Con una multitud frente a la Casa de Gobierno y pese a una jornada climáticamente adversa, la Carpa Blanca cerró su recorrido provincial en Santa Fe. Rodrigo Alonso fue contundente en sus críticas a la política salarial del Ejecutivo y aseguró que la pelea por mejores ingresos y condiciones laborales continuará.
Ni el frío ni el tiempo desapacible lograron frenar una nueva demostración de fuerza del movimiento docente santafesino. Este sábado, miles de maestros y maestras de distintos puntos de la provincia se concentraron en la Plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, para participar del cierre de la Carpa Blanca impulsada por AMSAFE y renovar sus reclamos salariales y laborales contra la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro.
La movilización puso punto final a una recorrida que había comenzado el 20 de marzo en el departamento General Obligado, con actividades en Reconquista y Villa Ocampo, y que posteriormente atravesó 18 departamentos y 30 localidades de toda la provincia. Con su llegada a la ciudad de Santa Fe, la iniciativa desembarcó en el departamento número 19: La Capital, completando una campaña que buscó visibilizar la situación que atraviesan los trabajadores de la educación.
La multitudinaria convocatoria se produjo en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno provincial y los gremios docentes. Mientras desde la Casa Gris se insiste en defender la política salarial aplicada y se exponen estadísticas oficiales para justificar los aumentos otorgados, desde AMSAFE sostienen que esos números no reflejan la realidad cotidiana de los trabajadores y denuncian una pérdida sostenida del poder adquisitivo.
La jornada también tuvo un fuerte componente cultural y artístico, pensado por AMSAFE como una forma de acompañar el reclamo gremial en defensa de la educación pública. Desde las primeras horas de la tarde, cientos de familias, docentes y estudiantes participaron de un festival gratuito que incluyó presentaciones musicales y actividades recreativas en la Plaza 25 de Mayo. El momento más convocante llegó con la actuación de La Delio Valdez, que se sumó al cierre de la Carpa Blanca en un escenario montado frente a la Casa de Gobierno. Desde el sindicato aclararon previamente que la reconocida banda acompañó la iniciativa sin cobrar honorarios por su presentación y que los únicos costos afrontados por la organización estuvieron vinculados a la logística, el sonido y la infraestructura del evento. La propuesta artística buscó reforzar el mensaje de unidad y mantener visible el reclamo docente a través de una convocatoria abierta a toda la comunidad.

“AMSAFE no va a dejar de luchar”
Uno de los mensajes más contundentes de la jornada fue el pronunciado por el secretario general de AMSAFE Provincial, Rodrigo Alonso, quien dejó en claro que el cierre de la Carpa Blanca no implica el final del conflicto.
“AMSAFE no va a dejar de luchar por los derechos de los trabajadores y por la escuela pública”, afirmó el dirigente, remarcando que las futuras acciones gremiales serán definidas colectivamente en las asambleas del sindicato.
Alonso también realizó un balance del recorrido por toda la provincia y explicó que, aunque cada región presenta problemáticas particulares, existen reclamos comunes que atraviesan a la docencia santafesina.
“En las 30 paradas hubo denominadores comunes: la necesidad de un salario digno, la derogación del presentismo y el rechazo a la reforma previsional”, expresó.
“Perdimos más del 35% del salario”
Durante sus intervenciones públicas, el titular del gremio profundizó las críticas a la política económica del Ejecutivo provincial y aseguró que los aumentos otorgados quedaron muy por detrás del incremento del costo de vida.
“Los docentes perdimos más del 35% de nuestro salario al comparar la inflación con los aumentos otorgados”, sostuvo.
Pero fue aún más allá al incorporar otros componentes del gasto familiar: “Si uno suma los aumentos de servicios y nafta, la pérdida real de los trabajadores activos y jubilados llega al 42%”.
En ese marco, volvió a reclamar una nueva convocatoria a paritarias y reiteró una serie de demandas históricas del sindicato: “Ningún docente puede estar por debajo de la línea de la pobreza, hay que derogar el presentismo y la reforma previsional”.
Una respuesta política frente al discurso oficial
La concentración frente a la Casa de Gobierno también funcionó como una respuesta política al discurso que, según denuncian desde el gremio, intenta responsabilizar a los docentes por el conflicto educativo o presentarlos como adversarios de la gestión.
Lejos de retroceder, la masiva presencia de trabajadores de distintos departamentos buscó transmitir un mensaje de unidad y continuidad en la protesta, en un escenario donde el diálogo con el Ejecutivo continúa atravesando fuertes diferencias.
Además de las actividades gremiales y culturales desarrolladas durante la jornada, el cierre de la Carpa Blanca simbolizó la culminación de casi tres meses de recorridas por todo el territorio santafesino, con el objetivo de instalar en la agenda pública el debate sobre el financiamiento de la educación, las condiciones laborales y el deterioro salarial del sector.
Un conflicto que sigue abierto
Aunque la Carpa Blanca bajó definitivamente sus lonas tras su paso por la capital provincial, el conflicto entre AMSAFE y el Gobierno de Santa Fe dista de haber terminado.
Con las declaraciones de Rodrigo Alonso como eje de una nueva etapa de confrontación, el sindicato ratificó que continuará impulsando medidas para exigir una recomposición salarial, cuestionar el sistema de presentismo y reclamar cambios en la política previsional.
La multitud que se congregó en la Plaza 25 de Mayo dejó en claro que, al menos para una parte importante de la docencia santafesina, la discusión con el Gobierno de Pullaro está lejos de cerrarse.











