Virginia Coudannes buscó minimizar el papel de la gestión anterior al asegurar que los Juegos Suramericanos no podrían haberse desarrollado durante aquel gobierno por los niveles de violencia. Horas después, en Rafaela, Maximiliano Pullaro reconoció públicamente que Omar Perotti y los intendentes fueron quienes entendieron la importancia de traer la competencia a Santa Fe y reivindicó la “continuidad de las políticas públicas”. Para completar la escena, el campeón olímpico Walter Pérez también agradeció al exgobernador por las gestiones que hicieron posible el evento.
Las contradicciones en la retórica del Gobierno santafesino volvieron a quedar expuestas esta semana y, esta vez, tuvieron como escenario algo que debería estar bastante alejado de cualquier disputa partidaria: la realización de los Juegos Suramericanos 2026.
Faltan apenas unas semanas para que Santa Fe, Rosario y Rafaela reciban una de las competencias deportivas más importantes del continente. Las obras están llegando a su etapa final, la organización atraviesa sus últimos preparativos y tanto el Gobierno provincial como los municipios empiezan a mostrar el legado de infraestructura que quedará después del evento.
Pero mientras la cuenta regresiva avanza, apareció otra competencia. La disputa política por determinar quién puede quedarse con los méritos.
El episodio comenzó después de que politicadesantafe.com publicara fragmentos textuales de la intervención que el exgobernador y actual diputado provincial Omar Perotti realizó durante la última sesión de la Cámara baja.
Allí, sin pronunciar literalmente un “no me dejen afuera”, el rafaelino hizo un extenso repaso del proceso que comenzó durante su administración para conseguir que Santa Fe fuera designada sede de los Juegos Suramericanos.
Perotti reivindicó aquella decisión, pero también destacó que el actual Gobierno hubiese continuado con el proyecto.
Pocas horas después apareció la respuesta de la vocera gubernamental, Virginia Coudannes. Y posteriormente llegó la contradicción: el propio Maximiliano Pullaro terminó reconociendo públicamente aquello que su vocera había intentado relativizar.
Los Juegos están por comenzar y Perotti avisó: esta historia también empezó conmigo
Coudannes volvió a mirar hacia atrás
La vocera del Gobierno utilizó una conferencia vinculada con los resultados en seguridad para volver a contrastar las administraciones de Pullaro y Perotti.
Coudannes recordó expresiones pronunciadas por el exgobernador durante su último mensaje ante la Asamblea Legislativa y contrapuso los índices de homicidios de aquella etapa con los actuales. Hasta allí, una comparación política sobre dos gestiones y sus resultados. Pero posteriormente fue más lejos y trasladó aquella discusión hacia los Juegos Suramericanos.
Según la funcionaria, una competencia de estas características “no se podría haber desarrollado en la provincia durante la gestión anterior” debido a los niveles de inseguridad y violencia que atravesaba Santa Fe.
La afirmación intentó reforzar uno de los ejes discursivos centrales del pullarismo: mostrar una ruptura profunda entre la provincia recibida en diciembre de 2023 y la actual. Sin embargo, aplicada específicamente a los Juegos, la construcción tenía un problema.
La gestión anterior no solamente había comenzado las gestiones para conseguir la sede de los Suramericanos 2026, sino que durante 2022 Rosario había organizado los Juegos Suramericanos de la Juventud. Y precisamente aquel antecedente fue uno de los escalones que posteriormente permitieron avanzar hacia una competencia de mayores mucho más ambiciosa y distribuida entre tres ciudades.
El antecedente de Rosario 2022
Ese punto fue rápidamente recogido desde el perottismo.
Ignacio Martínez Kerz, dirigente y asesor de los diputados vinculados al exgobernador, salió a responder públicamente a Coudannes. “Es necesario recordar, en honor a la verdad histórica, que los Juegos de la Juventud 2022 reunieron en Rosario a más de 2.000 atletas sin un solo inconveniente”, sostuvo a través de sus redes sociales.
Y agregó un dato central para reconstruir el camino institucional que terminó desembocando en los Juegos de 2026: “La organización de esa competencia durante el gobierno de Omar Perotti fue la clave para conseguir la triple sede de los Suramericanos”.
