Carlos del Frade, Claudia Balagué y Fabián Palo Oliver presentaron su proyecto de reforma del Código Electoral santafesino y marcaron profundas diferencias con las iniciativas impulsadas por el oficialismo y otros bloques. Los legisladores rechazaron el aumento de los pisos electorales, defendieron el actual sistema de Boleta Única y advirtieron que las propuestas que hoy se discuten en la Legislatura buscan restringir la representación de las minorías políticas y consolidar un escenario favorable para los partidos mayoritarios.
El debate por la reforma del Código Electoral santafesino sumó este lunes una nueva voz y profundizó las diferencias políticas que atraviesan a la Legislatura. El Frente Amplio por la Soberanía (FAS) presentó oficialmente su proyecto y, además de dar a conocer sus principales ejes, lanzó duras críticas contra el resto de las iniciativas que impulsan cambios en las reglas de juego electoral.
En una conferencia de prensa realizada sobre las escalinatas de la Legislatura provincial, los diputados Carlos del Frade, Claudia Balagué y Fabián Palo Oliver sostuvieron que varias de las propuestas presentadas por otros bloques representan un retroceso democrático y buscan reducir la representación de las fuerzas políticas minoritarias.
Para el espacio, la discusión ya no pasa únicamente por cuestiones técnicas vinculadas al sistema electoral, sino por el modelo de democracia que tendrá Santa Fe en los próximos años.
Un proyecto que apuesta a «democratizar la democracia»
La iniciativa del Frente Amplio por la Soberanía propone mantener el actual esquema de Boleta Única Papel, crear un Tribunal Electoral verdaderamente independiente del poder político, fortalecer los mecanismos de auditoría electoral, incrementar los controles sobre el financiamiento de las campañas y limitar los aportes privados provenientes de personas jurídicas.
Según explicaron los legisladores, el objetivo es fortalecer la transparencia y ampliar la representación política, evitando reformas que terminen concentrando aún más el poder en los partidos mayoritarios.
El rechazo a los nuevos pisos electorales
Uno de los cuestionamientos más contundentes estuvo dirigido a los proyectos que pretenden elevar los pisos electorales para acceder al reparto de bancas legislativas.
Carlos del Frade advirtió que Santa Fe mantiene una particularidad que, a su entender, ya resulta injusta: calcular el piso sobre el padrón electoral y no sobre los votos válidamente emitidos.
«Santa Fe tiene la vergüenza de ser, junto con Jujuy, una de las únicas provincias que fija el piso sobre el padrón. Con una participación electoral inferior al 50%, un piso del 3% termina transformándose prácticamente en un 6%, y si prospera la propuesta del 5%, una fuerza necesitaría alrededor de 145.000 votos para acceder a una banca», explicó.
Para el legislador, ese criterio termina excluyendo a numerosas expresiones políticas y empobrece la calidad democrática.
«Sin minorías no hay República ni democracia», sostuvo.
«Quieren consolidar un partido único»
Durante la presentación, Del Frade fue todavía más lejos y cuestionó a las principales fuerzas políticas que hoy impulsan modificaciones al sistema electoral.
Según planteó, radicalismo, socialismo, peronismo y PRO terminan coincidiendo en una lógica que favorece únicamente a quienes ya concentran representación parlamentaria.
En ese contexto, definió a ese esquema como un «Partido Único Santafesino» (PUS), al considerar que las distintas propuestas terminan confluyendo en un mismo objetivo: reducir el ingreso de nuevas fuerzas políticas al sistema institucional.
Balagué defendió la Boleta Única vigente
La diputada Claudia Balagué también expresó fuertes diferencias con la intención de modificar el formato actual de la Boleta Única Papel.
Recordó que Santa Fe fue pionera en abandonar la histórica boleta sábana justamente para evitar el arrastre entre categorías y fortalecer la libertad del elector al momento de votar.
«Hemos luchado mucho para dejar atrás ese sistema. Hoy aparecen proyectos que vuelven a concentrar categorías y generan nuevamente mecanismos de arrastre electoral. Nos preocupa profundamente», afirmó.
Balagué también reivindicó el valor histórico de las minorías parlamentarias y recordó que muchas de las principales conquistas sociales del país surgieron precisamente desde espacios políticos que inicialmente tenían una representación reducida.
Como ejemplo mencionó al histórico dirigente socialista Alfredo Palacios, señalando que difícilmente hubiera llegado al Congreso si hubieran existido pisos electorales tan elevados como los que hoy algunos sectores pretenden establecer.
Palo Oliver: «Quieren proscribir voces disidentes»
En la misma línea se expresó Fabián Palo Oliver.
El diputado sostuvo que las iniciativas impulsadas por otros bloques buscan consolidar a las fuerzas tradicionales y restringir la participación de quienes representan posiciones diferentes.
«Lo que intentan hacer es proscribir a las voces disidentes y consolidar a los espacios funcionales al status quo», afirmó.
También rechazó los argumentos utilizados para justificar un piso electoral más alto bajo la premisa de evitar la utilización de partidos sin actividad política.
«Dicen que quieren impedir el uso de sellos vacíos, pero el antecedente más reciente de esa práctica fue protagonizado por el propio oficialismo», cuestionó.
Además, destacó que el proyecto del Frente Amplio por la Soberanía incorpora una regulación mucho más estricta sobre el financiamiento de las campañas electorales.
Entre otras medidas, propone prohibir los aportes económicos de personas jurídicas y crear un cuerpo independiente de auditores que supervise el origen y destino de los recursos utilizados durante las campañas.
«Las campañas muchas veces son financiadas por grandes corporaciones económicas. Ese vínculo es el que debe transparentarse», remarcó.
Una discusión que excede la técnica
Con la presentación del proyecto del Frente Amplio por la Soberanía ya son varios los espacios políticos que pusieron sobre la mesa sus propias propuestas de reforma electoral.
Sin embargo, lejos de acercar posiciones, el debate parece profundizar las diferencias entre quienes sostienen que el sistema necesita modificaciones para mejorar la gobernabilidad y quienes consideran que varios de los cambios propuestos esconden un objetivo político: fortalecer a las fuerzas mayoritarias y reducir el peso de las expresiones minoritarias.
En ese escenario, el Frente Amplio por la Soberanía anticipó que dará la discusión artículo por artículo dentro de la Legislatura y adelantó que trabajará para impedir cualquier modificación que, a su criterio, implique restringir la representación política.
«Vamos a hacer todo lo posible para que dejen de achicar la democracia. La democracia necesita más participación, más voces y reglas de juego verdaderamente transparentes», concluyeron los legisladores.









