo sigo trabajando tranquilo”, señaló durante una entrevista en el programa Verte Bien TV.
Aunque reconoció que en algún momento pensó en noviembre como una fecha posible para cerrar su ciclo, aclaró que aún quedan proyectos por concluir. “Tengo que terminar algunas cosas que están pendientes para el Poder Judicial. Este plan de obras lo venimos desarrollando desde hace muchos años y quiero verlo terminado”, explicó.
La relación con Pullaro
Uno de los puntos más esperados de la entrevista fue su opinión sobre la relación con el gobernador Maximiliano Pullaro, particularmente después de varios meses de tensión institucional entre la Casa Gris y la Corte Suprema.
Lejos de alimentar la polémica, Gutiérrez eligió bajar el tono del conflicto.
“Yo nunca me tensioné. Siempre me manejé dentro de las relaciones institucionales que históricamente tuvieron los poderes del Estado”, sostuvo.
Incluso reveló que horas antes de la entrevista había compartido una actividad institucional con el mandatario provincial en Casilda.
“Estuvimos juntos, me saludó, me abrazó y me felicitó después de mi discurso. Lo conozco desde hace muchos años”, afirmó.
Eso no impidió que recordara algunas diferencias surgidas principalmente en materia de seguridad pública. “Por momentos parecía que todos los problemas de seguridad de la provincia eran culpa del Poder Judicial. Y yo siempre expliqué que nosotros intervenimos después de los hechos. Antes de eso actúan las fuerzas preventivas que dependen del Poder Ejecutivo”, remarcó.
Una Corte renovada, pero con diferencias internas
La renovación parcial de la Corte Suprema fue otro de los temas abordados. Gutiérrez reconoció que existen diferencias de criterio dentro del tribunal, aunque descartó que afecten el funcionamiento institucional.
“Tenemos algunas diferencias desde el punto de vista ideológico y también jurídico, pero se discuten dentro de la institucionalidad”, explicó.
Sobre los nuevos integrantes del máximo tribunal destacó especialmente la incorporación de Rubén Luis Weder, con quien mantiene una relación profesional de décadas, y también valoró el vínculo con Margarita Zabalza.
“Con ella tengo una excelente relación”, afirmó.
Para el presidente de la Corte, la discusión pública sobre los nombres termina muchas veces ocultando el verdadero desafío que enfrenta el Poder Judicial: la modernización de sus estructuras y la mejora del servicio de justicia.
En ese sentido, reivindicó la política de infraestructura impulsada durante los últimos años y destacó la construcción de nuevos edificios judiciales en distintas localidades de la provincia.
Las reformas que generan debate
Otro de los capítulos centrales de la entrevista giró alrededor de las reformas impulsadas por el Gobierno provincial y actualmente debatidas en la Legislatura.
Gutiérrez confirmó que la Corte viene manteniendo reuniones con legisladores para analizar distintos proyectos vinculados al funcionamiento de la Justicia y dejó en claro que el tribunal fijará posición técnica sobre cada uno de ellos.
Sin embargo, aclaró que existe un límite institucional que la Corte no puede cruzar.
“Vamos a expresar nuestra opinión jurídica, pero debemos reservarnos la opinión constitucional porque si mañana alguna de esas leyes es cuestionada judicialmente, los que vamos a tener que resolver somos nosotros”, explicó.
Entre las preocupaciones planteadas por el presidente de la Corte aparece la necesidad de cubrir las vacantes existentes antes de avanzar con nuevas estructuras judiciales.
“Antes de crear nuevos juzgados hay que nombrar a los jueces que todavía faltan”, sostuvo.
Juicios por jurados e inteligencia artificial
Gutiérrez también defendió dos de las transformaciones más importantes que atraviesa actualmente la Justicia santafesina: la implementación de los juicios por jurados y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial.
Respecto del nuevo sistema de juzgamiento, aseguró que los resultados son positivos y que no se registraron inconvenientes significativos desde su puesta en marcha.
“Todo el funcionamiento lo organizó el Poder Judicial. Hasta ahora no hubo problemas y la valoración de quienes participan es muy buena”, señaló.
Sobre la inteligencia artificial, en cambio, advirtió que el desafío pasa por encontrar mecanismos de control adecuados.
“Estamos trabajando con inteligencia artificial, pero reglamentándola porque hay que tener mucho cuidado con cómo se utiliza”, afirmó.
“No tengo ninguna llave”
Quizás una de las definiciones más llamativas de la entrevista llegó cuando se le preguntó por la imagen que distintos sectores políticos construyeron sobre su figura durante más de dos décadas en la Corte.
Gutiérrez rechazó la idea de ser el hombre que maneja los hilos de la Justicia santafesina.
“No tengo ninguna llave. Soy un ministro más. Hoy me toca ser la cabeza visible porque soy el presidente de la Corte, pero todo lo que se hace en el Poder Judicial lo resuelve la Corte en plenitud”, aseguró.
Después de 51 años dentro de la Justicia y 26 como integrante del máximo tribunal provincial, el magistrado insistió en que nunca tuvo interés en desarrollar una carrera política, pese a los ofrecimientos que recibió a lo largo de su trayectoria.
“Mi vida fue el Poder Judicial. Me ofrecieron cargos políticos, incluso nacionales, y siempre elegí quedarme acá”, afirmó.
Por ahora, el futuro inmediato parece seguir estando en el mismo lugar donde construyó toda su carrera. Y si alguien esperaba una definición sobre una fecha concreta para su retiro, Gutiérrez volvió a despejar cualquier duda con una frase que resume su posición actual: “Me voy a ir el día que yo lo quiera”.










