El exdiputado nacional y referente del Movimiento Evita, Eduardo Toniolli, analizó la media sanción del nuevo Código Electoral santafesino y consideró que se “perdió en gran parte una oportunidad” al incorporar mecanismos destinados, según su mirada, a resolver la interna de Unidos. Fue especialmente crítico de la posibilidad de que un candidato a gobernador compita con diferentes postulantes a vice y cuestionó el cambio de posición del oficialismo sobre la Boleta Única. También trazó una autocrítica del peronismo y sostuvo que para regresar al gobierno provincial no alcanza con ingeniería electoral: “Tiene que tener vocación por hacerlo, creérsela”. Además, vinculó las políticas de Javier Milei con sus efectos sobre Santa Fe y acusó a Maximiliano Pullaro de evitar una confrontación firme con Nación por rutas, transporte, ferrocarriles y recursos que perdió la provincia.
Horas después de que la Cámara de Diputados de Santa Fe otorgara media sanción al nuevo Código Electoral, Eduardo Toniolli pasó por Democráticamente, el programa que conduce Juan Francisco por AGOFA TV, y dejó una extensa definición sobre las nuevas reglas que pretende establecer la provincia para las elecciones de 2027.
El dirigente del Movimiento Evita no se quedó solamente con el articulado. Analizó las razones políticas que, a su entender, explican algunos de los cambios introducidos por Unidos, habló del rol que desempeñó la oposición ante una mayoría oficialista capaz de aprobar prácticamente por sí sola la reforma y planteó qué debería hacer el peronismo si realmente pretende volver a gobernar Santa Fe.
También extendió su mirada hacia las políticas nacionales de Javier Milei y cuestionó la actitud que observa en el gobernador Maximiliano Pullaro frente a decisiones de la Casa Rosada que afectan directamente los intereses santafesinos.
Pero su primera definición fue sobre el Código Electoral. “Se perdió en gran parte una oportunidad”, sostuvo Toniolli.
Toniolli y el Código Electoral: “Disposiciones necesarias para resolver la interna del oficialismo”
El dirigente reconoció la necesidad de avanzar en un Código Electoral que reúna y ordene la dispersa legislación santafesina después de la reforma constitucional. Su crítica estuvo dirigida a determinadas disposiciones incorporadas al proyecto.
Para Toniolli, algunas de ellas generan “suspicacias” porque su explicación debe buscarse menos en el funcionamiento general del sistema electoral que en las necesidades internas de Unidos. Y señaló particularmente dos.
La primera es la posibilidad de que un mismo candidato a gobernador pueda competir en las PASO acompañado por diferentes candidatos a vicegobernador. “La de las candidaturas múltiples a vicegobernador o gobernadora no tiene más objetivo que resolver la interna de Unidos”, afirmó.
La segunda está relacionada con los cambios introducidos sobre la Boleta Única y la decisión de utilizar un esquema diferente entre las primarias y las elecciones generales. En las PASO se mantendrán las cinco boletas por categorías, mientras que en las generales se reducirán a tres.
Para Toniolli, la modificación resulta llamativa por la histórica defensa que hicieron primero el Frente Progresista y posteriormente Unidos del modelo santafesino de Boleta Única separada por categorías.
“De golpe, mágicamente, se dieron cuenta”
El dirigente aclaró que no necesariamente está en contra de vincular determinadas categorías electorales.
Incluso recordó que históricamente existieron planteos del peronismo contrarios a fragmentar completamente en diferentes boletas la expresión de un mismo proyecto político. Lo que cuestionó fue el giro discursivo del oficialismo.
Según recordó, durante años quienes cuestionaban el modelo santafesino eran presentados prácticamente como enemigos de la transparencia electoral. “De golpe, mágicamente, se dieron cuenta de que la gente vota como se le canta”, ironizó Toniolli al referirse a la posibilidad de que los ciudadanos elijan fuerzas diferentes para Gobernación y Diputados.
Su objeción principal pasa entonces por establecer dos modalidades diferentes: una para las PASO y otra para las generales. Pero volvió a marcar que, entre todos los cambios, la competencia por la Vicegobernación le parece el más cuestionable.
Tres candidatos a vice y una sospecha política
El artículo que habilita las candidaturas múltiples a vice fue precisamente uno de los puntos que mayores diferencias produjo durante el tratamiento legislativo.
Toniolli ironizó además sobre el límite de tres postulantes. “Para colmo tres, no cuatro, cinco, seis; tres, que son las que más o menos necesitan para ordenar su tropa: el socialismo, el radicalismo y el PRO”, sostuvo.
Para el exdiputado nacional, ese diseño disminuye la calidad institucional de la discusión. Además, advirtió sobre un posible efecto visual de la Boleta Única: si un mismo postulante a gobernador acompaña a diferentes precandidatos a vice, su nombre y rostro podrían aparecer reiterados en la papeleta.
Toniolli considera que esto podría generar confusión y otorgar una ventaja al candidato que encabece esas alternativas. Su conclusión fue contundente: “No me parece serio”.
