El senador por Castellanos analizó el proyecto de reforma electoral que Diputados aprobó horas antes y anticipó que el bloque justicialista estudiará en detalle los cambios antes de su tratamiento en la Cámara alta. Cuestionó especialmente la posibilidad de que un mismo candidato a gobernador participe con diferentes postulantes a vice y admitió que ve “muy difícil” que el Senado pueda introducir modificaciones por la mayoría oficialista. Además, describió un escenario preocupante para Rafaela y la región, defendió su proyecto para convertir Caminos Productivos y de la Ruralidad en una política de Estado y reclamó una estrategia más fuerte para desarrollar los biocombustibles santafesinos.
El nuevo Código Electoral de Santa Fe llegará al Senado con interrogantes abiertos para el justicialismo y con pocas expectativas de que la Cámara alta pueda modificar sustancialmente el texto que obtuvo media sanción en Diputados.
Así lo planteó el senador provincial por el departamento Castellanos, Alcides Calvo, durante una entrevista en el programa Democráticamente, conducido por Juan Francisco por AGOFA TV, en la que abordó tres cuestiones que atraviesan actualmente la agenda política y económica santafesina: la reforma de las reglas electorales, la situación productiva de Rafaela y su región y dos iniciativas legislativas relacionadas directamente con la infraestructura y la producción.
Calvo puso particularmente la lupa sobre algunas de las novedades incorporadas al Código Electoral durante las negociaciones en Diputados. Entre ellas, la posibilidad de que un mismo candidato a gobernador pueda presentarse en las PASO acompañado por diferentes candidatos a vicegobernador.
El legislador peronista evitó anticipar cuál será finalmente su voto, pero dejó planteados reparos y una certeza política: Unidos cuenta con los números suficientes en el Senado y, por lo tanto, la capacidad opositora para modificar el proyecto aparece limitada.
Reforma Electoral: “Hay cosas que realmente nos extrañan”
La entrevista se realizó pocas horas después de que Diputados aprobara el nuevo Código Electoral, circunstancia que Calvo utilizó para aclarar que los senadores justicialistas todavía debían estudiar el texto definitivo.
El senador recordó que el PJ tenía su propia iniciativa y reconoció que el proyecto finalmente aprobado incorporó numerosas modificaciones respecto de las propuestas que originalmente se encontraban en discusión. “Tuvo muchísimos agregados, cosas que realmente nos extrañan, como es el tema de que el gobernador pueda tener varias candidaturas a vicegobernadores”, señaló.
Calvo consideró que se trata de un punto que merece un análisis particular y planteó sus dudas sobre sus consecuencias institucionales. “Es un tema que tenemos que analizar porque hasta me parece que es cercano a la institucionalidad”, expresó.
No es el único aspecto que genera reparos dentro del peronismo. El legislador mencionó también los pisos electorales y la modificación de la cantidad de Boletas Únicas entre las PASO y las elecciones generales. “Fija la regla de juego de un proceso electoral de aquí en adelante”, advirtió, marcando que la trascendencia de la reforma requiere analizarla más allá de las necesidades políticas de una elección determinada.
También reconoció su sorpresa por los sucesivos cambios alrededor de la cantidad de boletas: “Parecía que eran dos, después ahora terminan siendo tres”.
Calvo admite que el oficialismo tiene los votos
El justicialismo comenzará ahora a definir qué posición adoptará cuando el proyecto llegue al recinto del Senado.
Calvo fue explícito respecto de la correlación de fuerzas. “Somos conscientes que estamos en minoría, que el oficialismo tiene los votos suficientes para poder aprobarlo”, reconoció. La frase resulta particularmente importante porque anticipa las dificultades que encontrará cualquier intento opositor por modificar los artículos que llegaron desde Diputados.
Consultado directamente sobre la posibilidad de que el Senado introduzca cambios, Calvo respondió: “Lo veo muy difícil”. Y explicó el motivo: la “imposición de la mayoría”.
Según su análisis, haber comenzado formalmente el tratamiento en Diputados también redujo la capacidad negociadora de los senadores. Calvo señaló que, cuando el Senado funciona como Cámara de origen, existen mayores posibilidades de negociación sobre los textos.
De todas maneras, anticipó que el PJ expondrá su posición y dejó abiertas todas las posibilidades respecto del voto. “No me animo a decirte si es todo o en parte, o votaremos en contra una parte. Esto es lo que tenemos que definir de aquí al jueves que viene”, explicó.
Rafaela, de faro productivo a una realidad que preocupa
La conversación también permitió poner el foco sobre una realidad que Calvo observa diariamente en Rafaela y el departamento Castellanos. El senador sostuvo que la región no escapa al contexto económico nacional y describió industrias trabajando “prácticamente a media máquina”, salarios bajos y una creciente demanda laboral.
Uno de los casos que mencionó fue el de Lácteos Verónica, donde señaló que más de 300 trabajadores atraviesan una situación de incertidumbre. También hizo referencia a la crisis de SanCor en Sunchales. El contraste aparece en el sector primario.
Según Calvo, agricultura y ganadería atraviesan un mejor momento, pero esa realidad no consigue compensar el deterioro que observa dentro de las ciudades. La baja del consumo, las dificultades para conseguir trabajo y los problemas para sostener coberturas de salud forman parte, según describió, de una situación que afecta particularmente a los adultos mayores.
El senador vinculó parte del escenario con lo que definió como un retiro del Estado nacional, visible —según su mirada— en organismos como PAMI y ANSES.