Es necesario recordar, en honor a la verdad histórica, que los Juegos de la Juventud 2022 reunieron en Rosario a más de 2000 mil atletas sin un solo inconveniente. La organización de esa competencia durante el gobierno de @omarperotti fue la clave para conseguir la triple sede de…
— Nacho Martínez Kerz (@martinezkerz) August 19, 2026
La discusión, entonces, dejó de ser exclusivamente acerca de quién ejecutó las obras. Porque una cosa es la enorme inversión y la organización que está realizando actualmente el Gobierno de Pullaro. Y otra diferente es determinar cuándo comenzó el proceso para que Santa Fe pudiera convertirse en sede.
Los Juegos Suramericanos 2026 atravesaron dos administraciones provinciales. Fueron gestionados durante una. Y serán concretados durante otra.
Y entonces habló Pullaro
La controversia podría haber quedado reducida a un intercambio entre la vocera del Gobierno y dirigentes del perottismo. Pero apareció una declaración difícil de conciliar con el mensaje que Coudannes había transmitido previamente. La pronunció el propio Gobernador.
Durante una actividad en Rafaela vinculada con el nuevo velódromo, Pullaro reivindicó expresamente la continuidad institucional del proyecto y reconoció el papel desempeñado por su antecesor. “Hace un tiempo, el gobernador anterior, Omar Perotti, junto con los intendentes, entendieron que los Juegos eran muy importantes para la provincia”, afirmó.
Y posteriormente completó una definición todavía más significativa: “Nosotros estuvimos dispuestos a llevarlos adelante porque en Santa Fe hay continuidad de las políticas públicas”.
La frase prácticamente sintetiza aquello que debería resultar natural dentro de cualquier administración estatal: reconocer una iniciativa comenzada por un gobierno anterior no disminuye el mérito de quien posteriormente la continúa, la financia y finalmente la ejecuta. Por el contrario, demuestra continuidad institucional.
Una vocera que dijo una cosa y un Gobernador que reconoció otra
Allí aparece la contradicción política.
La vocería gubernamental no constituye una opinión particular desconectada de la administración. Su función consiste precisamente en comunicar posiciones, información y argumentos del Poder Ejecutivo.
Por eso resulta llamativo que mientras Coudannes buscó minimizar el escenario que existía durante la gestión anterior e incluso aseguró que los Juegos no podrían haberse desarrollado entonces, el propio Pullaro reivindicara horas después el trabajo previo de Perotti.
No necesariamente existe una contradicción entre sostener que hoy existen mejores condiciones de seguridad y reconocer quién comenzó las gestiones para conseguir los Juegos. Ambas afirmaciones pueden convivir.
La contradicción aparece cuando la comparación política se utiliza para desconocer o relativizar antecedentes verificables que el propio Gobernador posteriormente decide reconocer. Y no es necesario quitarle méritos a la actual gestión para contar la historia completa. Pullaro tiene motivos concretos para reivindicar la parte que le corresponde.
El mérito de la actual gestión también existe
El Gobierno provincial debió afrontar una enorme tarea para que aquello que comenzó años atrás termine convirtiéndose en realidad.
Hubo que conseguir financiamiento, ejecutar infraestructura de magnitud, coordinar tres ciudades, cumplir con los requerimientos internacionales y organizar una competencia que movilizará atletas y delegaciones de diferentes países.
El propio Pullaro reconoció que reunir los recursos financieros, logísticos y humanos no resultó sencillo y destacó particularmente el trabajo del secretario de Vinculación Institucional y coordinador general del Comité Odesur, Julián Galdeano.
“La inversión pública existe y el Estado no solo invierte, sino que lo hace de manera eficiente. No era fácil llegar en tiempo y forma, y además con la calidad que nos demandaba el comité organizador”, señaló el mandatario.
Ese es el mérito que puede exhibir la actual administración. Y reconocerlo no obliga a borrar lo ocurrido antes.
Perotti había pedido que quedara asentado
La discusión había comenzado justamente por la intervención del exgobernador en Diputados.
Perotti aprovechó el tratamiento de una declaración de beneplácito vinculada con los Juegos para reconstruir el camino que desembocó en 2026.
Recordó los Juegos de Playa, los Suramericanos de la Juventud realizados en Rosario durante 2022 y las posteriores gestiones para conseguir una competencia de mayores con una característica inédita: que no estuviera concentrada en una única ciudad.