El rol del peronismo frente a una mayoría que puede “aprobar lo que quiera”
El peronismo acompañó en términos generales el Código Electoral, aunque rechazó específicamente el artículo vinculado con la competencia por la Vicegobernación. Consultado sobre esa conducta, Toniolli introdujo una cuestión matemática y política.
Unidos posee una mayoría suficientemente amplia en Diputados y una posición dominante en el Senado. Por eso, según su interpretación, las fuerzas opositoras tuvieron un margen acotado.
“El oficialismo tiene amplia mayoría para aprobar lo que quiera en Diputados y en Senadores”, señaló. Frente a esa realidad, consideró que la oposición debía intentar introducirse en las contradicciones internas de Unidos para modificar aquello que considerara perjudicial e incorporar cambios positivos.
En términos políticos, lo definió casi como una estrategia de “reducción de daños”.
¿El nuevo sistema podría terminar favoreciendo al PJ?
Durante la entrevista apareció otra hipótesis que comenzó a circular entre dirigentes después de conocerse el acuerdo. ¿Puede suceder que Unidos esté construyendo un sistema electoral pensado para resolver sus necesidades actuales pero que mañana termine beneficiando al peronismo?. Toniolli relativizó esa interpretación.
No porque descarte que determinadas reglas puedan resultar favorables, sino porque considera que el problema del PJ es bastante más profundo que una cuestión de ingeniería electoral.
Para volver a disputar seriamente la Gobernación, sostuvo, “tienen que pasar un montón de cosas”. Y planteó dos condiciones. La primera: tener vocación de poder. La segunda: reconstruir el vínculo político y social que históricamente caracterizó al movimiento. “Para que el peronismo tenga chances de disputar, en primer lugar tiene que tener vocación por hacerlo, creérsela”, afirmó.
Toniolli pide un peronismo que vuelva a “expresar” y no solamente a representar
Allí apareció probablemente la reflexión política más profunda de la entrevista.
Para Toniolli, frente a la actual crisis de representación el peronismo no puede limitarse a buscar mejores candidatos o dirigentes capaces de “representar mejor”. Debe volver a expresar sectores sociales. Y para él existe una diferencia sustancial entre ambas palabras.
Expresar significa incorporar con protagonismo a trabajadores, sectores productivos, organizaciones comunitarias, pequeños empresarios y actores que generan riqueza pero muchas veces quedan afuera de las grandes decisiones.
Si pierde esa característica, advirtió, el PJ corre el riesgo de convertirse simplemente en “un partido más del sistema”.
La bronca social como punto de partida para construir una alternativa
Toniolli trasladó esa lectura a Santa Fe. Aseguró que percibe malestar entre docentes, policías, empleados públicos, pequeños productores, pymes e industrias del interior provincial. La discusión para el peronismo, según planteó, es qué hacer con ese descontento. “Alguien tiene que lograr encauzar eso o por lo menos abrir las puertas de par en par para construir una alternativa, que de esa bronca nazca una alternativa y una esperanza”, afirmó.
Pero tampoco eximió de responsabilidades a su propio espacio. Reconoció que el peronismo todavía no terminó de procesar lo que significó la llegada de Javier Milei al poder.
Para Toniolli, aquella elección representó el cierre de una etapa política iniciada después de la crisis de 2001 y que encontró en Néstor Kirchner a su principal intérprete. No propone renegar de esa experiencia, sino comprender que determinadas condiciones económicas, sociales y culturales cambiaron y obligan al movimiento a construir una nueva respuesta.
“La unidad no necesariamente es unanimidad”
El calendario electoral empieza a agregar urgencia a esa discusión. Consultado sobre si existe tiempo para alcanzar la unidad del peronismo santafesino, Toniolli planteó su propia definición. “La unidad del peronismo es que los distintos sectores definan jugar en la misma herramienta electoral. Eso es para mí la unidad, no necesariamente unidad es unanimidad”, explicó.
Su propuesta es construir un frente común donde posteriormente puedan existir diferentes alternativas internas. Y allí defendió nuevamente las PASO.
Para Toniolli, si todos aceptan tramitar sus diferencias dentro de una misma herramienta electoral, no debería existir temor a presentar dos, tres, cuatro o más opciones en las primarias. Bajo esas condiciones, consideró que el peronismo podría volver a ser competitivo en Santa Fe durante 2027.
También reconoció diferencias respecto de cómo viene funcionando el Partido Justicialista provincial y reclamó recuperar una vitalidad política que, a su entender, hoy no tiene.
Milei y una discusión que excede la próxima elección
El dirigente del Movimiento Evita también dedicó buena parte de la entrevista al escenario nacional. Su cuestionamiento a Milei no estuvo limitado al ajuste económico. Toniolli considera que detrás de las decisiones del Gobierno nacional existe un modelo que pretende colocar los recursos estratégicos argentinos —energía, minerales, territorio y producción— al servicio de intereses externos.