Biocombustibles: agregar valor a lo que Santa Fe produce
Uno de los proyectos que Calvo intenta instalar en la agenda legislativa apunta a ampliar el aprovechamiento de los biocombustibles producidos en Santa Fe. La iniciativa ya consiguió media sanción y busca extender su utilización a nuevos sectores del transporte. La mirada del senador parte de una premisa productiva: Santa Fe debe agregar valor a aquello que produce.
En lugar de limitarse a generar materias primas, plantea transformar esa producción en aceites y biocombustibles y acompañar a las empresas que invierten en esa cadena. La propuesta busca ampliar la legislación vigente para extender el uso de biocombustibles hacia otros servicios y modalidades de transporte, incluyendo el sector aéreo y naval. Pero para Calvo la política provincial tiene un límite si no existe una estrategia nacional.
El senador reclamó una nueva ley nacional de biocombustibles y consideró que Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos deberían asumir una posición mucho más activa desde la Región Centro. Incluso puso como referencia a Brasil y advirtió que Argentina está perdiendo competitividad frente a países que avanzan con mayor decisión en el desarrollo de combustibles renovables.
El otro cuello de botella: sacar la producción
Producir más y agregar valor pierde parte de su sentido si después existen dificultades para transportar esa producción. Calvo describió allí uno de los principales problemas del interior santafesino: el deterioro de las rutas nacionales.
El senador, que vive frente a la Ruta Nacional 34, aseguró que actualmente el transporte productivo circula prácticamente durante los 365 días del año y cuestionó la falta de mantenimiento de una infraestructura sometida permanentemente al tránsito pesado. “Tenemos prácticamente colapsadas todas las rutas nacionales que llevan toda la producción a los 27 puertos que tiene hoy la provincia de Santa Fe”, afirmó.
También puso como ejemplo el tramo entre Sunchales y Rafaela, donde describió una obra paralizada desde hace tres años y una situación que calificó prácticamente como “tierra de nadie”. Para Calvo existe una contradicción entre los recursos que genera Santa Fe para Nación mediante retenciones y otros impuestos y la falta de devolución de esos fondos en infraestructura.
Caminos rurales: convertir un programa en política de Estado
Frente al deterioro de las grandes rutas aparece otro problema menos visible desde los principales centros urbanos, pero determinante para buena parte del interior: los caminos rurales.
Calvo volvió a defender el proyecto que obtuvo media sanción unánime del Senado para darle rango legal al Programa de Caminos Productivos y de la Ruralidad. La intención central es que el programa deje de depender de la decisión circunstancial de un gobernador. “Lo que le queremos dar es una norma que se mantenga en el tiempo, que sea un modelo a seguir al margen de los gobiernos”, explicó.
La propuesta toma como antecedente el programa implementado durante la gestión de Omar Perotti y pretende establecer una estructura permanente de financiamiento y participación.
Calvo explicó que el esquema se sostiene sobre tres actores: productores, municipios y comunas, y Gobierno provincial. Cada sector aportaría parte de los recursos necesarios para realizar y posteriormente mantener las mejoras. El senador insistió además en una aclaración: no se trata solamente de caminos para sacar granos.
Producción, escuelas, salud y arraigo
En el departamento Castellanos, donde la actividad láctea tiene un peso central, existen establecimientos que necesitan sacar producción cada 24 o 48 horas. Pero por esos mismos caminos circulan alumnos, docentes, familias y trabajadores.
Por eso Calvo relacionó directamente la infraestructura rural con el arraigo. “¿Qué familia quiere quedarse en el campo trabajando?” si después de una lluvia prácticamente no puede salir, planteó durante la entrevista.
El legislador recordó su propia experiencia de haber vivido durante 25 años en el campo y vinculó la falta de infraestructura con los procesos de migración interna que terminaron trasladando familias desde pequeñas localidades y zonas rurales hacia ciudades más grandes.
La propuesta tampoco está pensada exclusivamente para Castellanos. Calvo mencionó expresamente departamentos como San Javier y Garay, donde las actividades productivas son diferentes, pero la necesidad de conectividad resulta igualmente importante. “Tenemos una diversidad productiva inigualable y realmente tenemos que aprovecharla en todos los niveles”, sostuvo.
Una iniciativa que espera no volver a naufragar en Diputados
El proyecto ya atravesó anteriormente el Senado. Pero aquella vez perdió estado parlamentario en Diputados. Ahora vuelve a recorrer el mismo camino.
Calvo destacó que en esta oportunidad consiguió el respaldo de los 19 departamentos santafesinos, algo que utilizó para defender el carácter transversal de la propuesta. “Va mucho más allá del color político y de los pensamientos políticos”, sostuvo, y expresó su expectativa de que Diputados comprenda esta vez la problemática del interior y permita convertir la iniciativa definitivamente en ley.
La entrevista dejó así tres fotografías de una misma discusión. Una Santa Fe productiva que, según Calvo, encuentra dificultades para sostener industrias y empleo; una Santa Fe territorial que necesita rutas y caminos para producir, estudiar, acceder a la salud y garantizar arraigo; y una Santa Fe política que se prepara para modificar sus reglas electorales.
Sobre este último punto, la definición llegará rápidamente. El nuevo Código Electoral ya salió de Diputados y el Senado deberá decidir si lo convierte en ley tal como llegó o intenta introducir modificaciones. Calvo no ocultó sus reparos, especialmente sobre la inédita competencia por la Vicegobernación, pero tampoco escondió la realidad parlamentaria.
La oposición puede discutir, plantear objeciones y fijar posición. La última palabra, por la cantidad de votos que posee, volverá a quedar en manos de Unidos.