La propuesta santafesina distribuyó las sedes entre Rosario, Santa Fe y Rafaela. El exmandatario recordó además las gestiones realizadas junto a quienes entonces encabezaban esos municipios: Pablo Javkin, Emilio Jatón y Luis Castellano. Su intervención tuvo un evidente contenido político.
Perotti quiso dejar asentado que los Juegos que ahora ingresan en su etapa de mayor exposición pública no nacieron durante la actual administración. Pero también reconoció la continuidad del proyecto. Precisamente el mismo concepto que Pullaro terminaría utilizando después en Rafaela.
Un campeón olímpico aportó otro reconocimiento
Como si la secuencia necesitara un elemento adicional, apareció Walter Pérez.
El campeón olímpico y mundial de ciclismo participó de la actividad desarrollada en Rafaela y, frente a Pullaro, Coudannes y el propio Perotti, reconoció el papel desempeñado por el exgobernador para la realización de los Juegos.
Martínez Kerz tomó posteriormente esas imágenes y las difundió en sus redes sociales con una frase destinada directamente a la disputa instalada alrededor del evento: “Dato mata relato”.
“Walter Pérez, campeón del mundo de ciclismo, agradeció a Omar Perotti por los Juegos Suramericanos”, destacó.
Para el dirigente perottista, el reconocimiento del deportista volvió a demostrar que el proceso no puede explicarse mirando exclusivamente los últimos años.
Dato mata relato.
Walter Pérez, campeón del mundo de ciclismo, agradeció a @omarperotti por los Juegos Suramericanos.
Porque cuando las cosas se hacen bien, los datos importan más que cualquier relato: los Juegos no son solo deporte, también son turismo, trabajo y movimiento… pic.twitter.com/0ayU7cNOv7
— Nacho Martínez Kerz (@martinezkerz) August 19, 2026
Una obra que atravesó dos gobiernos
Quizás allí esté la verdadera dimensión política del asunto.
Los Juegos Suramericanos pueden convertirse precisamente en un ejemplo de aquello que tantas veces reclama la propia dirigencia santafesina: políticas públicas capaces de sobrevivir a los cambios de gobierno.
Perotti inició las gestiones y consiguió avanzar con la candidatura de Santa Fe. Pullaro recibió ese compromiso y decidió continuarlo.
La Legislatura también tuvo un papel determinante, incluso autorizando herramientas financieras para concretar la infraestructura necesaria. Y los municipios involucrados participaron durante diferentes administraciones políticas.
Los Juegos finalmente se harán. Las obras quedarán. Y Santa Fe tendrá nueva infraestructura deportiva después de que se apaguen las luces de la competencia.
Reconocer lo anterior no disminuye lo actual
Por eso resulta innecesaria la permanente tentación de construir el presente desconociendo todo aquello que ocurrió anteriormente. Mucho menos cuando el propio Gobernador termina reconociendo esa continuidad.
La vocería gubernamental ha convertido en una práctica habitual la comparación con la administración anterior, especialmente cuando comunica resultados favorables para Pullaro. Forma parte de la estrategia política y comunicacional de cualquier gestión contrastar sus resultados con quienes gobernaron previamente.
Otra cosa diferente es llevar esa comparación al extremo de relativizar antecedentes que forman parte de la historia institucional reciente. En este caso, además, la respuesta llegó desde adentro del propio Gobierno.
Coudannes intentó minimizar el contexto y las posibilidades existentes durante la administración anterior. Pullaro eligió otro camino. Reconoció a Perotti. Reivindicó la continuidad. Y resumió la cuestión en una frase mucho más institucional que cualquier disputa por apropiarse del éxito: “En Santa Fe hay continuidad de las políticas públicas”.
Probablemente sea esa la mejor definición posible. Porque dentro de pocas semanas comenzarán los Juegos y habrá tiempo para que cada gobierno reivindique la parte que le corresponde. Pero para contar la historia completa no hace falta elegir entre Perotti y Pullaro.
Uno comenzó el camino. El otro decidió continuarlo y tendrá la responsabilidad de culminarlo. Reconocer ambas cosas no le quita mérito a ninguno; intentar borrar alguna de ellas solamente vuelve más evidentes las contradicciones del relato político.