Desde esa lectura reclamó que el peronismo no piense solamente cómo ganar en 2027. El interrogante, sostuvo, debe ser qué modelo pretende implementar si vuelve al gobierno y cómo construir condiciones para sostenerlo durante un período prolongado.
Su planteo incorpora producción, redistribución, soberanía sobre los recursos estratégicos, industrialización e integración regional, especialmente con Brasil. Según Toniolli, el peronismo tiene condiciones históricas para construir esa respuesta, aunque necesita revisar los errores de sus últimas experiencias de gobierno y elaborar un programa actualizado.
Pullaro frente a Milei: “Se hace el boludo como perro que tumbó la olla”
La entrevista tomó un tono particularmente duro cuando la conversación llegó al vínculo entre Maximiliano Pullaro y Javier Milei.
Toniolli rechazó equipararlos completamente, pero sostuvo que el gobernador santafesino evita confrontar con determinadas decisiones nacionales. “Pullaro no es Milei, pero se le parece un montón. O por lo menos […] se hace el boludo como perro que tumbó la olla con lo de Milei”, lanzó.
Su argumento es que existe una parte de la dirigencia provincial que considera que comparte electorado con La Libertad Avanza y, por esa razón, evita una confrontación abierta con el Presidente. Toniolli incluso sostuvo que Pullaro viene explorando desde hace meses algún tipo de entendimiento político. Mientras esas especulaciones ocurren, planteó, existen intereses concretos de Santa Fe afectados por las decisiones nacionales.
Rutas, transporte, Belgrano Cargas y recursos santafesinos
El dirigente enumeró ejemplos. Habló del deterioro de las rutas nacionales, la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente, la quita de subsidios al transporte del interior y la situación del Belgrano Cargas. Su cuestionamiento no pasa solamente por las medidas adoptadas por Milei. También apunta a la respuesta provincial.
Toniolli considera que Pullaro debería haber reclamado con mucha mayor dureza e incluso recurrido a la Justicia en determinados casos. “No le pido a Pullaro que de un día para el otro se convierta en Estanislao López”, ironizó, pero inmediatamente agregó que espera que el gobernador reclame cuando Nación, según su expresión, les mete “la mano en el bolsillo” a los santafesinos.
Especial preocupación manifestó por el futuro del Belgrano Cargas. Toniolli cuestionó la lectura optimista del ministro Gustavo Puccini y comparó el proceso actual con las concesiones ferroviarias de los años noventa, señalando los riesgos de desinversión y deterioro de la infraestructura.
Rosario y Javkin también quedaron dentro de las críticas
La mirada crítica no terminó en Pullaro. Toniolli ubicó al intendente Pablo Javkin dentro de una lógica política similar. Consideró que Rosario debería haber encabezado reclamos mucho más contundentes frente a la eliminación de los subsidios nacionales al transporte.
Para el dirigente, la ciudad atraviesa un deterioro severo del servicio, especialmente en frecuencias y horarios nocturnos. Y recordó que sectores del peronismo recurrieron a la Justicia por la eliminación de subsidios mientras, según cuestionó, la Municipalidad no encabezó una ofensiva semejante. “El intendente es el jefe político de la ciudad y tiene que plantarse y reclamar lo que es nuestro”, sostuvo.
¿Llegó el momento del peronismo en Rosario?
Sobre Rosario también dejó una definición electoral. Toniolli considera agotado el ciclo político iniciado por el Frente Progresista y continuado actualmente dentro de Unidos.
Reconoció que aquel espacio tuvo durante años una idea definida de ciudad, incluso aunque pudiera discrepar con ella. Su diagnóstico actual es diferente. Lo describió como un proyecto desgastado y concentrado fundamentalmente en conservar el poder, incorporando sectores políticos cada vez más desplazados hacia el centro y la derecha.
Sin embargo, evitó afirmar que esa situación garantice automáticamente un triunfo peronista. “Eso lo va a decidir nuestro pueblo a través del voto”, respondió.
El desafío que Toniolli plantea para 2027
La extensa conversación terminó dejando una definición que atraviesa prácticamente todos los temas abordados. Para Toniolli, el problema del peronismo no se resuelve encontrando una buena candidatura ni descubriendo cómo aprovechar mejor el Código Electoral que acaba de aprobar Diputados. Tampoco alcanza con esperar el desgaste de Milei o Pullaro.
Su planteo es reconstruir un proyecto político capaz de incorporar a los sectores que hoy expresan descontento y transformar ese malestar en una alternativa.
En Santa Fe, sostiene, eso requiere pensar producción, infraestructura, transporte, arraigo e industrialización del interior, además de una política de seguridad que no quede reducida únicamente a policías, cárceles y reformas penales.
El propio Toniolli evitó adelantar qué lugar ocupará personalmente en 2027. Dijo que todavía es temprano y recordó que las nuevas reglas electorales ni siquiera terminaron su trámite legislativo. Pero dejó algo asegurado. El Movimiento Evita, afirmó, tiene arraigo y desarrollo territorial en Santa Fe y estará presente en la construcción que viene. “Vamos a estar aportando y dando la pelea”, cerró.









